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EL CAMINO DE EMAUS

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Por antonio tapia
Wednesday 4 january 2012 3 04 /01 /Ene /2012 08:12

“¿ Que mérito tiene amar a los que nos quieren?”. Nos dice el Señor durante ell sermón de la Montaña. Aquí no nos lo pone fácil. Se eleva el listón en el camino de nuestra santificación a la que hemos sido llamados. Querer al que nos hace mal, al que es agresivo, humillante. En esas palabras del Señor va incluido el perdón. Cuesta mucho y no es fácil. Hay que hacer un verdadero acto de fe y de amor a Dios. Pero cuando nos hacen algún mal, siempre salen a nuestro encuentro esas palabras del Señor, para recordarnos cual debe ser nuestra respuesta.

Siempre hay una pugna entre el perdón y la soberbia, pecado capital muy peligroso, de hecho esta a la cabeza de los pecados capitales, origen de otros muchos pecados; se enrosca en el alma, como la enredadera y es difícil de arrancar una vez que le hemos dado paso. Solo el verdadero arrepentimiento es capaz de arrancarlo, además de el reconocimiento de que somos soberbios.

Mi antiguo jefe me decía “el que nace lechon muere cochino”, indicando con ello que el malo a conciencia no es posible que cambie. Hobbs iba mas alla, “el hombre es un lobo para el hombre”. Pero no. El hombre no es malo por naturaleza, dispone de un alma dada por Dios, que le dispone al cambio. Si no fueramos capaces de perdonar, de ser buenos habría sido inútil la venida del Señor. De nada serviría el sacramento de la penitencia. Pero el Señor vino para alcanzarnos la salvación y como ayuda nos dejó el sacramento que nos devuelve la amistad con Padre Dios, por que si somos capaces de cambiar, de dejar atrás los actos malos. Ese cambio si es posible, pero depende de nosotros. Muchos antes que nosotros han cambiado de vida, muchos otros que ahora están en la Gloria de Dios han sabido perdonar sin condiciones. ¿Cuántos antes de morir, a ejemplo del Señor murieron perdonando antes de ser ejecutados por motivos de la Fe?.

Si no fueramos capaces de perdonar, seríamos presa de la venganza, hija de la soberbia y aplicaríamos el ojo por ojo diente por diente. Me preguntaban que no entendía como los hijos de los asesinados por ETA no habían tomado parte contra ellos. La respuesta es fácil, son cristianos y saben que la venganza es ajena a la fe. Con ello juegan los asesinos, sabiendo que no van a tomar parte contra ello. Cierto es que es difícil contenerse después de que han arrancado de sus vidas a seres queridos. Y el perdón se pone difícil aquí. Dios sabe que somos humanos, por ello da mas gracia en estos casos. Pero el deseo de que no salgan de la cárcel no es un acto contra la Ley de Dios. Pues en justicia eso es lo que les corresponde

Es fácil amar al que te quiere. Pero con ayuda de la gracia podremos perdonar e incluso amar al que no te quiere. Amar es perdonar, eso si podemos hacerlo y ello no implica en tenerlos como amigos. Ya que la amistad es una virtud por la cual elegimos a algunos para que nos acompañen durante un trecho de nuestra vida, y ponemos en ellos nuestra confianza.

Yo no puedo tirar la primera piedra, pues también me ha costado perdonar o pedir perdón, pero al final se perdona y queda el alma libre de un peso molesto. Poco a poco vamos haciendo camino, con ayuda de la gracia que Dios; poco a poco vamos caminando, poco a poco vamos santificando nuestras obras y acercándonos a nuestra verdadera Patria, cuyas puertas nos abrió Jesucristo

Por antonio tapia
Monday 2 january 2012 1 02 /01 /Ene /2012 08:28

Si, fue un mes de mayo de 1981. Iba a cambiar mi vida por entero, comenzaba a trabajar y volvia a la Casa del Padre, después de un invierno espiritual, de abandono, perdido, cuyo único nexo era la misa del Pilar, los domingos, a la que no faltaba, mas por miedo que por otra cosa, pero sabía que esto así no valía para nada. Pero sin buscar hallé, sin hallar fui hallado, sin querer fui querido. Un regalo iba a abrirme las puertas de la Casa de la que salí. El regalo, un poster de la Virgen de Murillo. Una mirada tierna, de cariño, que coloqué en la pared de mi cuarto. Atrayente, que me invitaba a rezar, ¡tantos años!. Era como un imán. Contemplaba largo tiempo. Algo se encendía que había estado apagado. Tenía aquello que sentía mas fuerza que yo. Una amiga mía, me habló del grupo en que estaba. Era el Opus Dei, de dos sacerdotes que allí había. Ellos me atendería. Y fui.

