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EL CAMINO DE EMAUS

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Texto Libre

Por antonio tapia
Tuesday 4 march 2014 2 04 /03 /Mar /2014 00:01

Cae al suelo exhausto cada vez más debilitado y sobre Él cae la pesada Cruz. Los soldados le increpan para que se levante, le zarandean y golpean, sin piedad, aun viendo su lastimoso estado. Jesús se levanta, a duras penas, sin quejarse, devolviendo amor por golpe e insulto. Se levanta y prosigue su camino con la Cruz a cuestas, camino del Calvario. Queda aún mucho trecho, mucha cuesta.

 

La Cruz se hace más pesada, por el peso de los pecados de la humanidad entera. Una humanidad que no ha sabido agradecer el enorme sacrificio hecho por el Hijo de Dios, que aceptó hacerse uno de nosotros, salvo en el pecado, para alcanzarnos la Gloria Eterna. Experimenta nuestros mismos dolores y aún más, el cansancio, el sueño, el hambre, el agotamiento… es verdadero Hombre y verdadero Dios. No se privó de nada, para ejemplificarse, de manera que nosotros aprendiéramos a sobrellevar todo.

 

Se nos hace un nudo en la garganta al verlo caer y golpearse la cara contra el suelo y como la Cruz cae sobre Él. Se nos pone la piel de gallina al ver que nadie saliera en su ayuda, tampoco los soldados romanos lo habrían permitido, quienes más que ayudarle le zarandean con violencia para que se levante. No vemos ni una queja.

 

Cuanto nos cuesta levantarnos de nuestras caídas a nosotros. A veces pasa largo tiempo, hasta que decidimos levantarnos. Jesús nos enseña a levantarnos, con decisión.

 

Debemos hacer un esfuerzo para levantarnos de nuestras caídas. Cuanto más tiempo tardemos peor, más estaremos bajo el poder del maligno, que no duda en poner delante de nosotros más deleites mundanos. Muchos dudan de su existencia, otros la niegan. Esta es la verdadera victoria, haber conseguido que se niegue su existencia, asi tiene más camino libre.

 

Debemos levantarnos, a ejemplo de Jesús; sobre todo si tenemos la desgracia de caer en el pecado mortal. Hay que salir de él cuanto antes. Por vergüenza que nos de, por rojo que sea el pecado, todo nos lo perdona si acudimos al sacramento del perdón con la debida disposición.

 

“Dios cargó sobre Él los pecados de todos nosotros”, de la humanidad entera. Así se cumplió la profecía.

 

Jesús cae tres veces bajo el peso de la Cruz, con ello nos enseña a levantarnos, cuantas veces sea necesario, ese es el fin del Sacramento de la Penitencia “Id por el mundo perdonando los pecados…”, que serán perdonados si nos acercamos con la disposición debida; es decir, propósito de la enmienda, dolor de los pecados… algunas veces nos confesamos de los mismos pecados cometidos. Eso quiere decir que hay un pecado dominante que debemos quitar, generalmente es un pecado capital, por eso es bueno disponer de un director espiritual, que nos conozca y vaya poniendo remedio a nuestra vida espiritual y veremos como vamos cambiando para bien.

 

“El a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios, pasando por uno de tantos. Al contrario, tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así actuando como uno cualquiera se rebajó hasta someterse a una muerte, y muerte de Cruz”. No se privó de nada, ni de la muerte más vil a la que fue condenado.

Ayúdanos Señor a levantarnos rápidamente de nuestras caídas. Sácanos de las tinieblas del pecado. Ayúdanos a recuperar la vida de la gracia, la Luz de Dios por medio del sacramento de la penitencia que nos dejaste, sabiendo como éramos.

