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14 julio 2012 6 14 /07 /julio /2012 09:00

“Salieron los fariseos y comenzaron a discutir con él, pidiéndole una señal del cielo para tentarle. Suspirando desde lo más íntimo, dijo: ¿Porqué esta generación pide una señal? En verdad os digo que a esta generación no se le dará señal alguna. Y dejándoles, subió de nuevo a la barca y se fue a la otra orilla” (MC 8, 11-13) Los fariseos piden al Señor que haga un milagro. Los fariseos y los escribas había visto y oído las maravillas que iba haciendo el Señor por la región, pero ellos no sólo no le creían, sino que lo perseguían, le criticaban, incluso le tildaban de loco y endemoniado, por lo tanto es lógico que las intenciones al pedirle un milagro no fueran sanas, sino todo lo contrario. Y si antes no habían creído en él ¿lo iban a hacer ahora?. El maligno tienta al Señor en el desierto, ahora son los fariseos quienes tratan de hacerlo. “A esta generación no se le dará señal alguna” (MC 8, 12). Dice el Señor. Parece como si el Señor fuera a dejar de hacer milagros desde ese mismo instante como consecuencia de aquella dureza de corazón. Solamente se refiere a los fariseos y a quienes les siguen. “Se olvidaron de tomar los panes y no tenían consigo en la barca más que un pan. Y les advertía: Estad alerta y guardados de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes” (MC 8, 14-15) El Señor se refiere aquí al espíritu de los fariseos y al de Herodes que unos conducían erróneamente al pueblo y el otro lo corrompía con su vida. No se refiere al pan, como interpretaban los Apóstoles. El error en aquellas gentes crecía como crece la levadura. Jesús los pone en alerta para que no se dejen llevar por el espíritu reinante. Al igual hoy, aquella levadura crece en el ambiente y nos arrastra sin piedad; por tanto las advertencias del Señor a los Apóstoles, nos las hace a nosotros, cada día, a través de los Evangelios. Los Apóstoles continuaban sin entender a pesar de todo lo que habían visto. Posteriormente seguirán igual. En el Camino hacia Emaús los Apóstoles pensaban que era el Libertador que los iba a librar de Roma. A pesar de todo, Jesús los elige tal como son. Jesús elige a aquellos hombres, tozudos, pero de humilde corazón, sobre el soberbio de aquellos cultivados escribas y fariseos.

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13 julio 2012 5 13 /07 /julio /2012 08:01

En un oasis escondido entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, a un costado de algunas palmeras datileras.

Su vecino Hakim, el acaudalado mercader, se detuvo en el oasis a abrevar sus camellos y vio a Eliahu transpirando, mientras parecía cavar en la arena.

Que tal anciano? La paz sea contigo.

-Contigo -contesto Eliahu sin dejar su tarea.

¿Qué haces aquí, con esta temperatura, y esa pala en las manos?

Siembro -contesto el viejo.

Que siembras aquí, Eliahu?

Dátiles -respondió Eliahu mientras señalaba a su alrededor el palmar.

¡Dátiles!! -repitió el recién llegado, y cerró los ojos como quien escucha la mayor estupidez comprensivamente-. El calor te ha dañado el cerebro,
querido amigo. Ven, deja esa tarea y vamos a la tienda a beber una copa de licor.

No, debo terminar la siembra. Luego si quieres, beberemos...

Dime, amigo: ¿cuántos años tienes?

No sé... sesenta, setenta, ochenta, no sé.. Lo he olvidado... pero eso, que
importa?

Mira, amigo, los datileros tardan más de cincuenta años en crecer y recién después de ser palmeras adultas están en condiciones de dar frutos. Yo no estoy deseándote el mal y lo sabes, ojala vivas hasta los ciento un años, pero tú sabes que difícilmente puedas llegar a cosechar algo de lo que hoy siembras. Deja eso y ven conmigo.

-Mira, Hakim, yo comí los dátiles que otro sembró, otro que tampoco soñó con probar esos dátiles. Yo siembro hoy, para que otros puedan comer mañana los dátiles que hoy planto... y aunque solo fuera en honor de aquel desconocido, vale la pena terminar mi tarea.

Me has dado una gran lección, Eliahu, déjame que te pague con una bolsa de monedas esta enseñanza que hoy me diste - y diciendo esto, Hakim le puso en la mano al viejo una bolsa de cuero.

-Te agradezco tus monedas, amigo. Ya ves, a veces pasa esto: tú me
pronosticabas que no llegaría a cosechar lo que sembrara. Parecía cierto y sin embargo, mira, todavía no termino de sembrar y ya coseche una bolsa de monedas y la gratitud de un amigo.

-Tu sabiduría me asombra, anciano. Esta es la segunda gran lección que me das hoy y es quizás más importante que la primera. Déjame pues que pague también esta lección con otra bolsa de monedas.

-Y a veces pasa esto -siguió el anciano y extendió la mano mirando las dos bolsas de monedas-: sembré para no cosechar y antes de terminar de sembrar ya coseche no solo una, sino dos veces.

-Ya basta, viejo, no sigas hablando. Si sigues enseñándome cosas tengo
miedo de que no me alcance toda mi fortuna para pagarte...

 

Algunas veces sembramos para no cosechar porque queremos ver los frutos de nuestro trabajo al instante. Y nos pasa generalmente en la catequesis. Queremos ver los frutos de nuestro apostolado y estos a lo mejor los verán  otros que continúen nuestro trabajo. Somos los que aramos la tierra, los que hacemos el surco, luego es el Señor el que echa la semilla y esta poco a poco ira fructificando hasta que produce el fruto deseado o puede que el Señor permita que veamos el fruto al igual que Eliauh.

Generalmente, no siempre es así, cuando los niños vienen a la catequesis los recibimos de hogares cristianos donde los padres los inician en el despertar religioso: rezan con ellos por las mañanas, rezan con ellos por las noches, bendicen la mesa. Pues son los padres los primeros catequistas. Cuando pasan a la parroquia, nos los dejan en custodia para que nosotros continuemos su labor. Otras veces el despertar se produce en la misma parroquia, que es donde algunos niños oyen hablar de Dios por primera vez. Es aquí donde debemos  actuar con más delicadeza, ya que puede ocurrir que los niños una vez terminado el periodo de catequesis no vuelvan porque los padres no practican. Debemos trabajar con entusiasmo, de forma que los niños se enamoren del Señor. Y esto ocurrirá si enseñamos lo que la Iglesia enseña; es decir. No nuestras teorías, que ocurre, sino lo que la Iglesia enseña desde que fue instituida por Jesús.

Nuestra preocupación no es ver resultados, sino que la catequesis cale hondo en los niños. Y no desesperarse si nosotros no vemos los resultados que deseamos, pues otros los verán. Que más da si nosotros no comemos los dátiles, seguro que otros los comerán.