Hablé con uno de ellos y me invitó a confesarme, ¡tantos años!. Libremente realicé la confesión. Rasque por toda mi alma. Una confesión general. Nada quedó pegado. Casi una hora echando fuera todo lo que había, hablando y escuchando. Cada vez me sentía mas agil. Todo a “precio” de una Ave María. Pensé en cuatro rosarios como mínimo. Comprendí que no es la cantidad, sino la calidad con la que se realice el rezo de la penitencia. Así que ante el Sagrario la realicé. Me sentía otro.

Pero aquí no iba a terminar todo. No creo en las casualidades. Total que unas anginas iban a producir otro cambio, me iban a dar trabajo, pero no el laboral ya que éste lo iba a comenzar en el mes de junio. Aburridas anginas, en la cama. Asi que le pedí un libro a mi hermana, trayéndome la biografia de Don Bosco, que me lo leí en un día. Las cadenas habían sido rotas, pero debía hacer mas. Me sentí atraído por Don Bosco, y por el trabajo que realizaba con los jóvenes y con los presos. Restablecido, un dia dando un paseo, me adentre en la Parroquia de San José y maquinalmente entre hasta el despacho del Parroco Don Luis. ¡Precisa catequistas!. Su respuesta categorica ¡si!. Tras el curso correspondiente, comencé en octubre. Aquello era otro mundo del que había vivido. Noté que debería experimentar otro cambio, hacerme como los niños, bajar de ser adulto, renovarme, para poder llegar a ellos. El ejemplo de Don Bosco era necesario. Asi que me fui haciendo niño para llegar a ellos, luego joven para ser uno de ellos, en las preparaciones, para poder llegar a ellos.

Aquella imagen de la Virgen y el libro de Don Bosco, me habían cambiado. No era el personaje de abril. El rosario y las misas casi diarias y la oración de la noche me habían cambiado. Después 21 años de catequesis, niños, jóvenes, universitarios, padres… partian de aquel regalo.

Nuestra conversión no es por casualidades, sino por respuestas a la llamada. Dios nos llama, pero nos da libertad de respuesta. Somos como el mejicanito Juan Diego, que por evitar encontrarse con la Virgen, se desvió por otro camino. Pero la Virgen le salió a su encuentro de todas formar. A nosotros también. Y es que Dios nos quiere con El. Dios ni se rinde ni se cansa de salir a nuestro encuentro. Nos llama de mil maneras diferentes. Nos quiere a su lado. Y quiere que nosotros colaboremos con El, para que todos estén un dia en su Reino. Paz y Bien para todos

Por antonio tapia
Sunday 1 january 2012 7 01 /01 /Ene /2012 10:24

Siempre las mujeres en primera línea, abnegadas, sacrificadas y poco paramos a pensar el trabajo que realizan durante todo el dia. Me decía una psicologa, que mientras el hombre trabaja, la mujer se desenvuelve en la casa, además de atender a los hijos para que no les falte de nada, ropa limpia, comidas, meriendas, recados… y el planchado de la ropa, para que vayan presentables a los colegios; y si son familia numerosa… no valoramos su trabajo y la educación de los hijos, ya que mientras no está el padre, ella es la que debe “meterlos en cintura”. Decididamente no valoramos su trabajo, pues muchas veces nos hacemos mas “padristas”, y contestones en lugar de agradecidos a quien realmente lleva la casa. Ojala sirva esto de homenaje a todas las madres del mundo, quien sin queja y sin paga, trabaja.

Estuve tres años impartiendo la catequesis de padre, una innovación de algunas Parroquias; excasas. Este tipo de catequesis, sirve de apoyo, para que los padres en sus hogares, inculquen, la doctrina cristiana, además de la que reciben en los dos años de preparación de la primera comunión. Me tocó un grupo de 30 padres, por los 30 niños y niñas que se preparaban para recibir al Señor. El primer dia aparecieron padres y madres. A la semana siguiente bajó a 21, 20 madres y 1 padre, cifra que se mantuvo fiel los dos años. Se lo tomaron con absoluto interés. Se preparaban los temas, los hablábamos, los discutíamos sanamente. Y eso que algunas madres habían perdido el contacto con la Iglesia desde su primera comunión. Las veía animadas. Semanas antes de la Primera comunión tocamos el tema del Sacramento de la Penitencia, que recibieron los 21 del grupo y el dia señalado, acompañaros a sus hijos e hijas.

Pero mi alegría iba a aumentar, cuando 4 madres me dijeron que querían entrar en los grupos parroquiales y dos impartir catequesis. A día de hoy continúan. Lo que indica el acierto del párroco al abrir las catequesis de padres; una de las escasas parroquias que disponen de este tipo de catequesis.

