Por antonio tapia
Tuesday 27 december 2011 2 27 /12 /Dic /2011 17:25

La época de las catacumbas pasó, y tuvo su razón de ser, pues era el único medio que tenían los cristianos de entonces para reunirse y sus celebraciones, aún así daban la cara, sin esconderse y fueron al martirio sin perder la sonrisa. Si echamos una mirada al pasado cercano, podremos recordar las persecuciones de las que fue objeto la Iglesia y los cristianos por el Frente popular, durante la república, las ejecuciones que se llevaron a cabo de todo aquel que no quería renunciar a la Fe.

Hemos atravesado ocho años que han sido mas bien duros para la Iglesia y para todos aquellos que vivimos al calor de ella. Duros porque la política del gobierno del señor zapatero, ha sido de continua provocación, amen de las leyes que atentaban contra la misma. Si ha sido difícil, podemos decir que ha sido bonita, en el sentido de que los católicos hemos presentado batalla a las agresiones recibidas. Además que la España adormecida, ha sabido despertar infringiendo dos duros golpes al socialismo radical marxista, en los que hemos destrozado al partido del señor Zapatero, que en el momento actual se encuentra en estado de descomposición.

Nuestra misión como católicos no es solamente expandir el evangelio, es también salir en defensa de nuestra fe, como se ha hecho. Volveremos a retornar los crucifijos que fueron arriados de los colegios; se devolverá a la familia el papel que le corresponde en la sociedad; volverán los padres a tener su papel en el seno de la familia y los hijos a depender de los padres hasta su emancipación; ¿veremos la desaparición del aborto?... debemos luchar y exigir al nuevo gobierno que restablezca todo aquello que el gobierno anterior fue  desbaratando desde su criterio laicista. España ha sido católica, lo es y lo será.

Debemos mantener nuestra Fe, pero debemos recuperar lo perdido; pero debemos tener especial atención a la juventud, principal objetivo de la política del señor Zapatero, a quien le ofrecían una postura nihilista del pensamiento, una sociedad sin Dios, ofreciendo una cultura del botellón: sexo, alcohol y drogas.

 

 

Por antonio tapia
Sunday 25 december 2011 7 25 /12 /Dic /2011 19:16

He leído un escrito de monseñor Berzosa, obispo auxiliar de Oviedo, quien acertadamente habla de la formación de los laicos. Es una realidad y una prioridad. Es urgente y necesaria. La formación del cristiano esta considerada como un paso libre; es decir, que es el propio cristiano quien libremente opta por su formación en la fe. Muchos cristianos terminan con el proceso de formacion una vez reciben el sacramento de la confirmación, otros prosiguen colaborando con la Parroquia como catequistas y reciben el apropiado proceso de formación.

“el mundo de hoy exige evangelizadores” dice monseñor Berzosa. Este proceso de evangelización se lleva a la luz de la Parroquia y se extiende a todos los terrenos: familia, trabajo, circulo de amigos… allí donde nos desenvolvemos. Pero para ello debemos estar preparados y es através de la formación continuada la que nos profundiza en la fe que luego vamos transmitiendo. Y la formación la unimos a la oración y practica de los sacramentos, que no deben faltar, ya que nos unen mas al Señor y nos acercan y familiarizan con El.

Cierto es que “los momentos actuales son mas desfavorables para el anuncio del evangelio” dice monseñor. El gobierno del señor Zapatero ha prohibido hablar de Dios en colegios e institutos, se ha prohibido el crucifijo en las aulas, se ha restado importancia la asignatura de religión… en una palabra, se ha procurado arrancar toda idea de Dios de nuestros jóvenes, jóvenes que buscan llenar un vacio en sus almas, exponiéndolos a caer  en las “fauces” de las sectas que buscan nuevas víctimas.

La formación del cristiano debe ser permanente y para ello deben moverse las Parroquias y ofrecer una formación que se adecue a jóvenes y adultos y que sea atractiva, digo esto porque algunas veces son un  verdadero “muermo” que los espanta. Deben modificarse algunas técnicas, ya que parecen algunas del siglo XIII.