Para ello en catequesis, siempre, hemos de ponernos en manos del Señor cada día para que nos ayude a impartir sus enseñanzas con el mismo cariño que El enseñaba a las gentes, no debemos trabajar en solitario, fiándonos de nuestra propia “sabiduría”, por eso también son importantes las reuniones de catequistas, donde recogemos las enseñanzas de otros catequistas… nunca trabajar en solitario, nunca fiarnos de “que yo me lo sé todo”. Y luego apoyados por la práctica frecuente de los sacramentos y dejarnos llevar de la mano de la Virgen María.

Pero no solo debemos referirnos al terreno de la catequesis, ya que el cristiano debe trabajar en todos los terrenos: en el familiar, dentro del círculo de amigos,  en el terreno profesional, en nuestro barrio, en el centro de estudios… trabajamos en muchos frentes y a veces no nos damos cuenta de ello. Es delicada nuestra labor pues trabajamos en el alma de los demás. Algunas veces almas rocosas, duras… por eso debemos dejar el mejor sello cristiano en los demás.

No preocuparnos por ver frutos sino por dar frutos que nosotros hemos recibido de otros acompañados esencialmente de la gracia de Dios, a través de los sacramentos y la oración.

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12 julio 2012 4 12 /07 /julio /2012 09:00

           Saliendo de allí, llegó a la región de Judea, al otro lado del Jordán; y otra vez se congregó ante él la multitud, y como era su costumbre, de nuevo les enseñaba.” (MC 10, 1).

 

            Jesús deja Cafarnaún, al norte  del mar  de Galilea, y se dirige hacia Judea, atravesando Samaría, y se instala en los límites de Judea, a donde se acerca la multitud para verle y escucharle. Jesús les enseñaba.  Durante esa travesía hasta Judea es de pensar que el Señor, aunque nada nos dice el evangelista, lo haría enseñando tanto a los discípulos como a las gentes.

 

           Ser acercaron entonces unos fariseos que le preguntaban, si es lícito al marido repudiar a su mujer” (MC 10, 2)

 

            Comienza el capítulo con nuevas insidias de los fariseos hacia Jesús. Las acciones provocativas no han cesado como tampoco han cesado los intentos de crear una distancia entre los discípulos y el Señor, Jesús. La malicia de los fariseos se agrava pues ellos sabían que los discípulos del Señor conocían la ley mosaica, y con ello lograrían que recelaran de él. Veremos que esta pregunta impacta en los discípulos, pero la prudencia de éstos, hace que se lo pregunten una vez que no había nadie delante.

 

            Debido a la situación social de entonces, Moisés se vió obligado a proclamar la ley de repudio, con ella “protege contra los abusos la dignidad de la mujer, consiguiendo el avance social de un documento que la tutelaba ( el libelo de repudio).Era este un escrito por el cual el marido declaraba el rechazo de la mujer, y por tanto, su libertad.

 

            El Señor va a restablecer la dignidad del matrimonio establecida por Dios al principio de la creación. Jesús no modifica la Ley de Dios, va a elevarla a la categoría de sacramento, con lo cual establece los dicho por Dios. “Por lo tanto, lo que Dios unió, no lo separe el hombre” (MC 10, 9) Estas palabras resuenan desde entonces en las celebraciones cristianas, y que es el espíritu del sacramento del matrimonio.

 

 

 El Sacramento

 

            El matrimonio es un contrato por el cual la mujer y el hombre , mutuamente y de un modo legitimo se dan derecho para todos los actos necesarios tendentes a formas y educación de los hijos habidos en él, obligándose a vivir unidos en familia. Este sacramento es instituido por Jesucristo y desde entonces queda definido como "sacramento de la Nueva Ley que da la gracia para santificar la unión legítima del varón y la mujer para obtener y educar hijos santamente "

 

            La materia son las palabras o signos equivalentes de los contrayentes.

 

            La forma, consiste en la mutua aceptación de los contrayentes expresada de palabra o por signos.

 

            Los ministros, son los mismos contrayentes.

 

            Dios ha establecido que el matrimonio sea uno; es decir, unido el hombre y la mujer, como si fueran una sola carne, por tanto Dios prohibe aquellos actos que van en contra de este sacramento, tales como la Poligamia ( matrimonio de un hombre con varias mujeres o varios hombres), la Poliandria ( matrimonio de una mujer con varios hombres ), la Poliginia ( un hombre con varias mujeres).

 

            El matrimonio verdadero es indisoluble, es decir, solamente  la muerte puede romper este vinculo o el fallo dictado por tribunal eclesiástico que denominamos nulidad matrimonial. Esta permitida la separación, pero impide un nuevo matrimonio. El matrimonio o la celebración de la realidad del amor humano, vivido bajo la acción del Espíritu Santo, es un sacramento instituido por Jesucristo, que es Dios hecho Hombre, para dignificar la unión entre el hombre y la mujer.       Por  lo tanto, hablar de matrimonio es hablar de dos elementos esenciales:  por un lado la gracia y por otro, la  castidad.

 

            Hablar de matrimonio es hablar de la castidad. Esta virtud que Dios mira con especial cariño y María, nuestra Madre, quien es llamada Reina de las Almas Vírgenes.

 

            En su exhortación apostólica dedicada por el Papa a los laicos, nos dice :

 

            "  el matrimonio y la familia constituyen el primer campo para el compromiso social de los fieles laicos... la familia es la célula fundamental de la sociedad, cuna de la vida y  del amor en la que el hombre nace y crece...Jesús se ha preocupado de restituir al matrimonio su entera dignidad...San Pablo ha mostrado la profunda relación del matrimonio con el misterio de Cristo y de la Iglesia".

 

 La castidad

 

 

            Definimos la castidad como la virtud que regula el apetito o el uso de la sexualidad dentro de las normas de la recta razón. Debemos de recordar que somos Templos del Espíritu Santo, y que por tanto hemos de mantener nuestros cuerpos de esta forma, como templos donde pueda morar permanentemente el Espíritu Santo, ya que por el bautismo, nuestro Cuerpo, ha sido elevado a tan alta dignidad. Esta virtud de la castidad tiene un doble papel esencial, pues no solo nos hace gratos a los ojos de Dios, lo que de hecho es de suma importancia, sino que además nos perfecciona  en lo referente a la vida social.

 

            Entre muchos, vamos a sacar un hecho que demuestra la importancia que tiene para Dios la virtud de  la castidad. Al tiempo que Dios crea el alma podría perfectamente crear el cuerpo de las personas, como ya lo hiciera con Adán y Eva. Pero no, el ha preferido que sean el hombre y la mujer quienes colaboren con El en la formación de los nuevos seres humanos, a la vez que, hombre y mujer, se expresan mutuo amor; que es bendecido directamente por el mismo Dios por mediación del sacramento del matrimonio.

 

            El hombre y la mujer cobran así un trascendental papel, y es el de colaborar con Dios en el plan de Dios para la transmisión de la vida humana; por esta razón, la función generativa ha de estar sometida a un especial cuidado que la regule, de lo contrario no nos diferenciaríamos de los animales; este orden regulador se llama  castidad, que es el encargado de evitar que se viole el orden natural puesto por Dios.