Hazte libre, rompe las cadenas del mal. Acércate a los sacramentos de la penitencia y eucaristía que Jesús nos ha regalado, después trabaja en la viña del Señor, se luz y se sal para otros, muchos te necesitan

 

ADORAMOSTE CRISTO, Y TE BENDECIMOS

PORQUE POR TU SANTA CRUZ, REDIMISTE AL MUNDO

Por antonio tapia
Monday 3 march 2014 1 03 /03 /Mar /2014 00:00

Después del duro tormento a que fue sometido Jesús, desde que fue prendido hasta salir del palacio del gobernador Poncio Pilatos, cargan sobre Él una pesadísima Cruz.

 

“Tomaron, pues, a Jesús, y Él cargando con su Cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario, que en hebreo se llama Gólgota”. Jesús sale con el rostro tumefacto. Cerca de 300 golpes, bofetadas, puñetazos y latigazos, había recibido desde que fue prendido; la espalda hecha girones de los latigazos realizados por dos soldados sirios, expertos en ese tipo de castigos además de por su dureza.

 

Iba agotado, desde la noche anterior no había descansado, además de la pérdida de sangre, le había producido debilitamiento. Jesús verdadero Dios y verdadero hombre, sufre los mas espantosos dolores producidos por la cruel paliza que había recibido.

 

Poncio Pilatos, lo presenta al pueblo “Ecce Homo”, y lo entrega al Sanedrin. Muchos de los que le habían recibido con palmas y vitores hoy gritan ¡crucifícale!. El maligno aprovecha la ocasión para enardecer a las gentes, que siguen gritando ¡crucifícale!.  Sale Jesús del palacio cargando una pesada Cruz, porque además carga con el peso de nuestros pecados.

 

Pese al dolor de las heridas y de los golpes, Jesús carga sin quejarse la pesada Cruz. Nosotros le seguimos a corta distancia, al paso del Señor, lento. Ni una sola queja, tampoco de los insultos que va recibiendo.

 

Carga con nuestros pecados, nuestros abandonos, nuestras traiciones y olvidos; carga con la ingratitud de la humanidad, que no ha reconocido el sacrificio que hace Jesús para salvarnos. A pesar de ello, cada paso es un paso de amor y de perdón. Jesús pide al Padre que no nos tenga en cuenta nada de lo pasado. Vemos a Jesús y allí presentes lloramos lagrimas amargas, por el injusto castigo dado a un Hombre que pasó haciendo el bien, sanado, y avivando la fe de los hombres de aquella Palestina, desorientados por los doctores de la Ley, que eran pastores ciegos, pastores que exigían y no cumplían.

 

En esta segunda estación Jesús carga con la Cruz del sufrimiento. Nos enseña como hay que llevar la Cruz que un día pueda tocarnos llevar. Cuantas veces personas de nuestro entorno llevan, con dignidad, con la sonrisa en sus labios la Cruz que les ha tocado. La llevan al igual que Jesús, sin queja, sonrientes y hacen que nosotros sigamos sus huellas, que son camino seguro de llegar a Jesús.

 

Perdón Señor, porque por mi culpa has padecido cruel Pasión, porque por mis pecados has cargado con pesada Cruz. Porque además me sigues queriendo y buscando; porque me sigues buscando, como el pastor busca a la oveja perdida, con paciencia, sabiendo que dará con ella y la liberará de los peligros de los lobos que la acechan.

Como me gustaría curar tus heridas. Pero se que la única forma de hacerlo, es volviendo al redil, es acercarme al Sacramento del Perdón. Perdóname, he pecado contra el Cielo y contra ti. Cómo me gustaría saber llevar tu Cruz. Como me gustaría dejar de pensar en mí y hacerlo sobre los que más lo necesitan.

 

Sigues cargando con la Cruz de nuestros pecados y a la vez sigues amándonos, sigues pensando en cada uno de nosotros y sigues llamándonos por nuestro nombre, para que seamos testigos de la Fe, en la que hemos nacido. Nos llamas para que llevemos tu Cruz por el mundo, sin miedo y si vergüenza de ser tuyos, para que otros te conozcan, porque también por ellos te has sacrificado.