La Iglesia tiene autenticos buenos preparadores, laicos. No deberíamos desaprovechar la ocasión y profundizar en la fe y que atraves de esta profundizar, conocer mas la fe en la que un dia fuimos iniciados y a la vez acercarnos a la practica de los sacramentos y la oración. Paz y Bien

Por antonio tapia
Saturday 24 december 2011 6 24 /12 /Dic /2011 21:38

En breve caerá un nuevo año. De él recordaremos lo bueno y lo malo. Lo bueno que servirá para  dar continuidad y mantener y superar lo que de bueno hayamos hecho, que a la vez nos ayudará para caminar por este valle de lagrimas. Pues el camino no es fácil, no es un camino de rosas. Y habremos de recordarlo malo,  para corregirlo, para no volver a tropezar sobre la misma piedra, para apartarlo de nuestra vida. A ello estamos obligados los cristianos. Pues somos como el hijo pródigo de la parábola, que volvemos a la Casa del Padre, con el corazón  arrepentido verdaderamente. Volvemos a la casa que un día abandonamos, casa que El nos ha preparado a precio de cruel Pasion. Además es un Padre, que por así decirlo, no sabría vivir sin amarnos.

También, en ese recuerdo, hay un hueco especial para nuestros seres queridos, aquellos que Dios llamo a su lado, y para que fueran allanándonos el camino hacia nuestra verdadera Patria, el Cielo. Esos momentos, son momentos de humana tristeza, a pesar de que sabemos que se encuentran en la FELICIDAD, pero porque somos humanos, se asoma la tristeza que produce su ausencia a nuestro lado. Por la fe, sabemos que un día estaremos juntos, con ellos. Que no quepa duda alguna, sino Padre Dios no hubiera dado la importancia sagrada que tiene la Familia.

Hoy rememoramos el Nacimiento del Niño Jesús, que mejor fecha, esta, que recibirle arrepentidos de aquello que de El pueda separarnos. Para eso sirve el Adviento, al igual que la Cuaresma; cambio de vida, hacernos nuevos completamente, con ayuda de nuestra Madre que nos repite “Haced lo que El os diga”.

Os deseo a todos una feliz Navidad, que Dios os bendiga y os alcance todo aquello que deseéis junto con vuestras familias. Paz y Bien

Por antonio tapia
Saturday 27 august 2011 6 27 /08 /Ago /2011 09:12

z veronica

De entre las mujeres que acompañaban a la Virgen María, en su camino de dolor de madre, se encontraba la Verónica, quien viendo como estaba el rostro de Jesús, rompe la escolta romana y acercándose a Jesús, limpia su cara tumefacta por los golpes.

El paño, blanco, es la gracia que recibimos en el sacramento de la penitencia, con que limpia Jesús nuestra alma, ensuciada por el pecado. Cuando confesamos nuestros pecados, Jesús se acerca, con la ternura que la Verónica se le acercó, y limpia para siempre nuestros pecados confesados.

La Verónica, en un rasgo de valentía, cruza las líneas romanas y las de las turbas vociferantes, arriesgándose a ser maltratada. Se acerca al Señor y limpia su rostro con suavidad, para no aumentar su dolor. Con extrema delicadeza limpia cada herida, con la ternura de una madre. De los ojos de la Verónica saltan lágrimas, llora como las otras santanas mujeres que de cerca le acompañan. Ve hasta donde llega la maldad humana. Pronto es increpada por la turba y sacada violentamente por la escolta romana. Pero ella valiente hace frente a la turba y vuelve con la otras mujeres. María le agradece, seguro, el gesto. Al poco, la Verónica quiere contemplar el paño ensangrentado. Lo abre, desplegándolo y queda absorta; lo enseña a las demás mujeres, porque no daba crédito a lo que veía. Todas lanzan un “ahh”, excepto María, la madre dolorosa que sonríe.

El rostro de Jesús quedó impreso en el paño. La Verónica lo estrecha hacia su corazón. No sabe si llorar o sonreír, pero le da las gracias.

A nosotros también debe quedarnos impreso el rostro de Jesús en nuestra alma; con nuestra conversión, con nuestro cambio. Llevarlo siempre impreso dentro de nosotros, para no volver a torcernos. El rostro, la imagen de Jesús deberá acompañarnos el resto de nuestra vida, junto con el de la Virgen María, la madre dolorosa.