20 madres, sin faltar un solo día y un padre admirable, que Dios se lo llevó con El pocos días después de las primeras comuniones. “¿Por qué me he vuelto a quedar sin padre otra vez?”. Me preguntaba aquella niña que había sido adoptada por aquel padre, que se mantuvo fiel al grupo durante los dos años. No supe responder y las lagrimas me brotaron, al ver a aquella niña que se hacía muchas preguntas, porque no entendía su situación.

20 madres que me llevaron a comprender que las mujeres son de otra “pasta”. Debería existir el dia de la madre trabajadora, en la que todos reconocieran su valia. Deberíamos avergonzarnos los hombres y los hijos, que aún nos permitimos el lujo de contestar y discutir cuando nos corrige. Pues es ella la que saca el hogar adelante, incluía  la educación. María es el ejemplo. Contó con la mujer como piedra angular de la salvación del mundo. Y ellas, las madres, siguiendo el ejemplo de la Virgen, dicen su SI a la familia, para sacarla adelante.

Sírvame este escrito como homenaje a todas las madres del mundo, ¡ se lo merecen ¡.

Por antonio tapia
Saturday 31 december 2011 6 31 /12 /Dic /2011 10:28

 

Los cristianos estamos llamados a la santidad. El Señor nos llama a ello con aquellas palabras del sermón de la montaña: sed perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto. Perfección que alcanzaremos en su intensidad en el Cielo. Aquí trabajaremos por alcanzar un grado de perfección, cumpliendo la voluntad del Señor, tal como muchos antes de nosotros lo han hecho, y siempre fundamentando todos nuestros actos, con la oración y la práctica de los sacramentos. Recordemos también las palabras del Señor, que hemos de construir la casa sobre cemento y no sobre arena. Pero además ofreciendo a Dios todo lo que hagamos.

“Contemplar a Dios en el trabajo, trabajar por amor a Dios y al prójimo, convertir el trabajo en medio de apostolado”. En esto basó su vida san Jose María Escribá. , fundador del Opus Dei. Fue una constante, ya que no se cansó en su evangelización, llegando a los corazones de jóvenes y adultos. Con esas sencillas palabras nos marcaba otro camino de santidad, de llegar a Dios. Además nos habla de un Dios próximo, al que podemos hablar de tu a tu, un Padre que nos ama como no podemos imaginar, una Padre paciente dispuesto a perdonarnos hasta los mas graves pecados, si arrepentidos nos acercamos a El. Nos habla de la familiaridad entre los hijos con el Padre, como Jesús se dirige: ¡Abba!, papaíto. Un Padre al que podemos contarle todas nuestras cosas.

Podemos convertir nuestro trabajo en oración, en medio de santificación, ofreciéndolo a Dios, bien hecho, bien acabado; además podemos santificar nuestro estar con la familia, compañeros de trabajo, con los amigos… convirtiendo todo ello en medio de evangelización.

Debemos ser ejemplares, por así decirlo, los mejores.

Por antonio tapia
Thursday 29 december 2011 4 29 /12 /Dic /2011 20:13

Hay creencia que en los cementerios ya no hay nada, solo el cuerpo; por eso muchas familias no van nunca, o tan solo en la festividad de los fieles difuntos. Muy respetable. Yo si voy. Mi padre y mi hermana están allí. Cierto que las almas están en el Cielo. Pero si están sus cuerpos, sus recuerdos, el amor que nos dieron en vida. Y que mas que nuestro recuerdo, nuestro cariño, nuestra compañía, nuestras oraciones podemos llevarles. Para mi también están allí cuando vamos a visitarles y a adornar con las flores mas bonitas el nicho.

No está de mas visitarles, a la vez que recordarnos los bellos momentos que nos dieron en vida. Es de bien nacidos ser agradecidos. Y mientras estamos allí, ellos nos dan paz, esa paz que ellos están gozando en el Cielo. Al menos yo lo creo así y yo lo siento así.

Una de las cualidades del cristiano es la de honrar a sus muertos, a aquellos que fisicamente ya no están a nuestro lado, pero que si están en espíritu; ellos siguen a nuestro lado, también asi lo creo. Y está costumbre de honrar a nuestros seres queridos la tenemos en nuestra familia. No nos olvidamos y mantenemos el inagotable amor.

Este honrar a nuestros muertos parte de esa parte del Credo que entonamos cada vez que lo rezamos: “Creo en la comunión de los santos”, por el cual no perdemos nuestra unión con ellos, nuestros seres queridos. A través de la comunión de los santos nos unimos por medio de la oración. Nosotros pedimos a Dios por ellos y ellos lo hacen por nosotros. Si nuestros seres queridos no necesitaran de nuestra oración, por estar gozando de Dios, será aplicada por aquellos que la necesitaran.

