Comparte el artículo CARTAS A MI PADRE:: 22 de novidembre Hola papaito. Hoy hace un mes que nos dejaste par ir, como tu decias, “ a ese otro mejor donde n ...
22 de novidembre
Hola papaito. Hoy hace un mes que nos dejaste par ir, como tu decias, “ a ese otro mejor donde no se sufrre”. Son palabras tuyas. Palabras de fe, palabras de esperanza, palabras de deseo de llegar a ese mundo mejor: EL CIELO. Un mes sin ti, fisicamente, pero contigo espiritualmente, contigo cerca, porque nunca nos abandonais. Se nota el vacio, miro el sillón y me agobia no verte; voy a tu cuarto y tampoco te encuentro; ya no oigo llamarme; ya no pregunto, sino para mis adentros ¿Qué quieres cenar? ¿una tortillad e patatas sin cebolla para ti y con cebolla para mama?. Me hubiera gustado poder servirte años y años. Creeme que lo hacia con agrado. A Dios le daba gracias por esa oportunbidad que me daba de cumplir en espiritu y letra ese cuarto mandamiento del que Pappini se quejaba que su padre no le permitiera aprenderlo y que un dia escucho a un sacerdote del Colegio enseñar a los alumnos. ¿Por qué mi padre no me permite aprender estas cosas tan bonitas?.
Siempre esperamos un milagro. Cuando tenemos algun familiar gravemente enfermo enseguida, en nuestra primera espernza, está el milagro; LO ESPERAMMOS, LO PEDIMOS DE MIL MANERAS DIFERENTES. Recuerdo lo que dijo aquel cirujano del Hospital Militar: ¿Quién somos nosotros para merecer un milagro?. ¿Nos falta humildad al pedirlo? ¿Podemos pedir milagros?. Tal vez en algun momento no es que nos falte humildad, sino que nos falta fe. Pero si que podemos pedir milagros; ademas, al Señor le gusta que le pidamos bienes por los demas, con insistencia; con machacona insistencia. A El no le molesta. Algunas veces el milagro esperado no llega, porque no esta en los planes del Señor en esos momentos o bien porque el enfermo este preparado para ir a los brazos del Padre. Pero milagros, estemos seguros que los hay todos los dias, grandes y pequeños; notables y silenciosos. En ocasiones, es el mismo Señor es el que se adelanta a nosotros, a nuestras peticiones.
Cuando estabas ingresado, la ultima vez, no queria pensa que te nos ibas, siempre me aggaraba a las ultimas buenas noticias; para mi toda noticia por minuscula que fuera, era bueno. Para mi era impensable quedarme si mi padre y mejor amigo ¡Como ioba a ser eso?.
Eres la mejor persona que he conocido: sincera, veraz de fiar…. Eras y eres mi padre Pero nuestra fe nos hace saber que nunca perdemos a nuestros seres queridos; si fuera asi, que sentido tendria todo, que sentido tendria la unidad de la familia, si la simple muerte rompe este vinculo tan sagrado. Seguis cerca de nosotros, rogando, ayudando, protegiendonos, asistiendonos. La Misa la ha dicho el pasitos, es con cariño. Hemos ido todos: mamá, la cachetona, desy…
Dios sabe como hacer las cosas. Recibiste los ultimos sacramentos. ¿Cómo iba a permitir Dios que te fueras sin recibirlos? Es un premio por tu vida cristiana, por tu ejemplo, por tu humildad y por tu sufrimiento ofrecido a El cada dia por tu fidelidad. ¿cómo puedo premiar a Dios por esa gracia?. ¿ Podemos premiar a Dios nosotros? Si por premiar entendemos el corresponder con buenas acciones, por gracias concedidas, si podemos premiar a Dios. Dios cuando nos da, es siermpre lo mejor. Nosotros tambien podemos darle lo mejor, como la unción de Betania. Bueno papaito, mi amigo. Que tu presencia es necesaria, que eres el eslabon fuerte.
Pero Dios te ha querido arriba, para convertir tus tristezas en alegrias, tu dolor en sosiego, tu vida entregada a El, en premio. Un beso fuerte y un fortisimno abrazo, tambien para Margarita. Os recuerdo, os quiero.