De nuestros ojos,  vuelven a saltar lágrimas que ayudan a limpiar el alma. “Bienaventurados los que lloran”. Lloramos, porque por nuestra causa, un Hombre Bueno va a morir, por nuestros pecados a sufrido cruel Pasión. Nos damos cuenta de nuestro error. “Porque ellos serán consolados”. El perdón de Dios consuela nuestra alma.

“Bienaventurados los misericordiosos”, estas palabras se ejemplifican en la Verónica. Siente pena y compasión por Jesús. Quiere ayudarle, pero ¿cómo?. Al final se le ocurre la idea de limpiar su rostro. “Porque ellos alcanzarán misericordia”.

Si nos fijamos en los evangelios, sólo tiene detalles de finura, ara con el Señor, las mujeres. La Verónica, Marta, María, María Magdalena. Después el Señor corresponderá. Después de aparecerse a su Madre, tras la Resurrección, se aparecerá a las santas mujeres, un modo de agradecer y corresponder del Señor. Ellas siempre estuvieron en primera línea.

El Señor siempre devuelve ciento por uno. Si nos acercamos a Él dejará en nuestra alma impresa su imagen de Paz, la verdadera Paz, no la que nos quieren vender ahora, acerquémonos, como lo hicieron en diferentes momentos las santas mujeres, por medio de la oración y los sacramentos; no los abandonemos, nos los ha dejado como medio de ayuda eficaz para nuestro caminar por esta vida y para el alma. Notaremos el cambio y los deseos de Jesús que van cambiando.

Acompañémosle en el sagrario, ¡suele estar tan sólo!, que al hacerle compañía queda su imagen impresa en nuestra alma, imagen de alegría y de Paz. Quiere que le visitemos, como visitamos a los amigos, con esa misma naturalidad: “Hola Amigo”, con esa sencillez: ¿Cómo estás?, “Venía a visitarte”, “Te cuento algunas cosas”, “Cuéntame Tú también, Señor”….

Dejemos que su gracia imprima en nuestra alma su blancura.

 

ADORAMOSTE CRISTO, Y TE BENDECIMOS

PORQUE POR TU SANTA CRUZ, REDIMISTE AL MUNDO

 

Por antonio tapia
Friday 26 august 2011 5 26 /08 /Ago /2011 10:09

images

Es el mismo azul del mar, cristalino; delicada rosa roja, de suave perfume, poética, fragante. Brisa que trae sus palabras que acarician mis oídos, dejando un eco silencioso en la noche eterna cubierta de miles rosas blancas titilantes que te hablan en silencio, suavemente, delicadamente. Es la misma poesía, hasta hoy no escrita. Es el amanecer de un sol  que te acaricia en la mañana, desde el horizonte eterno que  da paso a la mañana. Es la melodía romántica que te llena de paz el alma. Es la ola suave, de un mar en calma, que con su tranquilo rumor, rompe en mil palabras y te dice tantas cosas, cosas que no habías escuchado antes. Es la sonrisa perenne de unos labios de plata. Sonrisa que necesitas  en los momentos que el corazón está ajado, entristecido, quejumbroso, perdido.

Es huella sobre la que pisas, para seguir tu camino. Es faro que te indica el camino, cuando la noche se hace noche en mis ojos y en mi alma. Es compañía cuando la soledad aparece, inseparable. Es alegría, cuando surge la tristeza. Es el hermoso jardín de nardos, amapolas, lirio y jazmín. Es tantas cosas, que me gustaría dibujar en un inmenso cuadro, con colores de eternidad. Ella es mi amiga, mi ángel, mi camino.

 

Por antonio tapia
Wednesday 24 august 2011 3 24 /08 /Ago /2011 10:00

cireneo

 

“Y obligaron a uno que pasaba, Simón de Cirene, que volvía del campo, padre de Alejandro y Rufo, a que llevara la Cruz”, leemos en San Marcos.