En la paz de los cementerios se lleva a cabo esta comunión de los santos. Unas flores hermosas, símbolo de nuestro cariño inagotable y una oración aplicable a sus almas, símbolo de nuestra fe que nos sigue uniendo a ellos. “Te quiero hasta la muerte… y después te sigo queriendo más”.

No abandonemos estas visitas, símbolo de amor, de recuerdo y agradecimiento hacia aquellos que durante su vida nos dieron todo el amor que cabia en sus corazones.

 

Por antonio tapia
Wednesday 28 december 2011 3 28 /12 /Dic /2011 19:01

Una de las principales premisas del  cristiano es la de cooperar con Dios. Solemos escuchar “¿Por qué Dios no acaba con las guerra?. ¿Porqué no acaba con el hambre?. ¿Porqué permite que los niños sigan pasando hambre?... y así mil preguntas. Y me pregunto ¿Para que estamos aquí los cristianos?. Pues no somos cristianos por casualidad. Dios ya pensaba en nosotros desde la eternidad. Ya nos había elegido para  trabajar “en su viña” en todos los terrenos que la humanidad necesitara. Y nos doto de diversos carismas a utilizar, son esos medios que nos iban a servir para llegar a las gentes. Solo faltaba una cosa, nuestro Fiat!, ¡Hagase!, al igual que nuestra Madre. Pues Dios que nos ha dotado de libertad, cuenta con nuestra respuesta. Espera sin forzarnos.

En esta colaboración con El nunca nos faltara su ayuda. Es por asi decirlo, un trabajo en equipo. Nosotros con Dios, nosotros en el equipo de Dios. “si haceis lo que podeis, El hará lo que no podeis”, decía el padre Jourdan. Esta es una verdad que debemos tener en cuenta; y esque muchas veces dejamos la labor de apostolado, porque pensamos que el trabajo nos supera y no vamos a poder realizarlo. Nunca dejemos la labor de apostolado. Siempre hasta donde podamos, lo demás pongamoslo en las manos del Señor, con fe, que El lo terminará.

Hay hambre, hay guerras, hay incultura, hay gentes que desean llenar el vacio de su alma, hay gentes que desean aprender… hay esta nuestro trabajo. No valen los sentimientos de pena, cuando vemos en la televisión escenas lamentables. Es dar el paso firme y hacia adelante y ponernos a trabajar, siempre contando con el Señor. Siempre poniendo nuestro trabajo en sus manos. Dios espera nuestra respuesta.

Cooperar con Dios, como en las bodas de Caná, como aquellos hombres con el paralitico de Cafarnaún. Ellos nos representan. Nosotros podemos hacer lo mismo. Milagros, los hay todos los días, pero los nublados ojos de nuestra alma nos impiden verlos. Incluso si son obrados en nosotros mismos. Recordemos que un dia fuimos bautizados porque Dios contaba con nosotros. Paz y Bien

Por antonio tapia
Sunday 25 december 2011 7 25 /12 /Dic /2011 19:16

He leído un escrito de monseñor Berzosa, obispo auxiliar de Oviedo, quien acertadamente habla de la formación de los laicos. Es una realidad y una prioridad. Es urgente y necesaria. La formación del cristiano esta considerada como un paso libre; es decir, que es el propio cristiano quien libremente opta por su formación en la fe. Muchos cristianos terminan con el proceso de formacion una vez reciben el sacramento de la confirmación, otros prosiguen colaborando con la Parroquia como catequistas y reciben el apropiado proceso de formación.

“el mundo de hoy exige evangelizadores” dice monseñor Berzosa. Este proceso de evangelización se lleva a la luz de la Parroquia y se extiende a todos los terrenos: familia, trabajo, circulo de amigos… allí donde nos desenvolvemos. Pero para ello debemos estar preparados y es através de la formación continuada la que nos profundiza en la fe que luego vamos transmitiendo. Y la formación la unimos a la oración y practica de los sacramentos, que no deben faltar, ya que nos unen mas al Señor y nos acercan y familiarizan con El.

Cierto es que “los momentos actuales son mas desfavorables para el anuncio del evangelio” dice monseñor. El gobierno del señor Zapatero ha prohibido hablar de Dios en colegios e institutos, se ha prohibido el crucifijo en las aulas, se ha restado importancia la asignatura de religión… en una palabra, se ha procurado arrancar toda idea de Dios de nuestros jóvenes, jóvenes que buscan llenar un vacio en sus almas, exponiéndolos a caer  en las “fauces” de las sectas que buscan nuevas víctimas.

La formación del cristiano debe ser permanente y para ello deben moverse las Parroquias y ofrecer una formación que se adecue a jóvenes y adultos y que sea atractiva, digo esto porque algunas veces son un  verdadero “muermo” que los espanta. Deben modificarse algunas técnicas, ya que parecen algunas del siglo XIII.