 

Queremos ser tus testigos y llevar tu Cruz con valentía y sin vergüenza de ser cristianos, llevándola bien alta, para que su luz alumbre a todos, incluso a los que no te quieren, a los que no creen, a los que te han abandonado, a los que te persiguen a Ti y a Tu Iglesia, nuestra Madre. Pues has venido para todos, y ¡ojalá! Todos se salven, aunque entren en tu viña en el último momento.

 

Quiero aprender a llevar la Cruz, como aquellos que teniendo ocasión de sufrimiento la llevan con la sonrisa en sus labios, ayúdame a ello. Ellos son auténtica huella que nos lleva hacia Ti. Que grandes santos hay sobre la faz de la tierra, santos con los que te cruzas cada día. Santos canonizables, santos que viven cerca, que saludas cada dia, santos sonrientes, que se olvidan de su dolor y sufren el tuyo, capaces de cargar las cruces de otros… impresionantes. Como decía el hermano Rafael, hay quienes entran al Cielo a trompicones, y los que entran como flechas, mas o menos era así.

 

Que el Señor nos ayude a ser auténticos Apóstoles de la Fe, verdaderos guías para que la Cruz de Cristo llegue a todos los rincones del mundo, y que todos conozcamos a nuestros Padre Dios.

ADORAMOSTE CRISTO, Y TE BENDECIMOS

PORQUE POR TU SANTA CRUZ, REDIMISTE AL MUNDO

                          

 

 

 

 

 

 

 

 

Por antonio tapia
Sunday 2 march 2014 7 02 /03 /Mar /2014 00:01

 

 

 

El sumo sacerdote rasgó sus vestiduras y dijo: ¡ha blasfemado! ¿Qué necesidad tenemos de testigos. Acabáis de oír la blasfemia. ¿Qué os parece?. Respondieron ellos diciendo: ¡ Es reo de muerte!. Entonces se pusieron y abofetearle y otros a golpearle”. Nos describe san Mateo en este pasaje.

Ya mucho antes, Jesús había sido condenado a muerte. Buscaban una ocasión. Judas, les dio la ocasión, Judas les vendió la ocasión para prenderle. Le vendió por 30 monedas, y seguro que le hubieran dado más, si éste se lo hubiera pedido. 30 monedas de oro, el precio de una traición. No necesitaban causa alguna, solamente tenerlo en sus manos, lo demás surgiría por sí solo. Cualquier palabra de Jesús, serviría para condenarlo. Presentaban testigos falsos, pero Jesús callaba. Viendo esto, el Sumo Sacerdote tomó la palabra:

“¡te conjuro por Dios vivo, te conjuro que nos digas si tu eres el Cristo, el Hijo de Dios. Respondió Jesús: Tu lo has dicho”. Ya no necesitaban más testigos. La declaración de Jesús era suficiente. Ya tenían el motivo para establecer el veredicto. Ahora echar una parodia y ya tenían lo que estaban buscando. El sumo sacerdote rasga sus vestiduras “¡ Ha blasfemado!” dijo como gimiendo, con actitud teatral mostrando su indignación y declara sacrilegio las palabras de Jesús. Jesús se declara Hijo de Dios.

Nosotros, leyendo este pasaje del Evangelio, contemplamos la escena. Queremos actuar, queremos entrar en escena, pero no podemos, estamos como paralizados. No podemos entrar y ayudar a Señor. Salen de nuestros ojos lágrimas de impotencia, pero también son lágrimas de culpa. Pues Jesús ha sido prendido y condenado por nuestros propios pecados. Ellos son el medio, nuestra la culpa de su sufrimiento y soledad. Nuestros pecados y los de la humanidad le condenan a muerte.