Los soldados se limitan a su labor de escolta e impedir que nadie se acerque, además de azuzar al Señor, cuando ven que su caminar cansino se hace lento. No ayudan a llevar o a aliviar el peso de la Cruz. Cogen a un fornido hombre que pasaba y le obligan a ayudar al Señor a cargar con la Cruz. Este hecho de poner una ayuda a cargar con la Cruz era considerado degradante y humillante para el que cargaba con la Cruz. No es porque sintieran pena de Jesús, sino porque debido al debilitamiento su andar era cada vez más lento y quedaba aún mucho camino ¡y cuesta arriba! No había pena en los corazones de aquellos soldados acostumbrados a la dureza de las batallas, corazones endurecidos ¿Qué pena iban a sentir por un reo condenado a muerte en Cruz?  Para ellos era una cuestión “casera” ¡que les iba a ellos!

¿Hasta qué límites llega el odio y el rencor y el odio humano? ¿De dónde salió el repentino odio hacia Jesús? Dos días antes le ensalzaban, el recibían con canticos, vítores, palmas, pétalos de flores:

¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!

Ahora, todo se ha transformado en odio, insultos, ultrajes al sacratísimo cuerpo de Jesús, Dios, hecho hombre. ¿Puede el ser humano carecer de todo sentimiento? ¿Qué no haya en su corazón ni el más mínimo sentimiento de piedad ante el dolor humano? Cuando se llega al extremo de la pérdida de los valores, cuando no hay freno moral ni freno cristiano, se puede llegar a extremos inimaginables. Los vemos todos los días.

El Cireneo toma la Cruz. No se queja. En su corazón, pese a que le obligaron, había sentimientos de compasión por aquel Hombre, del cual quizás si había oído hablar. El Cireneo nos enseña a que nosotros también podemos ayudar a otros, necesitados, a cargar su cruz. No todo el mundo puede o sabe cargar con la cruz que le ha tocado, otros nos dan ejemplo, pues cargan con su dura cruz pero la acompañan con su sonrisa, reflejo de la sonrisa de Dios. ¡Qué grandes almas estas! ¡Que claras huellas sobre las que debemos pisar, sin miedo a perdernos!

Cuantas veces Jesús se convierte en nuestro Cireneo. Cuando caemos apesadumbrados por la Cruz que nos ha tocado

“Venid a mí todos los que estáis cansados y sobrecargados. Y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera”.

Jesús no solo carga con su Cruz, más pesada por los pecados de la humanidad, sino que además toma la nuestra, cuando ve que nos cuesta cargar con ella, cuando ve que estamos a punto de hundirnos. Realmente, me arrodillo cuando veo a esas personas que les ha tocado cargar con durísima cruz y la llevan sonrientes, con paz y además te ayudan a llevar la tuya, haciéndola más ligera y más suave. Mientras yo me quejo, el sonríe, mientras yo me deprimo, ella me da ánimos, mientras me hundo ella suelta el salvavidas. El Cireneo sigue saliendo a nuestro camino, ese Cireneo es Jesús.

El Cireneo toma la Cruz, siente lástima, en su corazón hay caridad y sentimientos, no comprende tan inhumano castigo, tampoco entiende tanto odio de las gentes por ese Hombre. A la vez se queda admirado de Jesús, que prosigue su camino sin una queja, prosigue cargando a pesar de que ya las fuerzas deben estar minadas. Va a paso lento, pero sigue adelante. No devuelve insultos a los que le hacen a Él; en su cara hay Paz.

El Cireneo nota el peso de la Cruz y se admira de cómo ha aguantado tanto, estando como está, sin fuerzas. El es un hombre fuerte, recio y siente el peso. El Cireneo fue tocado por la gracia, como recompensa de Jesús y él y toda su familia se convirtieron al cristianismo y seguro que más de un miembro de la comunidad cirenea también.

Siento Señor no haber reaccionado a tiempo y de haber sabido cargar con tu Cruz. Tampoco he sabido cargar con la mía, que era más suave y ligera. Gracias porque me ayudaste a cargar. Eres mi Cireneo y tomaste casi toda mi Cruz, tanto que ni la he notado. Perdona mi poca valía, perdona a éste cristiano de poca monta, incapaz.