La Iglesia tiene autenticos buenos preparadores, laicos. No deberíamos desaprovechar la ocasión y profundizar en la fe y que atraves de esta profundizar, conocer mas la fe en la que un dia fuimos iniciados y a la vez acercarnos a la practica de los sacramentos y la oración. Paz y Bien

Por antonio tapia
Saturday 27 august 2011 6 27 /08 /Ago /2011 09:12

z veronica

De entre las mujeres que acompañaban a la Virgen María, en su camino de dolor de madre, se encontraba la Verónica, quien viendo como estaba el rostro de Jesús, rompe la escolta romana y acercándose a Jesús, limpia su cara tumefacta por los golpes.

El paño, blanco, es la gracia que recibimos en el sacramento de la penitencia, con que limpia Jesús nuestra alma, ensuciada por el pecado. Cuando confesamos nuestros pecados, Jesús se acerca, con la ternura que la Verónica se le acercó, y limpia para siempre nuestros pecados confesados.

La Verónica, en un rasgo de valentía, cruza las líneas romanas y las de las turbas vociferantes, arriesgándose a ser maltratada. Se acerca al Señor y limpia su rostro con suavidad, para no aumentar su dolor. Con extrema delicadeza limpia cada herida, con la ternura de una madre. De los ojos de la Verónica saltan lágrimas, llora como las otras santanas mujeres que de cerca le acompañan. Ve hasta donde llega la maldad humana. Pronto es increpada por la turba y sacada violentamente por la escolta romana. Pero ella valiente hace frente a la turba y vuelve con la otras mujeres. María le agradece, seguro, el gesto. Al poco, la Verónica quiere contemplar el paño ensangrentado. Lo abre, desplegándolo y queda absorta; lo enseña a las demás mujeres, porque no daba crédito a lo que veía. Todas lanzan un “ahh”, excepto María, la madre dolorosa que sonríe.

El rostro de Jesús quedó impreso en el paño. La Verónica lo estrecha hacia su corazón. No sabe si llorar o sonreír, pero le da las gracias.

A nosotros también debe quedarnos impreso el rostro de Jesús en nuestra alma; con nuestra conversión, con nuestro cambio. Llevarlo siempre impreso dentro de nosotros, para no volver a torcernos. El rostro, la imagen de Jesús deberá acompañarnos el resto de nuestra vida, junto con el de la Virgen María, la madre dolorosa.

De nuestros ojos,  vuelven a saltar lágrimas que ayudan a limpiar el alma. “Bienaventurados los que lloran”. Lloramos, porque por nuestra causa, un Hombre Bueno va a morir, por nuestros pecados a sufrido cruel Pasión. Nos damos cuenta de nuestro error. “Porque ellos serán consolados”. El perdón de Dios consuela nuestra alma.

“Bienaventurados los misericordiosos”, estas palabras se ejemplifican en la Verónica. Siente pena y compasión por Jesús. Quiere ayudarle, pero ¿cómo?. Al final se le ocurre la idea de limpiar su rostro. “Porque ellos alcanzarán misericordia”.

Si nos fijamos en los evangelios, sólo tiene detalles de finura, ara con el Señor, las mujeres. La Verónica, Marta, María, María Magdalena. Después el Señor corresponderá. Después de aparecerse a su Madre, tras la Resurrección, se aparecerá a las santas mujeres, un modo de agradecer y corresponder del Señor. Ellas siempre estuvieron en primera línea.

El Señor siempre devuelve ciento por uno. Si nos acercamos a Él dejará en nuestra alma impresa su imagen de Paz, la verdadera Paz, no la que nos quieren vender ahora, acerquémonos, como lo hicieron en diferentes momentos las santas mujeres, por medio de la oración y los sacramentos; no los abandonemos, nos los ha dejado como medio de ayuda eficaz para nuestro caminar por esta vida y para el alma. Notaremos el cambio y los deseos de Jesús que van cambiando.

Acompañémosle en el sagrario, ¡suele estar tan sólo!, que al hacerle compañía queda su imagen impresa en nuestra alma, imagen de alegría y de Paz. Quiere que le visitemos, como visitamos a los amigos, con esa misma naturalidad: “Hola Amigo”, con esa sencillez: ¿Cómo estás?, “Venía a visitarte”, “Te cuento algunas cosas”, “Cuéntame Tú también, Señor”….

Dejemos que su gracia imprima en nuestra alma su blancura.

