Recuerdo, cuando falleció mi hermana Margarita, se acercó un amigo a mis padres y les dijo: “os acompaño en la esperanza”. Una expresión llena de fe y de esperanza de este amigo, que dia a dia da lecciones de apostolado, al estar aquejado de varias enfermedades. Algunos, entre ellos yo, nos quedamos mirando a Antonio, siempre acostumbrados a “mi sentido pésame”, que mas que un deseo cristiano, es una frase vacía de contenido para el cristiano. Mis padres le dieron las gracias, ya que con su finura cristiana, comprendieron el maravilloso alcance del deseo de Antonio.
Os acompaño en la esperanza que Margarita goce ya de la gloria de Dios. Esa es la esperanza de todo cristiano hacia sus seres queridos, incluso a sus amigos o conocidos. Es que esa es la esperanza que debemos tener, mientras caminamos por este “valle de lagrimas” con destino hacia la autentica Patria Celestial, y es el deseo que debemos tener hacia los demás.
Sin embargo, cuantas veces hemos escuchado: “Allá donde esté”. Unos por miedo a decir la palabra Cielo y que se rian de ellos; otros porque no tienen fe. Es un termino vacio, triste que hace recorrer un escalofrio en el creyente. Decía un sacerdote en una charla que nos dio: “el otro di asubia a la Laguna y en medio de la autopista, vi un gatito destrozado por un atropello. Y pensé pobre animalito. Para el se acabó todo. Sin embargo los cristianos, tenemos la esperanza, que tras la muerte, está el gozo de residir en la Gloria de Dios. ¿De que valdría esta vida, si con la muerte se acabara todo?. En efecto, seria triste y hasta depresivo , pensar que después no hubiera nada. Pero tenemos dos cosas, la promesa de Cristo y la esperanza de que hay otra vida, llena de gozo y de alegría; de participar del acontecimiento ganado para nosotros, para todos, por Jesucristo tras cruel Pasión. Murió para resucitarnos.
“Os acompaño en la esperanza”. Gran fe la de este hombre y valentía, pues no todo el mundo captó esa gran verdad. No todo el mundo reacciono igual. “Pero que dice este hombre”. Alguno se me acercó escandalizado. Hubo que explicarle el significado. Este deseo es el que debemos compartir unos con otros; no solo con los cristianos, pues Él vino para todos. La esperanza de que un día TODOS nos veamos en el Cielo, nuestra Patria, tras caminar como antes lo hicieran los israelitas antes de llegar a su Patria; esas generaciones nos representan, pues también nuestro caminar es duro y difícil, siguiendo a nuestro guía, el Santo Padre, cual Moisés, nos dirige.
Tengamos esa esperanza, que nos ayudará en este camino y nos dara fuerzas para que el peregrinaje sea mas llevadero.