 

            La materia de este tema es  el acto o placer sexual, en forma que solo se ejerciten dentro del sacramento del matrimonio y en orden a la procreación. Pero el plan de Dios se ve constantemente amenazado por el  egoísmo humano, al actuar anómalamente, desde el momento que se dejan guiar por las malas inclinaciones. Hoy se puede afirmar que ni la misma sociedad, ni tampoco muchas familias están ayudando positivamente a la juventud en este tema; y ni mucho menos, crean el clima que pueda ayudar a los jóvenes de hoy. Todo lo contrario: ambientes de tolerancia, de despreocupación y hasta una conciencia plenamente liberal contribuyen al naufragio de un sector amplio de la juventud, hasta el punto que todo lo que dentro de la pura razón es antinatural se considera permisivo y hasta es considerado como una prueba para alcanzar el galardón de hombre  en el joven, y  de mujer realizada en la chica.

 

            Por otro lado : espectáculos, televisión, revistas, chistes, comentarios ... termina de relajar el ambiente y así, lo que siempre debió permanecer unido : sexo y amor, hoy no solo es separado, sino que se favorece y fomenta la mera atracción  erótica, donde el amor queda desplazado por un vacío de placer, convirtiendo el amor y el sexo, que el sacramento dignifica, en un mero producto de mercado, y lo que es peor, en un objeto de deseo y de placer. Lo espiritual ya no tiene cabida, derribándose hacia el terreno material, donde al encontrarse lejos de Dios, pierde todo el sentido trascendental, quedando vacío de todo contenido.

 

 

  El sexo desde el punto de vista material es un amor prefabricado e inconsistente

 

 

            Al dar un sentido plenamente material a la relación sexo - amor, consiguen que esa verdadera relación de verdadero amor humano, bendecido por el mismo Dios, quede transformado en una simple atracción egoísta e instintiva, haciendo que sea amor  desaparezca plenamente; causa de tantas rupturas, tras las cuales no quedará ni el más mínimo rescoldo de una amistad que pudo haber existido en algún momento, pero que realmente estaba disfrazada.

 

            Si realmente somos consecuentes con nuestra fe, y por tanto Dios Padre es quien ocupa el lugar primordial de nuestra vida, hemos de seguir todo lo que El nos dice a cada momento, día a día, en el Evangelio y Su Palabra que es la doctrina que la Iglesia nos enseña, y que es la que debemos escuchar los bautizados sin vacilación alguna. Referente a este tema , la Iglesia nos enseña que  siempre son grave pecado lo deleites sexuales queridos fuera del matrimonio y aquellos otros que denominamos extramatrimoniales. Actos graves cuando existe suficiente advertencia y consentimiento.

 

 

 La vida sexual es una realidad querida por Dios

 

 

            Pese a lo dicho, hay que recalcar que la vida sexual es una realidad querida por Dios, porque la diferencia de sexos ha sido establecida por El mismo. Pero también Dios establece que el matrimonio es la única forma natural querida por Él, en la que puede actuar la vida sexual humana.

 

            Nos dice el catecismo de la doctrina cristiana que el matrimonio es  el sacramento de la nueva Ley, que da la gracia para santificar la unión legítima del hombre y de la mujer para obtener y educar hijos santamente. También decimos que es un contrato por el cual el hombre y la mujer mutuamente y de un modo legítimo se dan derecho para los actos necesarios, para formar y educar a los hijos, obligándose a vivir unidos en familia.

 

            El matrimonio existe desde el principio de la humanidad. Dios creó al hombre a imagen suya, a imagen de Dios los creo, y los creo macho y hembra. Y los bendijo, diciéndoles : procread y multiplicaos y llenad la tierra. Establece la diferencia de sexos, a la vez que los destina el uno para el otro. Nunca establece que uno domine al otro, sino que el uno y la otra sean una misma carne; es decir, por el sacramento del matrimonio el hombre y la mujer ya no son dos, sino una unidad, y como tales han de vivir  para lo bueno y para lo malo, para la alegría y para la tristeza..., y así lo que Dios ha unido, nada ni nadie lo separe, solamente este vínculo desaparece por la muerte.

 

 

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29 junio 2012 5 29 /06 /junio /2012 00:27

Los pastores fueron corriendo a Belén y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que les había dicho de aquel niño. Todos los que lo oían se admiraban de lo que decían los pastores. Y María conservaba  todas estas cosas, meditándolas en si corazón. Los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por lo que habían visto y oído; todo como les habían dicho.

 

                               Al cumplirse los ocho días, tocaba circuncidar al niño, y le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el  ángel antes de su concepción” (Lc 2, 16-21)

 

                              

                               

                Hola Señor, hoy tu  Palabra nos trae el anuncio del Ángel y además dedicamos este día a la Virgen María, tu Madre que es también nuestra.

 

                Hola, querida alma. Hoy estáis comenzando un nuevo año que Dios os da para que lo aprovechéis y se lo ofrezcáis en todo su contenido. Y como no podía ser de otra manera, está dedicado a mi Madre, que lo es vuestra también. Esto significa la importancia vital que tiene mi Madre para el bien de vuestras almas y para la extensión de todo mi Reino en el corazón de los hombres. Ella jugó el papel más importante; con su Si al Padre hizo posible la redención de todas las almas, por eso es reconocida por Corredentora, porque colabora esencialmente conmigo en la salvación de todas las almas. Seguidla. Ella es la luz potente que os va a guiar de forma segura hasta Mi No hay otro camino.

 

                Fue necesario que viniera. Las almas necesitaban ayuda. Los profetas era poco escuchados. Los encargados de guiar al Pueblo elegido por mi Padre, equivocaban sus caminos, y daban más importancia a la letra de la Ley que al sabor auténtico de lo que mi Padre pedía. En el mundo faltaba amor, y el Amor debía ser dado a conocer a todos. El mundo se había separado de mi Padre y era preciso reunirlos a todos, en un mismo rebaño, que se dirigiera hacia Él. Por eso aceptó que me hiciera uno de vosotros, excepto en el pecado. Por eso aceptó que mi sacrificio sirviera para unir a la humanidad con Él. Por eso, gustoso nací  como uno de vosotros, para ofreceros el auténtico sabor del Amor, aunque éste fuera pagado a precio de sangre.

 

 

                Pero a pesar de tu sacrificio Señor, hemos continuado igual que entonces. Sufriste cruel Pasión por cada uno de nosotros; y puede decirse que aún la padeces cada día por nuestros pecados, por nuestra traiciones, por nuestros olvidos.

 

                Aún viendo el resultado ingrato de la humanidad, es tanto el amor que siento por vosotros que aquel Sacrificio, que cada día se rememora en la Santa de la Misa, ni lo doy por perdido, ni como fracaso que algunos dicen. Siento tristeza por las  almas que se pierden cada día, que abandonan, que buscan llenar sus corazones de tantas banalidades innecesarias en lugar de lo que mi Padre les ofrece, que se dejan vencer por el pecado. Pero el poder regenerador  para todas las almas que tiene la Cruz es tan grande, que alcanza a todas las  que se acercan a ella, sin tener en cuenta la gravedad de sus pecados.