 

ADORAMOSTE CRISTO, Y TE BENDECIMOS

PORQUE POR TU SANTA CRUZ, REDIMISTE AL MUNDO

 

Por antonio tapia
Friday 26 august 2011 5 26 /08 /Ago /2011 10:09

images

Es el mismo azul del mar, cristalino; delicada rosa roja, de suave perfume, poética, fragante. Brisa que trae sus palabras que acarician mis oídos, dejando un eco silencioso en la noche eterna cubierta de miles rosas blancas titilantes que te hablan en silencio, suavemente, delicadamente. Es la misma poesía, hasta hoy no escrita. Es el amanecer de un sol  que te acaricia en la mañana, desde el horizonte eterno que  da paso a la mañana. Es la melodía romántica que te llena de paz el alma. Es la ola suave, de un mar en calma, que con su tranquilo rumor, rompe en mil palabras y te dice tantas cosas, cosas que no habías escuchado antes. Es la sonrisa perenne de unos labios de plata. Sonrisa que necesitas  en los momentos que el corazón está ajado, entristecido, quejumbroso, perdido.

Es huella sobre la que pisas, para seguir tu camino. Es faro que te indica el camino, cuando la noche se hace noche en mis ojos y en mi alma. Es compañía cuando la soledad aparece, inseparable. Es alegría, cuando surge la tristeza. Es el hermoso jardín de nardos, amapolas, lirio y jazmín. Es tantas cosas, que me gustaría dibujar en un inmenso cuadro, con colores de eternidad. Ella es mi amiga, mi ángel, mi camino.

 

Por antonio tapia
Wednesday 24 august 2011 3 24 /08 /Ago /2011 10:00

cireneo

 

“Y obligaron a uno que pasaba, Simón de Cirene, que volvía del campo, padre de Alejandro y Rufo, a que llevara la Cruz”, leemos en San Marcos.

Los soldados se limitan a su labor de escolta e impedir que nadie se acerque, además de azuzar al Señor, cuando ven que su caminar cansino se hace lento. No ayudan a llevar o a aliviar el peso de la Cruz. Cogen a un fornido hombre que pasaba y le obligan a ayudar al Señor a cargar con la Cruz. Este hecho de poner una ayuda a cargar con la Cruz era considerado degradante y humillante para el que cargaba con la Cruz. No es porque sintieran pena de Jesús, sino porque debido al debilitamiento su andar era cada vez más lento y quedaba aún mucho camino ¡y cuesta arriba! No había pena en los corazones de aquellos soldados acostumbrados a la dureza de las batallas, corazones endurecidos ¿Qué pena iban a sentir por un reo condenado a muerte en Cruz?  Para ellos era una cuestión “casera” ¡que les iba a ellos!

¿Hasta qué límites llega el odio y el rencor y el odio humano? ¿De dónde salió el repentino odio hacia Jesús? Dos días antes le ensalzaban, el recibían con canticos, vítores, palmas, pétalos de flores:

¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!

Ahora, todo se ha transformado en odio, insultos, ultrajes al sacratísimo cuerpo de Jesús, Dios, hecho hombre. ¿Puede el ser humano carecer de todo sentimiento? ¿Qué no haya en su corazón ni el más mínimo sentimiento de piedad ante el dolor humano? Cuando se llega al extremo de la pérdida de los valores, cuando no hay freno moral ni freno cristiano, se puede llegar a extremos inimaginables. Los vemos todos los días.

El Cireneo toma la Cruz. No se queja. En su corazón, pese a que le obligaron, había sentimientos de compasión por aquel Hombre, del cual quizás si había oído hablar. El Cireneo nos enseña a que nosotros también podemos ayudar a otros, necesitados, a cargar su cruz. No todo el mundo puede o sabe cargar con la cruz que le ha tocado, otros nos dan ejemplo, pues cargan con su dura cruz pero la acompañan con su sonrisa, reflejo de la sonrisa de Dios. ¡Qué grandes almas estas! ¡Que claras huellas sobre las que debemos pisar, sin miedo a perdernos!

Cuantas veces Jesús se convierte en nuestro Cireneo. Cuando caemos apesadumbrados por la Cruz que nos ha tocado

“Venid a mí todos los que estáis cansados y sobrecargados. Y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera”.

Jesús no solo carga con su Cruz, más pesada por los pecados de la humanidad, sino que además toma la nuestra, cuando ve que nos cuesta cargar con ella, cuando ve que estamos a punto de hundirnos. Realmente, me arrodillo cuando veo a esas personas que les ha tocado cargar con durísima cruz y la llevan sonrientes, con paz y además te ayudan a llevar la tuya, haciéndola más ligera y más suave. Mientras yo me quejo, el sonríe, mientras yo me deprimo, ella me da ánimos, mientras me hundo ella suelta el salvavidas. El Cireneo sigue saliendo a nuestro camino, ese Cireneo es Jesús.