¡Jesús esta sólo!. Tanto que le hemos acompañado durante su vida pública, tanto que le hemos visto hacer el bien, sanar enfermos, resucitar muertos, hablar con ternura a las gentes, le hemos dejado solo. Solo ante las gentes que le odian, gentes que por soberbia no le quieren reconocer, gentes que ven como el pueblo le recibió con vítores y palmas en su entrada a Jerusalén, gentes que han comprobado el cariño que tienen a Jesús. Nosotros también gritamos ¡Gloria al Hijo de David!, con el corazón lleno de alegría.

“¡Reo es de muerte!” gritan. Ahora veo mis pecados. Mi culpa también grita contra Jesús. Ahora me saltan lágrimas de amargura y de culpa. ¡Perdóname Señor!, el beso de Judas, también fue beso mío, los gritos de la turba enfurecida, también fueron gritos míos. Mis pecados y traiciones estaban allí. ¡Perdóname Señor! Ayúdame a volver a Ti, quiero ser inmensamente tuyo. Perdóname mis pecados, mis traiciones y mis abandonos, perdona que mi amistad se rompiera por causa de mis pecados.

Jesús es agredido, insultado, maltratado. Pero Él perdona cada acción. “Padre perdónales, no saben lo que hacen”. Si con el pecado, nos diéramos cuenta de lo que hacemos, cambiaríamos. ¡Ojala, Señor, desde este momento cambiara mi vida hacia Ti!

Jesús está solo, como tantas veces está solo en el sagrario. De vez en cuando pasamos; pero no es suficiente. Sigue sólo. Si nos diéramos cuenta cuanto le agrada nuestra compañía, cuanto le agrada dialogar con nosotros, nuestra compañía. Quien más quien menos ha experimentado la soledad. Jesús la experimenta cada día y la experimentó ante el Sanedrín. Aunque sea un Hola, Señor aquí estoy, vengo a verte, a decirte que te quiero, te quiero intensamente. Inmensa es su alegría y la comparte con nosotros.

Mis pecados, mis traiciones, mis abandonos, llegan a Jesús en forma de golpes, insultos, salivazos. Perdóname, Señor, tómame de tu mano y guíame al buen camino. Ayudame a rezar cada día,a acercarme a la Eucaristía y al Sacramento del Perdón, cuando tega la desgracia de ofenderte. Mira Señor que ando perdido, que ando ciego, que no sé por donde voy.

La fiereza con la que descargan los golpes contra el Señor, los golpes y los insultos, las burlas y las risas, hace pensar en la acción rabiosa del maligno. Derrotado en el desierto, derrotado en otras ocasiones, quiere venganza y aprovecha el momento. Y hoy sigue su lucha contra Jesús, arrancando almas.

Perdona Señor, que he sido causa de tu sufrimiento y que a pesar de haber sufrido cruelísima Pasión por mi, te he pagado con el pecado en lugar de con amor.

Tu que te hiciste uno de nosotros, para alcanzarnos la amistad con Padre Dios, no te abri la puerta en Belén para daros cobijo a la Sagrada familia. “Y los suyos no le recibieron”. Te negué junto a Pedro, “¡No, no le  conozco!”, y te deje solo ante el sanedrín y la turba que falsamente testificaba contra ti.

Me detengo en esta Primera Estación, para meditar sobre mi vida, causa y motivo de tu prendimiento y condena a muerte. Quiero echar fuera mis pecados a través del Sacramento de la Penitencia. Perdona mis pecados, mis abandonos, mi soberbia. Contemplo tu sufrimiento por mi causa y veo los golpes y burlas, que llevan el sello de cada uno de mis pecados. Y Tu me sigues queriendo, me sigues esperando a que aparezca en la lejanía, como el Padre del Hijo prodigo.

Metámonos en esta Primera estación y veamos la soledad de Cristo. El solo ante aquellas gentes que buscaba su muerte, veamos el odio del pecado de la humanidad. Ellos fueron el medio, pero fue nuestro pecado la causa del su martirio. Que Dios nos de la gracia para no seguir siendo la causa de su padecimiento. Que caminemos por la senda de la santidad aborreciendo el pecado. Amemos a quien nos Ama y que por nosotros se entregó a la muerte.