 

 

 

               

               

 

                ¿Por qué los pastores, Señor? En plena noche.

 

                Los pastores pueden fácilmente significar la humildad. La noche significa el silencio, cuando el bullicio del día se apacigua. Y es en el silencio de las almas, cuando mejor se puede escuchar la voz de mi Padre. Por eso, se os dice que para una oración más efectiva, es preciso desprenderse de todo, hacer que el alma esté en el silencio, de forma que nada obstaculice el fin de la oración, estar cerca de Dios, mi Padre y estar cerca de mi Madre.

 

                También aquella noche, significaba, querida alma, que nació la Luz que iba a iluminar sobre las tinieblas. La gracia vence sobre las tiniebla del pecado; y eso he venido a daros, y lo doy cada día, a través de los sacramentos de La Penitencia, de la Eucaristía y  de la oración..., para que la luz sea más fuerte que las tinieblas del pecado. Esa sea vuestra brújula de cada día junto a la de mi Madre.

 

                Los pastores, Señor, dejan todo y van corriendo a verte 

 

                Fíjate en la acción de los pastores. Reciben la noticia del Ángel y van corriendo a Belén, donde encuentran a mi Madre  María, a José, mi padre, y a mí, acostado. Las palabras del Ángel habían calado muy hondo en aquellas almas, y van a comprobar aquel acontecimiento. Les faltó tiempo para acudir. Por eso es preciso que también en vosotros calen hondo, como en aquellos pastores, lo que la Iglesia os enseña, mi Palabras, lo que dice el Papa, lo que os enseñan los sacerdotes ... Por eso es preciso que dejéis que el Evangelio de cada día entre en vuestros corazones. Desde ahí, os hablo. Pero no son Palabras de ayer. Os hablo cada día, como hablé a las gentes de Palestina. Y de esa forma, actuéis como hicieron aquellos pastores, transmitir lo que os digo y enseño cada día desde el Evangelio y que la Iglesia, mi Esposa y Madre vuestra  os enseña. Sed vosotros también aquellos pastorcitos y corred a transmitir el mensaje de Buena Nueva a todo el mundo con alegría y entusiasmo, sin temor. Yo os acompaño siempre.

 

                Mira la acción de la Iglesia, desde su fundación no ha cesado de anunciar la Buena Nueva: Papas, Obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas, catequistas... todos han colaborado y lo seguirán haciendo, hasta el fin de los tiempos, en la extensión de mi Palabra a toda la humanidad. A eso estáis llamados los bautizados sin excepción. Pare eso, prepárate bien, ayúdate de la oración, de la Eucaristía, de la Penitencia y ven, pues necesito de vuestra Ayuda. ¿Te gustaría ser mis pies, mis manos, mis palabras? Pues vamos, anímate, te estoy llamando a ti desde la eternidad. No dejes llevarte por eso que suele decirse: ¡yo catequista! No soy digno, no me siento preparado. Ni mires atrás, sino hacia delante con esperanza; yo estoy aquí, para que vuestro trabajo en las almas sea más sencillo y más bonito.

 

 

                Muchas veces en la catequesis, nos han enseñado que la Palabra de Dios, es como un Tesoro que hay que compartir

 

 

                La Palabra de Dios, como la Fe, como la gracia, son como aquellos talentos que repartió aquel hombre a sus servidores. ¿Recuerdas? Dios reparte su Palabra cada día, al igual que da la fe  a nuevas almas y a otras que la habían perdido; y la gracia, para ayudar en el difícil camino de la vida. Esos talentos deben ser vuestro auténtico tesoro; pero un tesoro que no es para enterrar, como hizo uno de los servidores de aquel hombre, no para guardarlos en el banco; sino para que produzcan desde vuestro corazón, desde vuestro comportamiento, para vosotros mismos y para todos aquellos otros que  puedan beneficiarse de lo que produzcáis. De la misma forma, si lo recibido en el Bautismo no se pone en marcha, difícilmente esa fe y esa gracia crecerán y se harán productivas. Lo que Dios os da a través del Bautismo, debe ponerse en marcha desde los padres, después en la Parroquia, y luego cada uno, sin olvidarse de la familia y de la Parroquia, irá poniendo en práctica las enseñanzas, que junto con mi Ayuda, por medio de la oración y de los sacramentos, harán que esa alma crezca espiritualmente y sea bella y agradable a mi Padre.

 

 

 

                Me gustan, Señor, esos momentos de paz y de sosiego ante el Sagrario. Parece como si uno saliera de este mundo y se transportara a otro. Estar cerca de Ti, hablándote, oyéndote. Imagino, a veces, ser uno más de aquellos pastores, o uno de aquellos que pudo escucharte y verte hacer el bien. Me gusta volar en alas de la Fe, a aquel tiempo de Tu vida pública, otras veces, cuando leo el Evangelio, me gusta jugar, a ser un personaje más de aquellos.

 

 

                Me agrada ver a las gentes acercarse al silencio de la oración en el Sagrario. Si supieran con que deseos los escucho, con qué alegría les espero en la soledad del Sagrario. Desde el sagrario viviente que fue mi queridísima Madre, y aquel  otro Sagrario que fue el portalico de Belén, hasta el Sagrario actual donde os espero a todos, muchos son los que han pasado a visitarme. Juan saltó de gozo en el seno de su madre, y desde entonces,  han sido tantísimas las almas que han sentido saltar de gozo sus corazones tras acudir a Mí en el silencio del Sagrario. Los que acostumbráis, no perdáis esa costumbre y animad a otros, Yo estoy ahí, deseando escucharos y derramar fuentes de misericordia, torrentes de gracia que cambien las almas y les hagan caminar por la senda de la santidad.

 

                No dejéis la oración. Mirad a mi Madre; todo lo meditaba, todo lo hacía oración a mi Padre. Por muy secos que estén los corazones, siempre hay algo que decir, que pedir. Hasta del corazón del pecador escucho sus latidos y derramo mi gracia para su conversión. La oración debe formar parte de vuestra vida, como la Eucaristía y la Penitencia, que corrige y enmienda, para que vuestros actos de cada día sean buenos y agradables a mi Padre. Piensa en la oración, como en la mano que tiende la madre a sus pequeñuelos, a fin de que no caigan en su caminar. Así mismo ocurre con vosotros, a través de la oración, tiendo mi mano para sujetaros y no caigáis en la tentación. También sirve para dar gracias al Padre, para pedirle y suplicarle... El poder de la oración es muy grande, por eso no debéis dejar su práctica.