El Cireneo toma la Cruz, siente lástima, en su corazón hay caridad y sentimientos, no comprende tan inhumano castigo, tampoco entiende tanto odio de las gentes por ese Hombre. A la vez se queda admirado de Jesús, que prosigue su camino sin una queja, prosigue cargando a pesar de que ya las fuerzas deben estar minadas. Va a paso lento, pero sigue adelante. No devuelve insultos a los que le hacen a Él; en su cara hay Paz.

El Cireneo nota el peso de la Cruz y se admira de cómo ha aguantado tanto, estando como está, sin fuerzas. El es un hombre fuerte, recio y siente el peso. El Cireneo fue tocado por la gracia, como recompensa de Jesús y él y toda su familia se convirtieron al cristianismo y seguro que más de un miembro de la comunidad cirenea también.

Siento Señor no haber reaccionado a tiempo y de haber sabido cargar con tu Cruz. Tampoco he sabido cargar con la mía, que era más suave y ligera. Gracias porque me ayudaste a cargar. Eres mi Cireneo y tomaste casi toda mi Cruz, tanto que ni la he notado. Perdona mi poca valía, perdona a éste cristiano de poca monta, incapaz.

Me pongo en tus manos, dame gracia para saber responder como tantos otros cristianos, ejemplos y huella. Quiero cargar con la Cruz, símbolo del cristiano y saber llevarla muy alto y sin vergüenza, y con dignidad. Gracias Señor

 

ADORAMOSTE CRISTO, Y TE BENDECIMOS

PORQUE POR TU SANTA CRUZ, REDIMISTE AL MUNDO

 

Por antonio tapia
Tuesday 23 august 2011 2 23 /08 /Ago /2011 10:40

Via Crucis-4 P1210216

 

Tras levantarse, a duras penas, prosigue su camino hacia el Calvario. Su cuerpo sacratísimo sigue debilitándose, “pero no hizo alarde de Dios”, nos da ejemplo de cómo hemos de luchar. La vida del cristiano es una continua lucha. Es también semejante  a las aves, cuando estamos fuertes espiritualmente volamos al ras del cielo, si estamos débiles a ras de la tierra. Soñamos con hacer grandes proezas espirituales unas veces, otras débiles y paralizados como el paralítico de Cafarnaún.

A ambos lados sigue el griterío inhumano de la turba, no contenta aún del castigo infringido al Señor. Nosotros, en alas de la fe, seguimos aquel cortejo, cerca de Jesús, reconociéndonos causa de su sufrimiento. ¿Porqué tanto odio?. Algunos de ellos le habían recibido con palmas días atrás. Algunos le habían visto sanar leprosos, ciegos, paralíticos, resucitar muertos… ¿Qué mal ha hecho para tanto odio?. El odio, lleva la carga del pecado de toda la humanidad, por eso deseamos salir de él, no queremos formar parte de esa comitiva. Acompañamos a Jesús y le pedimos perdón por nuestra culpa.

Cerca de Jesús van las santas mujeres. La Virgen María, su Madre santísima, Maria Magdalena, la Verónica, marta y María y junto a la Virgen, Juan el discípulo amado, que en el Calvario representará a toda la humanidad. La Virgen María, llora, tiene los ojos casi hinchados de llorar, no ha dejado de hacerlo desde que le comunicaron su apresamiento.

Jesús se detiene un momento y María, su amantísima Madre también. Cruzan sus miradas. Jesús le sonríe, para quitarle preocupación. Se dicen tantas cosas con solo mirarse. “ Y María guarda todas estas cosas en su corazón”. En sus miradas hay un auténtico diálogo de amor. María saca fuerzas de flaqueza y sonríe a su Hijo. A nosotros nos saltan las lágrimas otra vez. Tanto sufrimiento y a la vez tanto amor.

La Virgen María, levanta los ojos al Cielo y nuevamente le dice a Padre Dios Fiat!, Hágase. Y la Virgen, nuevamente acepta la voluntad de Dios, como tantas otras veces, ni una queja, ni un ¿por qué?. ¡ Hágase tu voluntad!. A pesar  de que se cumple la profecía ¡una espada atravesará tu alma!, que le dijo Zacarías. Una espada de tremendo dolor tiene atravesada el alma de la Madre Dolorosa.

¿Tanto dolor causa mi pecado?. El dolor de Cristo cruelmente golpeado y el dolor de una Madre que nos ama y que se va a convertir en la Madre del género humano, a pesar de que somos causa de los padecimientos de su Hijo. Enseguida nos acercamos a consolar a la Madre Dolorosa, le decimos no se cuantas cosas para mitigar su dolor, le ofrecemos también nuestra vida, nuestras acciones… Ella en su dolor, aún le quedan fuerzas para sonreír.