ADORAMOSTE CRISTO, Y TE BENDECIMOS

PORQUE POR TU SANTA CRUZ, REDIMISTE AL MUNDO

 

 

 

 

 

 

Por antonio tapia
Saturday 1 march 2014 6 01 /03 /Mar /2014 00:00

 

 

-

Pueblo mio, en qué te he ofendido? ¡ Respóndeme!

 

 La Pasión del Señor se encuentra ampliamente descrita en los cuatro  Evangelios; fue anunciada por Jesucristo; significada en el Antiguo Testamento con diversas figuras. El espíritu Santo hace notar, a través de los evangelistas como en ellos e cumplieron las profecías.

 

                 Los Evangelios, están escritos por autores humanos: San Mateo, San Marcos, San Lucas (Sinópticos) y San Juan, pero el autor es el mismo Dios. Así la Iglesia nos dice : Dios eligió a unos hombres a los que empleó usando ellos mismos de sus facultades y de sus fuerzas, de tal manera que obrando Dios en ellos y por ellos, nos transmitieron por escrito, como verdaderos autores, todo y sólo aquello que el mismo Dios quería”. La pasión y Muerte del Señor es la narración más larga del Evangelio. Los relatos de la pasión y Muerte del señor se refieren a la realidad de su  Muerte y concluyen en el testimonio de su  Resurrección.

 

                 Los Evangelios  Sinópticos inician la narración de la pasión y Muerte del señor unos días antes de la fiesta de Ázimos y de la Pascua. Esta era la  fiesta nacional y religiosa más importante de los judíos, pues en ella recordaban la liberación del pueblo de Israel, por Yavéh, cuando se encontraban esclavizados y oprimidos en Egipto. Esta fiesta se realizaba conforme a un rito: comer el cordero  pascual sacrificado la tarde anterior en el Templo. Jesús y los Apóstoles se preparan para la celebración.

 

                 Durante la noche de la  Última Cena, nuestro Jueves Santo, Jesús  instituye el Sacramento de la  Eucaristía. El Evangelio recoge ese solemne momento que recoge tres verdades fundamentales a tener en cuenta:

 

1.       La Institución de la Eucaristía y presencia real de Jesús en ella

2.       La institución del sacerdocio cristiano

3.       La Eucaristía, sacrificio del N.T. o Santa Misa

 

Así pues, encontramos en este momento solemne dos momentos culminantes, la institución de dos sacramentos: el de la Eucaristía, como alimento de vida, y el de la Eucaristía como Sacrificio; y el Sacramento del Orden, por el que Jesús les da el poder de que repitan con todos lo que en esos momentos hace con ellos: Haced esto en memoria Mía...

 

Finalizada la Cena, Jesús da una enseñanza de humildad a los Apóstoles, y en ellos, a nosotros; se quitó el manto, tomó una toalla y se la ciño. Después hecho agua en una jofaina, y empezó a lavarles los pies”. Jesús se humilla, como lo hará horas más tardes al ser clavado en la Cruz. Esa humillación, ese anonadamiento de Jesús, verdadero Dios y verdadero  Hombre, lo hace para enseñarnos que Él no ha venido a ser servido, sino a ser. Después salió y se fue como de costumbre” a hacer oración al Huerto de Getsemaní; y nos enseña una vez más cuál debe ser la actitud de para hacer oración, puesto de rodillas oraba. Pues de rodillas oraba describe San Lucas, quien nos describe la actitud exterior de Jesús, una actitud de humildad ante el Padre.