 

 

                Gracias, Señor, por tu bondad y por la claridad de tus palabras. Eres el amigo cercano, que nunca se separa de nosotros. El  amigo paciente que espera el retorno de sus amigos que un día se alejaron. El amigo que nunca falla, que nunca abandona, que nunca se olvida y que siempre perdona. Gracias Señor, por contar conmigo desde la Eternidad, aun sabiendo en cuantos momentos te iba a fallar, te iba a abandonar, te iba a negar. Y aún así, te subiste a la Cruz  por mí, por mis miserias,  por  mis vilezas. Y aún así, me has llamado y me sigues llamando; me sigues favoreciendo con tus bendiciones; sigues contando conmigo. Gracias Señor

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Published by antonio tapia garcia - en PENSAMIENTOS
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28 junio 2012 4 28 /06 /junio /2012 23:26

Eso decia Horacio que un amigo es la mitad del alma y añado yo: una esposa es el alma entera (o un esposo, segun el caso). Lo digo en estos tiempos de materialismo acuciante. donde muchos terminos ricos en valores, como la palabra amigo, matrimonio, honor, patria o nacion, por ejemplo, se han edulcorado y se han bombardeado por almas inertes, carentes de sensibilidad y ajenas a los valores de los que es portador la persona.

 

Hasta el mismo termino solidaridad ha sido tomado por la izquierda, ante la pasividad de la derecha, ¡como no! siempre la derecha, pasiva, dormida y reculona. Como decia un compañero: ya, solidaridad se escribe con la izquierda.Tambien camarada, termino muy falangista, se tiñe de rojo.

 

A lo largo de mi vida he conocido gente grandiosa; esas mitades del alma,  que han dejado huerlla y que aun conservo con el pasar de los años y a pesar de una gran lejania geografica. He conocido gente capaz de entregarse sin esperar nada a cambio; sin esperar esa diminuta palabra, pero gigante en su contenido ¡GRACIAS!, que tantas veces olvidamos porque nos parece simple y vaga.

 

El profesor de aikido nos explicaba en su primera clase, el valor de la palabra GRACIAS y el valor de la AMISTAD, palabra esta ultima que ys la tenia muy a gala, ya qye se fraguó en el crisol donde se imprime como nuevo sacramento esta palabra: en la LEGION, del sagrado juramento entre dos hombres. Debemos dar las gracias en todo momento, a Dios por todo lo que de El recibimosa diario y a los compañeros por todas las enseñanzas que de ellos recibimos a diario. Por ello al finalizar las clases del aikido, nos saludabamos marcialmente unos a otros en señal de agradecimiento por las enseñanzas recibidas. Y de aqui, todo aplicable en la vida del dia a día.

 

Por ello   agradecer a los que me leen ¡13.000!, a los que me critican, a los que me alientan, a los que se han emocionado... gracias a la pagina que me permite expresarme, gracias a quienes me han dejado sus notas, a quienes me ayudaron a arrancar esta pagina y a Dios y a la Virgen por sus bendiciones...¡ y como no! a mi querido padre que me prestó la pluma con la que defiendo mi filosofia de vida. Pues La pluma y la espada son los mas nobles valedores para defender lo legitimo: Dios, la Patria y la familia.

 

Escribia faguet:" la amistad es la confesion del corazon que conduce a un hombre a buscar la compañia de otro hombre o de una mujer, de entre el resto de la sociedad, a n o tener miedo de el o de ella y a esperar el apoyo incondicional". Deficnicion clara y concisa. Y es que el amigo da sin esperar recibir a cambio, da de incognito porque no lo publica. Pero la esencial labor no es la de dar sino la de aconsejar y corregir sin titubeos.

 

¿Donde se encuentran? En la paz y en la sencillez, el enemigo en la bronca y en el ruido; pues las cosas buenas se hacen y nacen en el silencio, en la paz de la noche

 

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Published by antonio tapia garcia - en PENSAMIENTOS
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27 junio 2012 3 27 /06 /junio /2012 08:48

 

 

 

Los pastores fueron corriendo a Belén y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que les había dicho de aquel niño. Todos los que lo oían se admiraban de lo que decían los pastores. Y María conservaba  todas estas cosas, meditándolas en si corazón. Los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por lo que habían visto y oído; todo como les habían dicho.

 

                        Al cumplirse los ocho días, tocaba circuncidar al niño, y le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el  ángel antes de su concepción” ( Lc 2, 16-21)

 

                       

                       

            Hola Señor, hoy tu  Palabra nos trae el anuncio del Angel y además dedicamos este día a la Virgen María, tu Madre que es también nuestra.

 

            Hola, querida alma. Hoy estáis comenzando un nuevo año que Dios os da para que lo aprovechéis y se lo ofrezcáis en todo su contenido. Y como no podía ser de otra manera, está dedicado a mi Madre, que lo es vuestra también. Esto significa la importancia vital que tiene mi Madre para el bien de vuestras almas y para la extensión de todo mi Reino en el corazón de los hombres. Ella jugó el papel más importante; con su Si al Padre hizo posible la redención de todas las almas, por eso es reconocida por Corredentora, porque colabora esencialmente conmigo en la salvación de todas las almas. Seguidla. Ella es la luz potente que os va a guiar de forma segura hasta Mi. No hay otro camino.

 

       Fue necesario que viniera. Las almas necesitaban ayuda. Los profetas era poco escuchados. Los encargados de guiar al Pueblo elegido por mi Padre, equivocaban sus caminos, y daban más importancia al letra de la Ley que al sabor auténtico de lo que mi Padre pedía. En el mundo faltaba amor, y el Amor debía ser dado a conocer a todos. El mundo se había separado de mi Padre y era preciso reunirlos a todos, en un mismo rebaño, que se dirigiera hacia Él. Por eso aceptó que me hiciera uno de vosotros, excepto en el pecado. Por eso aceptó que mi sacrificio sirviera para unir a la humanidad con Él. Por eso, gustoso nací  como uno de vosotros, para ofreceros el auténtico sabor del Amor, aunque éste fuera pagado a precio de sangre.

 

 

            Pero a pesar de tu sacrificio Señor, hemos continuado igual que entonces. Sufriste cruel Pasión por cada uno de nosotros; y puede decirse que aún la padeces cada día por nuestros pecados, por nuestra traiciones, por nuestros olvidos.

 

            Aún viendo el resultado ingrato de la humanidad, es tanto el amor que siento por la humanidad que aquel Sacrificio, que cada día se rememora en la Santa de la Misa, ni lo doy por perdido, ni como fracaso que algunos dicen. Siento tristeza por las  almas que se pierden cada día, que abandonan, que buscan llenar sus corazones de tantas banalidades innecesarias en lugar de lo que mi Padre les ofrece, que se dejan vencer por el pecado. Pero el poder regenerador  para todas las almas que tiene la Cruz es tan grande, que alcanza a todas las almas que se acercan a ella, sin tener en cuenta la gravedad de sus delitos.

      

      

       ¿Por qué los pastores, Señor? En plena noche.

 

            Los pastores pueden fácilmente significar la humildad. La noche significa el silencio, cuando el bullicio del día se apacigua. Y es en el silencio de las almas, cuando mejor se puede escuchar la voz de mi Padre. Por eso, se os dice que para una oración más efectiva, es preciso desprenderse de todo, hacer que el alma esté en el silencio, de forma que nada obstaculice el fin de la oración, estar cerca de Dios, estar cerca de mi Madre.

