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20 DE NOVIEMBRE DE 2006
Hola Pa. Un día más he fallado. No logro dar el paso decisivo y romper con esa barrera. Lo haré, con tu ayuda lo superaré y lograre echar ese lastre que tanto impide caminar, el lastre del paralítico, del que se ve impedido para caminar espiritualmente.
Tengo que darte alguna alegría, y aunque me cueste te la daré. Hay que trabajar duro.
Soy arisco, me falta paciencia, cariño, paz. Esto no agrada a Dios; tampoco te agradará a ti. ¿Tanto cuesta callar? ¿Tanto cuesta regalar una sonrisa? ¿Una buena palabra?, cuando el Señor nos la regala cada día, pintando cada mañana excelsos paisajes que alegran nuestra vista y nuestro corazón. Son como un aire fresco y no nos damos cuenta de tanta grandeza, de tanta belleza, que solo Dios sabe pintar para nosotros sus hijos queridos.
Que malos son los recuerdos negativos. Sobre todo esos que recuerdan malos momentos, los que te llevan a juzgar por hechos pasados. ¿Quién soy para juzgar? ¿Para reprochar? ¿Quién soy para señalar, para recordar acciones del pasado? Si tu no lo hiciste yo no tengo derecho alguno. Si tú perdonaste, quien soy yo para condenar, para lanzar la primera piedra.
Hoy ha sido la Misa por Figueras. Era una Neenah persona. La última vez que lo vi. fue en el Pilar, en la Misa de 6,30. Nos poníamos al final, pegados al portón. Allí nos dábamos la paz; la de el era mas fresca, era mas buena persona, el estaba cargado de paz, de la Paz del Cielo, la paz de los hijos de Dios; como tu. Yo no puedo dar lo que no poseo. La paz de arriba, la Paz del Cielo solo la pueden dar las personas buenas y humildes.
Al final de la Misa, me preguntaba por vosotros. Cuando vivíamos en la otra casa, coincidíamos mucho en la Misa de 6,30 en el Pilar. Después del funeral, le enseñe a su hija donde escuchábamos Misa, Se emociono. Ese Serra su lugar para la eternidad. Y en mi recuerdo perdurará cuando me daba sonriente la Paz.
Todo es lucha en esta vida, hasta para mantener la vida espiritual, la gracia… todo. No lo digo yo. Lo decía un sacerdote del Pilar, en su última celebración dominical antes de ir a los brazos del Padre, justo unos días antes.
“El cristianismo es violencia, porque ha de luchar constantemente para vencer las malas inclinaciones”. Bueno mas o menos así dijo en un emocionante homilía aquel gran misionero claretiano, como dejándonos su rica herencia espiritual. Dios lo tenga en su Gloria. Y es cierto. Lucha para vencer las malas inclinaciones, las tentaciones, lucha para dejar el mal camino, lucha para seer oración que tanto cuesta a veces hacerla; lucha para no escuchar los cantos de sirena de este mundo y de esta sociedad que ha perdido el Norte. El maligno lucha si cuartel contra los hijos de Dios, para arrancarnos toda idea de Dios. Nosotros debemos luchar sin cuarten contra sus asechanzas.
La gran victoria del maligno, es haber logrado que mucha gente no crea en que existe. Y ello con colaboración desde dentro de la propia Iglesia. “No hables del demonio, causa pavor”, “no hables del infierno que asusta”; el demonio no existe, es la representación del mal, dicen. Y paso a paso va conquistando terrenos y almas candidas, con ayuda de cierta progresía.
Solo la fe y la práctica de los sacramentos y la oración lograran rechazarle.
En la Misa de hoy, papaito, en el funeral, el sacerdote dijo que nunca debemos pedir a Dios que muera una persona que sufre enfermedad Terminal. Parece duro, ciertamente duro. Pocos lo entienden, sobre todo en esta sociedad en que vivimos llena de contradicciones, se llora el abandono de animales y se acepta el aborto. Sarcasmo de una sociedad derrotada, caída, sin valores
Se basaba en que ese dolor, el cristiano limpia su alma de las posibles manchas de los pecados cometidos durante la vida. Cuantos cristianizo ejemplares sufren sin queja el dolor de la enfermedad, hasta la más dura. Aquí os recuerdo a ti y a Margarita, quien con la sonrisa en los labios luchaba hasta el final con tan tremenda enfermedad, evitando preocupar a nadie. Sufría en el silencio. En el silencio surgen las cosas buenas, crece la hierba sin hacer ruido,; nacen los sentimientos, el amor del bueno, las grandes proezas…
Muchas veces me pregunto de donde sacaran fuerzas tantos enfermos para mantener su sonrisa y recibirnos con ella en los labios. La respuesta es DIOS DA FORTALEZA Y GRACIA, para sobrellevar la cruz del dolor. Si así lo entendieran quienes prefieren el suicidio (derecho a morir). Yo por mi parte prefiero cuando Dios disponga de mi. No antes. Recuerdo a EL SADAT, creyente, quien sabiendo que estaba en el ojo de los terroristas, poco antes de su magnicidio decía: MORIRE, PERO NO ANTES DEL DIA QUE DIOS ME LO TENGA DISPUESTO. Fue un gran hombre, gran estadista y ejemplo de creyente. Admirable y admirado.
Pero lo principal de la muerte no es aguantar el dolor, sino estar preparado para ella, recibiendo en esos últimos momentos ese magnifico sacramento de la Unción de los Enfermos. Que tanto miedo da a las familias del enfermo. ¿Cómo sabemos si necesita o no una persona recibir este sacramento’’? yo aconsejaría ofrecerlo como mejor regalo que le pudiéramos hacer. Ciertamente todos necesitamos los que no somos buenos y los que son buenos.
Bueno papaito, me da alegría pensar en ti y en Margarita y como no, a todos los demás de la familia ya juntos en el Cielo. ¡Ojala pudiera veros un poquin! besos