Me pongo en tus manos, dame gracia para saber responder como tantos otros cristianos, ejemplos y huella. Quiero cargar con la Cruz, símbolo del cristiano y saber llevarla muy alto y sin vergüenza, y con dignidad. Gracias Señor

 

ADORAMOSTE CRISTO, Y TE BENDECIMOS

PORQUE POR TU SANTA CRUZ, REDIMISTE AL MUNDO

 

Por antonio tapia
Tuesday 23 august 2011 2 23 /08 /Ago /2011 10:40

Via Crucis-4 P1210216

 

Tras levantarse, a duras penas, prosigue su camino hacia el Calvario. Su cuerpo sacratísimo sigue debilitándose, “pero no hizo alarde de Dios”, nos da ejemplo de cómo hemos de luchar. La vida del cristiano es una continua lucha. Es también semejante  a las aves, cuando estamos fuertes espiritualmente volamos al ras del cielo, si estamos débiles a ras de la tierra. Soñamos con hacer grandes proezas espirituales unas veces, otras débiles y paralizados como el paralítico de Cafarnaún.

A ambos lados sigue el griterío inhumano de la turba, no contenta aún del castigo infringido al Señor. Nosotros, en alas de la fe, seguimos aquel cortejo, cerca de Jesús, reconociéndonos causa de su sufrimiento. ¿Porqué tanto odio?. Algunos de ellos le habían recibido con palmas días atrás. Algunos le habían visto sanar leprosos, ciegos, paralíticos, resucitar muertos… ¿Qué mal ha hecho para tanto odio?. El odio, lleva la carga del pecado de toda la humanidad, por eso deseamos salir de él, no queremos formar parte de esa comitiva. Acompañamos a Jesús y le pedimos perdón por nuestra culpa.

Cerca de Jesús van las santas mujeres. La Virgen María, su Madre santísima, Maria Magdalena, la Verónica, marta y María y junto a la Virgen, Juan el discípulo amado, que en el Calvario representará a toda la humanidad. La Virgen María, llora, tiene los ojos casi hinchados de llorar, no ha dejado de hacerlo desde que le comunicaron su apresamiento.

Jesús se detiene un momento y María, su amantísima Madre también. Cruzan sus miradas. Jesús le sonríe, para quitarle preocupación. Se dicen tantas cosas con solo mirarse. “ Y María guarda todas estas cosas en su corazón”. En sus miradas hay un auténtico diálogo de amor. María saca fuerzas de flaqueza y sonríe a su Hijo. A nosotros nos saltan las lágrimas otra vez. Tanto sufrimiento y a la vez tanto amor.

La Virgen María, levanta los ojos al Cielo y nuevamente le dice a Padre Dios Fiat!, Hágase. Y la Virgen, nuevamente acepta la voluntad de Dios, como tantas otras veces, ni una queja, ni un ¿por qué?. ¡ Hágase tu voluntad!. A pesar  de que se cumple la profecía ¡una espada atravesará tu alma!, que le dijo Zacarías. Una espada de tremendo dolor tiene atravesada el alma de la Madre Dolorosa.

¿Tanto dolor causa mi pecado?. El dolor de Cristo cruelmente golpeado y el dolor de una Madre que nos ama y que se va a convertir en la Madre del género humano, a pesar de que somos causa de los padecimientos de su Hijo. Enseguida nos acercamos a consolar a la Madre Dolorosa, le decimos no se cuantas cosas para mitigar su dolor, le ofrecemos también nuestra vida, nuestras acciones… Ella en su dolor, aún le quedan fuerzas para sonreír.

¡Qué tremendo!. Cuando detectan que se trata de la Madre de Jesús, la llenan de improperios. ¿Era tanto su odio que ni a la Madre respetan?. El maligno aprovecha cualquier circunstancia para añadir sufrimiento. “… y aplastará su cabeza”. Será María quien le derrotará. Por eso, en la actualidad, lanza teólogos que niegan la virginidad de la Virgen María y corredentora del género humano. Teólogos que le hacen el juego.

Perdona, Madre por el sufrimiento que te infringimos a ti también. Ayúdanos, para que siguiéndote a ti, lleguemos seguros hasta tu Hijo Jesús. Tu eres camino seguro. Se nuestra Luz para no perecer en las tinieblas del pecado. Nadie que acude a ti, jamás es abandonado por Vos

 

Por antonio tapia
Monday 22 august 2011 1 22 /08 /Ago /2011 12:00

jesus cae pro primera vez

 

Jesús cae bajo el peso de la Cruz. Cae al suelo exhausto cada vez más debilitado y sobre Él cae la pesada Cruz. Los soldados le increpan para que se levante, le zarandean y golpean, sin piedad, aun viendo su lastimoso estado. Jesús se levanta, a duras penas, sin quejarse, devolviendo amor por golpe e insulto. Se levanta y prosigue su camino con la Cruz a cuestas, camino del Calvario. Queda aún mucho trecho, mucha cuesta.