 

       También aquella noche, significaba, querida alma, que nació la Luz que iba a iluminar sobre las tinieblas. La gracia vence sobre la tiniebla del pecado; y eso he venido a daros, y lo doy cada día, a través de los sacramentos, de la oración..., para que la luz sea más fuerte que las tinieblas del pecado.

 

       Los pastores, Señor, dejan todo y van corriendo a verte 

 

       Fíjate en la acción de los pastores. Reciben la noticia del Angel y van corriendo a Belén, donde encuentran a mi Madre, María, a José, mi padre y a mi, acostado. Las palabras del Angel habían calado muy hondo en aquellas almas, y van a comprobar aquel acontecimiento. Les faltó tiempo para acudir. Por eso es preciso que también en vosotros calen hondo, como en aquellos pastores, lo que la Iglesia os enseña, mi Palabra. Por eso es preciso que dejéis que el Evangelio de cada día entre en vuestros corazones. Desde ahí, os hablo cada día. Pero no son Palabras de ayer. Os hablo cada día, como hablé a las gentes de Palestina. Y de esa forma, actuéis como hicieron aquellos pastores, transmitir lo que os digo y enseño cada día desde el Evangelio y que la Iglesia, mi Esposa y Madre vuestra  os enseña.

 

            Mira la acción de la Iglesia, desde su fundación no ha cesado de anunciar la Buena Nueva: Papas, Obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas, laicos... todos han colaborado y lo seguirán haciendo, hasta el fin de los tiempos, en la extensión de mi Palabra a toda la humanidad. A eso estáis llamados los bautizados sin excepción. Pare eso, prepárate bien, ayúdate de la oración, de la Eucaristía, de la Penitencia y ven, pues necesito de vuestra Ayuda. No dejes llevarte por eso que suele decirse: ¡yo catequista! No soy digno, no me siento preparado. Ni mires atrás, sino hacia delante con esperanza; yo estoy aquí, para que vuestro trabajo en las almas sea mas sencillo y más bonito.

 

 

       Muchas veces en la catequesis, nos han enseñado que la Palabra de Dios, es como un Tesoro que hay que compartir

 

 

            La Palabra de Dios, como la Fe, como la gracia, son como aquellos talentos que repartió aquel hombre a sus servidores. Dios reparte su Palabra cada día, al igual que da la fe cada día a nuevas almas, a otras que la habían perdido; y la gracia, para ayudar a las almas en el dificil camino de la vida. Esos talentos deben ser vuestro auténtico tesoro; pero un tesoro que no es para enterrar, como hizo uno de los servidores de aquel hombre, no para guardarlos en el banco; sino para que produzcan desde vuestro corazón, desde vuestro comportamiento, para vosotros mismos y otros puedan beneficiarse de lo que produzcáis. De la misma forma, si lo recibido en el Bautismo no se pone en marcha, dificilmente esa fe y es gracia crecerán y se harán productivas. Lo que Dios os da a través del Bautismo, debe ponerse en marcha desde los padres, después en la Parroquia, y

luego cada uno, sin desconexionarse de la familia y de la Parroquia, irá poniendo en practica las enseñanzas, que junto con mi Ayuda, por medio de la oración y de los sacramentos, harán que esa alma crezca espiritualmente y sea bella y agradable a mi Padre.

 

 

 

       Me gustan, Señor, esos momentos de paz y de sosiego ante el Sagrario. Parece como si uno saliera de este mundo y se transportara a otro. Estar cerca de Ti, hablándote, oyéndote. Imagino, a veces, ser uno más de aquellos pastores, o uno de aquellos que pudo escucharte y verte hacer el bien. Me gusta volar en alas de la Fe, a aquel tiempo de Tu vida pública,; otras veces, cuando leo el Evangelio, me gusta jugar, a ser un personaje más de aquellos.

 

 

       Me agrada ver a las gentes acercarse al silencio de la oración en el Sagrario. Si supieran con que deseos de escucharlos, les espero en la soledad del Sagrario. Desde el sagrario viviente que fue mi queridisima Madre, y aquel  Sagrario que fue el portalico de Belén, hasta el Sagrario actual donde os espero a todos, muchos son los que han pasado a visitarme. Juan saltó de gozo en el seno de su madre, y desde entonces,  han sido tantísimas las almas que han sentido saltar de gozo sus corazones tras acudir a Mi en el silencio del Sagrario. Los que acostumbráis, no perdáis esa costumbre y animad a otros, Yo estoy ahí, deseando escucharos y derramar fuentes de misericordia, torrentes de gracia que cambien las almas y les hagan caminar por la senda de la justicia.

 

       No dejéis la oración. Mirad a mi Madre; todo lo meditaba, todo lo hacía oración a mi Padre. Por muy secos que estén los corazones, siempre hay algo que decir, que pedir. La oración debe formar parte de vuestra vida, como la Eucaristía y la Penitencia, que corrige y enmienda, para que vuestros actos de cada día sean buenos y agradables a mi Padre. Piensa en la oración, como en la mano que tiende la madre a sus pequeñuelos, a fin de que no caigan en su caminar. Así mismo ocurre con vosotros, a través de la oración, tiendo mi mano para sujetaros y no caigáis en la tentación. También sirve para dar gracias al Padre, para pedirle y suplicarle... El poder de la oración es muy grande, por eso no debéis dejar su práctica.

 

 

            Gracias, Señor, por tu bondad y por la claridad de tus palabras. Eres el amigo cercano, que nunca se separa de nosotros. El  amigo paciente que espera el retorno de sus amigos que un día se alejaron. El amigo que nunca falla, que nunca abandona, que nunca se olvida y que siempre perdona. Gracias Señor, por contar conmigo desde la Eternidad, aun sabiendo en cuantos momentos te íba a fallar, te íba a abandonar, te íba a negar. Y aún así, te subiste a la Cruz  por mi, por mis miserias,  por  mis vilezas. Y aún así, me has llamado y me sigues llamando; me sigues favoreciendo con tus bendiciones; sigues contando conmigo. Gracias Señor

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26 junio 2012 2 26 /06 /junio /2012 07:37

Cuando Pedro estaba abajo en el atrio, llega una de las criadas del Sumo Sacerdote y, al ver a Pedro que se estaba calentando fijándose en él, le dice: También estabas tú con Jesús, ese Nazareno. Pero él lo negó diciendo: Ni lo conozco, ni sé de qué hablas. Y salió fuera, al vestíbulo de la casa, y cantó un gallo. Al verlo la criada empezó a decir otra vez a los que estaban alrededor: Este es de los suyos. Pero él lo volvió a negar. Y poco después los que estaban allí decían a Pedro: Desde luego eres de ellos, porque también tú eres galileo. Pero el comenzó a decir imprecaciones  y a jurar: No conozco a ese hombre del que habláis. Y al instante cantó un gallo por segunda vez. Entonces Pedro se acordó de las palabras que le había dicho Jesús: Antes de  que el gallo cante dos veces, me habrás negado tres. Y rompió a llorar” (Mc 14, 66-72). “Grave ha sido el pecado de Simón Pedro, pero profundo ha sido su arrepentimiento. Su fe, ya probada, llegará a ser fundamento sobre el que Cristo edificaría su Iglesia...En el plano de nuestra vida personal, pensemos que por honda que haya sido nuestra caída, mayor es la misericordia divina dispuesta siempre a perdonarnos, porque el Señor no desprecia un corazón contrito y humillado. Si nos arrepentimos sinceramente Dios hará, de nosotros pecadores, fieles instrumentos suyos”.