¡Qué tremendo!. Cuando detectan que se trata de la Madre de Jesús, la llenan de improperios. ¿Era tanto su odio que ni a la Madre respetan?. El maligno aprovecha cualquier circunstancia para añadir sufrimiento. “… y aplastará su cabeza”. Será María quien le derrotará. Por eso, en la actualidad, lanza teólogos que niegan la virginidad de la Virgen María y corredentora del género humano. Teólogos que le hacen el juego.

Perdona, Madre por el sufrimiento que te infringimos a ti también. Ayúdanos, para que siguiéndote a ti, lleguemos seguros hasta tu Hijo Jesús. Tu eres camino seguro. Se nuestra Luz para no perecer en las tinieblas del pecado. Nadie que acude a ti, jamás es abandonado por Vos

 

Por antonio tapia
Monday 22 august 2011 1 22 /08 /Ago /2011 12:00

jesus cae pro primera vez

 

Jesús cae bajo el peso de la Cruz. Cae al suelo exhausto cada vez más debilitado y sobre Él cae la pesada Cruz. Los soldados le increpan para que se levante, le zarandean y golpean, sin piedad, aun viendo su lastimoso estado. Jesús se levanta, a duras penas, sin quejarse, devolviendo amor por golpe e insulto. Se levanta y prosigue su camino con la Cruz a cuestas, camino del Calvario. Queda aún mucho trecho, mucha cuesta.

La Cruz se hace más pesada, por el peso de los pecados de la humanidad entera. Una humanidad que no ha sabido agradecer el enorme sacrificio hecho por el Hijo de Dios, que aceptó hacerse uno de nosotros, salvo en el pecado, para alcanzarnos la Gloria Eterna. Experimenta nuestros mismos dolores y aún más, el cansancio, el sueño, el hambre, el agotamiento… es verdadero Hombre y verdadero Dios. No se privó de nada, para ejemplificarse, de manera que nosotros aprendiéramos a sobrellevar todo.

Se nos hace un nudo en la garganta al verlo caer y golpearse la cara contra el suelo y como la Cruz cae sobre Él. Se nos pone la piel de gallina al ver que nadie saliera en su ayuda, tampoco los soldados romanos lo habrían permitido, quienes más que ayudarle le zarandean con violencia para que se levante. No vemos ni una queja.

Cuanto nos cuesta levantarnos de nuestras caídas a nosotros. A veces pasa largo tiempo, hasta que decidimos levantarnos. Jesús nos enseña a levantarnos, con decisión.

Debemos hacer un esfuerzo para levantarnos de nuestras caídas. Cuanto más tiempo tardemos peor, más estaremos bajo el poder del maligno, que no duda en poner delante de nosotros más deleites mundanos. Muchos dudan de su existencia, otros la niegan. Esta es la verdadera victoria, haber conseguido que se niegue su existencia, asi tiene más camino libre.

Debemos levantarnos, a ejemplo de Jesús; sobre todo si tenemos la desgracia de caer en el pecado mortal. Hay que salir de él cuanto antes. Por vergüenza que nos de, por rojo que sea el pecado, todo nos lo perdona si acudimos al sacramento del perdón con la debida disposición.

“Dios cargó sobre Él los pecados de todos nosotros”, de la humanidad entera. Así se cumplió la profecía.

Jesús cae tres veces bajo el peso de la Cruz, con ello nos enseña a levantarnos, cuantas veces sea necesario, ese es el fin del Sacramento de la Penitencia “Id por el mundo perdonando los pecados…”, que serán perdonados si nos acercamos con la disposición debida; es decir, propósito de la enmienda, dolor de los pecados… algunas veces nos confesamos de los mismos pecados cometidos. Eso quiere decir que hay un pecado dominante que debemos quitar, generalmente es un pecado capital, por eso es bueno disponer de un director espiritual, que nos conozca y vaya poniendo remedio a nuestra vida espiritual y veremos como vamos cambiando para bien.

“El a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios, pasando por uno de tantos. Al contrario, tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así actuando como uno cualquiera se rebajó hasta someterse a una muerte, y muerte de Cruz”. No se privó de nada, ni de la muerte más vil a la que fue condenado.

Ayúdanos Señor a levantarnos rápidamente de nuestras caídas. Sácanos de las tinieblas del pecado. Ayúdanos a recuperar la vida de la gracia, la Luz de Dios por medio del sacramento de la penitencia que nos dejaste, sabiendo como éramos.

Hazte libre, rompe las cadenas del mal. Acércate a los sacramentos de la penitencia y eucaristía que Jesús nos ha regalado, después trabaja en la viña del Señor, se luz y se sal para otros, muchos te necesitan

ADORAMOSTE CRISTO, Y TE BENDECIMOS

PORQUE POR TU SANTA CRUZ, REDIMISTE AL MUNDO

 

 
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