La Cruz se hace más pesada, por el peso de los pecados de la humanidad entera. Una humanidad que no ha sabido agradecer el enorme sacrificio hecho por el Hijo de Dios, que aceptó hacerse uno de nosotros, salvo en el pecado, para alcanzarnos la Gloria Eterna. Experimenta nuestros mismos dolores y aún más, el cansancio, el sueño, el hambre, el agotamiento… es verdadero Hombre y verdadero Dios. No se privó de nada, para ejemplificarse, de manera que nosotros aprendiéramos a sobrellevar todo.

Se nos hace un nudo en la garganta al verlo caer y golpearse la cara contra el suelo y como la Cruz cae sobre Él. Se nos pone la piel de gallina al ver que nadie saliera en su ayuda, tampoco los soldados romanos lo habrían permitido, quienes más que ayudarle le zarandean con violencia para que se levante. No vemos ni una queja.

Cuanto nos cuesta levantarnos de nuestras caídas a nosotros. A veces pasa largo tiempo, hasta que decidimos levantarnos. Jesús nos enseña a levantarnos, con decisión.

Debemos hacer un esfuerzo para levantarnos de nuestras caídas. Cuanto más tiempo tardemos peor, más estaremos bajo el poder del maligno, que no duda en poner delante de nosotros más deleites mundanos. Muchos dudan de su existencia, otros la niegan. Esta es la verdadera victoria, haber conseguido que se niegue su existencia, asi tiene más camino libre.

Debemos levantarnos, a ejemplo de Jesús; sobre todo si tenemos la desgracia de caer en el pecado mortal. Hay que salir de él cuanto antes. Por vergüenza que nos de, por rojo que sea el pecado, todo nos lo perdona si acudimos al sacramento del perdón con la debida disposición.

“Dios cargó sobre Él los pecados de todos nosotros”, de la humanidad entera. Así se cumplió la profecía.

Jesús cae tres veces bajo el peso de la Cruz, con ello nos enseña a levantarnos, cuantas veces sea necesario, ese es el fin del Sacramento de la Penitencia “Id por el mundo perdonando los pecados…”, que serán perdonados si nos acercamos con la disposición debida; es decir, propósito de la enmienda, dolor de los pecados… algunas veces nos confesamos de los mismos pecados cometidos. Eso quiere decir que hay un pecado dominante que debemos quitar, generalmente es un pecado capital, por eso es bueno disponer de un director espiritual, que nos conozca y vaya poniendo remedio a nuestra vida espiritual y veremos como vamos cambiando para bien.

“El a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios, pasando por uno de tantos. Al contrario, tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así actuando como uno cualquiera se rebajó hasta someterse a una muerte, y muerte de Cruz”. No se privó de nada, ni de la muerte más vil a la que fue condenado.

Ayúdanos Señor a levantarnos rápidamente de nuestras caídas. Sácanos de las tinieblas del pecado. Ayúdanos a recuperar la vida de la gracia, la Luz de Dios por medio del sacramento de la penitencia que nos dejaste, sabiendo como éramos.

Hazte libre, rompe las cadenas del mal. Acércate a los sacramentos de la penitencia y eucaristía que Jesús nos ha regalado, después trabaja en la viña del Señor, se luz y se sal para otros, muchos te necesitan

ADORAMOSTE CRISTO, Y TE BENDECIMOS

PORQUE POR TU SANTA CRUZ, REDIMISTE AL MUNDO

 

El blog de antonio tapia

Presentación

Texto Libre

Sindicación

  • Flujo RSS de los artículos

Texto Libre

Búsquedas locales en España

badoo.es

overblog

mapa


contador gratis

Crear un blog en OverBlog - Contacto - C.G.U - Remuneración por el programa "Gana con tu Blog" - Reportar un abuso - Artículos más comentados