Pedro atraviesa su noche oscura en aquella aciaga y triste madrugada, viendo como apresan al Señor, dirigidos por uno que había compartido todo con ellos. Pedro recuerda las palabras de Jesús al oír el canto del gallo y llora amargamente. Lágrimas de arrepentimiento y hasta de impotencia. Pero sobre todo de arrepentimiento, “bienaventurados los que lloran”, aún deben resonar en sus oídos aquellas palabras, “Porque ellos serán consolados”. Pedro llora con esas lágrimas a que se refiere la bienaventuranza, lágrimas de arrepentimiento de haber ofendido a Dios. Esas lagrimas que alguna vez nos han brotado a nosotros, cuando nos hemos dado cuenta que al igual que Pedro hemos negado al Señor, al preferir nuestra vida totalmente apartada de la que Él nos marcó.

El pecado es negación de Cristo en mayor o menor cuantía, de ahí  que continuamente la Iglesia nos llame al arrepentimiento, y de una manera especial en la Cuaresma, y al acercamiento al sacramento de la Penitencia desde el cual el mismo Cristo nos absuelve por medio del sacerdote.

Pedro niega conocer al Señor ante las miradas inquisidoras de aquellos que le preguntaban y le decían haberlo visto con Jesús. Momentos antes había dicho que jamás se separaría de Él. Cuando nuestra alma se siente cerca del Señor, animada por el calor de la gracia también sentimos y pensamos como Pedro y hasta nuestros pensamientos y nuestro ánimo va muchos más lejos, pues soñamos con grandes campos de apostolado; pero nuestra fragilidad es grande, que puede llevarnos al momento siguiente a negar a Dios a través del pecado.

El siguiente paso de Pedro fue reconocer lo que había hecho: reconoció su pecado, “la contrición da al alma una especial fortaleza, devuelve la  esperanza, hace que el cristiano se olvide de sí mismo y se acerque de nuevo a Dios”. Pedro llora. Son lágrimas de arrepentimiento. También en nuestro interior brotan las lágrimas de Pedro cuando nos reconocemos pecadores, cuando acertamos a ver la ofensa hecha a Dios a través del pecado; son lágrimas que se traducen en ese dolor previo al sacramento de la Confesión y en ese deseo de servirle y no volver a ofenderle.         

                Al igual que Pedro, nuestra actuación, además del arrepentimiento, es la evitación del pecado y de aquello que nos lleve a caer en él,  Pedro sale de aquel lugar donde imprudentemente se había metido, para evitar posibles recaídas. Comprendió que aquel no era su sitio”. San Marcos no lo narra pero san Lucas recoge este momento: “Y saliendo fuera, lloró amargamente” (Lc 22, 62). Pedro se arrepiente y llora con dolor haber abandonado al Señor, pero además abandona  aquel lugar y así evitar volverle a negar. Esta es otra lección que hemos de aprender. En pocos momentos podemos aprender de dos acciones similares: Judas y Pedro. El primero cayó en la desesperación por el grave pecado; el segundo las lágrimas de arrepentimiento le llevaron a obtener el perdón.

                El pecado no debe llevarnos al abandono de toda una vida e incluso a toda una eternidad, ni debe de llevarnos a la desesperación y abandono de la fe, pensando que jamás recaerá el perdón de Dios; sino que muy al contrario, ha de llevarnos a una mirada sincera hacia el Señor que se traducirá en un sincero arrepentimiento del mal hecho que nos acercará nuevamente a Él. “A ti que te desmoralizas, te repetiré una cosa muy consoladora: al que hace lo que puede, Dios no le niega la gracia. Nuestro Señor es Padre, y si un hijo le dice en la quietud de su corazón: Padre mío del Cielo, aquí estoy  yo, ayúdame... Si acude a la Madre del de Dios, que es Madre nuestra, sale adelante”. Dios perdona al que se acerca con corazón arrepentido por grave que sea el pecado.

Las lágrimas de Pedro son también nuestras lágrimas. En ese instante, junto con pedro, llorábamos todos los hijos prodigo presentes y futuros; quienes en un momento de debilidad hicimos negación de Jesús, por elegir otro tipo de vida, por dejarnos caer en los ofrecimientos del mundo, por dejarnos atraer por sus seducciones. Las lágrimas no son vergonzosas, no se deben esconder. Casi siempre son purificadoras. Yo también lloro con lágrimas de Pedro, con lágrimas de la bienaventuranza, con lágrimas de arrepentimiento.

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25 junio 2012 1 25 /06 /junio /2012 04:15

Hay un mal que prevalece en algunas personas y que llamamos “los respetos humanos”; que son el sentimiento de vergüenza que tenemos, por dar a conocer como pensamos, como sentimos y como somos; otras veces, se disfraza en un sentimiento de miedo, como por ejemplo, cuando escuchamos una blasfemia, nos callamos o sonreímos; otras veces nos frenan a la hora de defender nuestros valores.

Los respetos humanos, son como un cáncer que nos va consumiendo y pasamos de un lado a otro, ahora sentimos vergüenza de ser identificados como cristianos. Ahora “tragamos” de todo; ahora hasta participamos de conversaciones poco edificantes dentro de nuestro grupo.

Tal vez en algún momento intentamos reaccionar “la próxima vez me van a oir…”, pero esa próxima vez n o llega nunca, porque los respetos humanos nos han acobardado. Antes sentíamos vergüenza, ahora es miedo.

Los respetos humanos dañan la vida espiritual y con ella dañan nuestra vida de apostolado, a la que hemos sido llamados por el Señor. Casi nos estamos convirtiendo en inservibles. Pero tenemos que reaccionar. El cristiano nunca ha dejado de luchar, además cuenta con la ayuda del Señor y de su Madre, la Virgen María. Encomendémonos a ellos, si de verdad que remos echar ese mal de nosotros.

Decía san José María Escrivá “ asusta el daño que produce, si nos dejamos arrastra por el miedo o la vergüenza de mostrarnos cristianos”. Nos hace daño espiritual a nosotros y a aquellos que nos rodean o que nos habían tomado como ejemplos a seguir.

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21 junio 2012 4 21 /06 /junio /2012 16:32

Por aquellos tiempos, los de la transición o época en la que aquellos qe cantaban el Cara al Sol, bajaban el brazo o cerraban el puño, y negaban como Pedro haber servido a Franco o no haber jurado lealtad a los Principios Fundamentales del Movimiento Nacional (aunque esta vez el gallo no canto. ¿Por qué?. Pero como decía, por aquellos tiempos, tuve la suerte de conocer a hombres de categoría, honor y profesionalidad muy elevadas; algunos pertenecientes a la BRIS; también conoci al comisario Matute, a quien me cupo el honor de llevarle una cajita de puros a la DGS, en unos tiempos delicados para él. Pero de entre todos quiero destacar, la enorme figura humana de D Claudio Ramos Tejedor. Impresionante como persona, formidable como profesional, con una gran capacidad de trabajo, que solo sabe desarrollar quien ama su trabajo. Por entonces, Jefe Superior de Policia con base en Canarias.

 

Fácil de trato, de educación exquisita, correcto, creyente, de una Fe que queda uno anonadado, empequeñecido. Siempre apoyado por su esposa Luzdivina. Detrás de un gran hombre hay siempre una gran mujer. Conformaran entre ambos una gran familia, que se asentaba en aquella otra, la de Belen. Destaco a M Angeles, Emilia y Menchu, a quienes conoci en Tenerife donde junto a mis hermanas Fini y Marga, llevamos sanas correrías cristalizando en una perenne amistad

 

El Diario de Avisos, de la época, 22 de marzo de 1978, expresaba su sorpresa por la sustitucion del supercomisario D Claudio Ramos: “ es un excelente profesional, que lo estaba haciendo bien, pese a solo llevar 4 meses en su puesto. Creo la brigada antiterrorista, la brigada de extranjería, el servicio de patrulla urbana. Cambio drásticamente métodos y sistemas de trabajo y estaba identificado con los problemas específicos de la delincuencia en Canarias”.

 

El mismo dia y en el mismo diario, un artiiculo firmado por CR decía: “ inexplicable decisión del cese de D Claudio Ramos, dando como único motivo el político y apuntaba: “ a lo largo de cuatro meses… puso en marcha una brigada antiterrorista, otra de extranjería y el servicio de patrulla urbana de patrulla urbana de la Policia Armada, además de mejorar los servicios del 091, la vigilancia en las Islas en horas nocturnas… entre los propios policías, el señor Ramos esta considerado como un gran profesional, muy competente”.

 

Todos los que conocimos a D Claudio Ramos, no tenemos mas que motivos de alabanza. Persona de fácil dialogo, entrañable, siempre con la verdad por delante. Honrado.

 

El padre Fernando Rubio, que tenia fama de comunista: “Organice conferencias, en aquellos años  tan movidos, del teólogo Diez Alegria e Iniesta… menos mal que tenia la suerte de que me quería mucho aquel Claudio  Ramos, el comisario que tenia fama de duro y no  lo era. Claudio Ramos me respetaba y sabia como era yo”.

 

Supo aguantar calumnias de aviesos enemigos. El comisario Conesa y el entonces Ministro del Interior Martin Villa, tomaron tan absurda decisión. Ambos fieles servidores de Francisco Franco. Ell primero, al que conoci en su despacho de Puerta del Sol, en el cual tenia un busto de Francisco Francoo; el segundo uno de esos falangistas, de brazo en alto, que fue bajando paulatinamente hasta conseguir un ministerio de manos de otro fiel servidor de Francisco Franco, el señor Suarez.

 

“ Dios, que buen vasallo, si hubiera buen señor”. En este caso, había buen señor, D CLAUDIO RAMOS TEJEDOR, quien sirvió a España y a su amada Policia, dejando una estela que seguirían las siguientes generaciones de aquellos que velan por nuestra seguridad, incluso a costa de sus propias vidas, como ya han hecho en numerosas ocasiones. Hoy desde el Cielo D CLLAUDIO RAMOS no solo vela por su queridísima esposa e hijos, sino también por nuestros admirados miembros de las Fuerzas del Orden.

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14 junio 2012 4 14 /06 /junio /2012 09:45

“Al ver a la muchedumbre, sintió compasión de ella, porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor. Entonces dice a sus discípulos: La mies es mucha y los obreros son pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies”

Recuerdo que en la época de estudiante, sobre todo en los Colegios Religiosos, contactaban con aquellos que espiritualmente mas despuntaban por si se sentían atraídos por la vida religiosa, después de ese contacto hacían otro que era cuando de los elegidos se hacia una criba, que eran de los que  ahora no lo tenían tan claro, se hablaba con los padres, con el consiguiente enfado de algunos de ellos con sus hijos. ¡Pero cómo se te ocurre! ¡Que broma es esta!

 Yo soy testigo de un caso con final feliz en el que la joven prosiguió con su vocación religiosa y posterior aceptación de los padres, felices hoy día, con la decisión de su niña. Lo mismo con el caso de otro joven, terminada la carrera optó por el seminario, con el consiguiente enfado del padre ¡que le había pagado la carrera para nada! Para mucho, el padre fue el más feliz de la tierra con su hijo sacerdote y magnifico sacerdote. Otro caso, pero de final más triste, ya que los padres la arrancaron del convento. No sé si cuando logró la mayoría de edad sigue su camino. Le faltaba un añito.

Vocaciones sacerdotales parece ser que actualmente son pocas. No se llenan los seminarios como antes. Algunos tienen más vocaciones que otros, pero el porqué, la causa no viene a hora al caso.

Visité un año el noviciado de las religiosas de la Pureza de María y quede tan impresionado que no pare de transmitir lo que allí había visto- ¡Un prodigio!, porque es prodigio ver la suma alegría que aquellas jóvenes, futuras Religiosas de la Pureza, dejaban que se asomara en sus rostros. Alegría de poseer a Cristo en sus almas y de poderle servir, allá donde se las enviara, siempre lejos de las casas de sus padres. Las más lejanas irían a las Misiones de Kafakumba….  No había caras lánguidas, estresadas, ninguna transmitió para sus padres mensajes de S.O.S. Solo fueron mensajes de alegría y tranquilidad, además del que les di yo de lo que vi y que fui testigo. Aun hoy lo recuerdo.

El Señor llama a la vocación sacerdotal. Pero también a la religiosa sin olvidar la importancia de la labor de los catequistas (de niños, jóvenes, padres), cuya mano es esencial en la marcha de las Parroquias. Podría afirmarse que sin ellos sería muy complicada la impartición de las  diferentes catequesis en las Parroquias, además teniendo en cuenta que sustituyen a los padres en las parroquias en la enseñanza del catecismo. Muchos son los que trabajan en la viña del Señor, pero aun así el trabajo es muy abundante y queda corta la ayuda. El catequista, también se siente llamado por el Señor para la realización de esta labor de apostolado.

Es mucho el trabajo a realizar; porque son muchos los lugares donde aún no ha llegado el Señor; no me refiero fuera de nuestras fronteras. Dentro de España se precisa una reevangelización desde donde se recupere el terreno perdido: el sabor de la familia unida; el valor de la oración y de los sacramentos y desde donde se subsane y se recupere toda la cultura religiosa que se ha perdido a través de las catequesis de padres y de adultos, desde donde se proyecten las catequesis familiares. Falta mucho por hacer, pero  además mucho se ha perdido y se ha dejado perder. La mies es mucha y los obreros son pocos. Pero doy fe que hay mucha juventud entusiasta capaz y capacitada para trabajar en la viña del Señor, pero también hay que llamarla y lo importante CONQUISTARLA, no asustarla.

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