 

Judas, acompañado de un gentío armado de palos y espadas, entra en escena; una escena de triste. Guarecido por una cohorte de legionarios romanos, se acerca a Jesús y tras darle un beso en la mejilla, la señal de la traición, es aprendido y atado para ser conducido a la  casa del Sumo Sacerdote, Anás, quien  hará el primer interrogatorio a Jesús. En esos momentos, fuera del Palacio, reinaba un intenso frío. Pedro que había seguido de lejos al Maestro va a ser reconocido y señalado.  El miedo va a llevarle a negar al Señor una...dos...y tres veces. En ese momento Pedro recordará aquellas palabras proféticas de Jesús: Te aseguro, Pedro, que no cantará hoy el gallo sin que hayas negado tres veces haberme conocido. El gallo canta y Pedro saliendo fuera lloró amargamente 

 

Mientras, Jesús,  en la estancia de Anás y a la espera del nuevo día será injuriado, golpeado, burlado, escarnecido.

 

Cuando nace el nuevo día, Jesús es enviado ante el Sanedrín, tal como era la costumbre Judía, ya que prohibía tratar de los asuntos importantes durante la noche. Aquí Jesús se va a dar a conocer:

 

 

                 ¡Vosotros lo decís, soy Yo!

 

Con esta afirmación, Jesús es condenado a muerte, aunque la sentencia estaba decidida con mucha anterioridad. Necesitaban un motivo. Pero les quedaba un paso más, confirmar la sentencia y ésta solamente la podía dar el Procurador Romano, por entonces Poncio Pilatos.

 

¿Pero quién era Poncio Pilatos? Siempre nos lo han descrito como un personaje justo y compasivo; pero la historia nos lo describe de otra forma, y así un contemporáneo de  su época, Filón de Alejandría, describe como un personaje violento, autor de innumerables brutalidades, de homicidios sin proceso. Era, pues un personaje  duro y despiadado. Para Poncio Pilatos la muerte de Jesús, un Galileo, carecería de importancia; para él primaba las relaciones con las autoridades judías. Roma había invadido Judea, y tenían numerosos conflictos motivados por la invasión y por parte de quienes querían ver al invasor Romano alejado de su nación. Dos rebeliones judías  se producirán años más tarde que provocaran seiscientos mil muertos la primera y ochocientos mil muertos la segunda..


              Jesús es conducido a presencia de Pilatos, quien tras interrogarlo, dice no ver culpa alguna, que solo ve inocencia. Por lo que decide enviarlo a presencia de Herodes, hasta ese momento enemigo de Pilatos. Desde ahora amigo, quien tras burlarse de Jesús, ciñéndole una túnica de color blanca vuelve a enviarlo a presencia de Pilatos, quien vuelve a interrogarlo. La presión que le hacía a Pilatos era muy grande: El Sumo Sacerdote, el Pueblo, Herodes, su prestigio... con intención de soltarlo, Jesús es flagelado, golpeado, burlado y coronado de espinas y presentado al pueblo “Ecce Homo” (he aquí el Hombre). Pero cuando intentaba soltarlo, los presentes  volvieron a solicitar su muerte. Quienes ayer gritaba  ¡Hosanna! hoy gritaban ¡Crucifícale, Crucifícale! Finalmente, Pilatos accede y entrega a Jesús para que lo maten, y retirándose se lava las manos como signo de quitarse la culpa de su muerte.

 

Jesús carga con una pesada Cruz y sale al camino que lo conducirá hacia el Gólgota, con el rostro tumefacto y ensangrentado por los golpes, agotado por la larga noche, por la sangre perdida...Jesús cae hasta tres veces; otras tantas se levanta ( enseñándonos como hemos de levantarnos cuando el peso de los pecados hace que nosotros caigamos también). Durante el camino se encuentra con su Madre, María y con las santas mujeres que lloran al ver a Jesús; también la Verónica que enjuga su rostro con un paño. Al llegar al Calvario y tras quitarle el ropaje que llevaba es crucificado, pies y manos clavan a  aquella Cruz. Junto a Él estaba María, su madre, y Juan, también algunas mujeres.

 

Pese al dolor de las heridas y al dolor de la traición de muchos que hasta horas antes le aclamaban, junto al dolor de un mundo futuro que no agradecerá con amor a su Amor, Jesús sigue amando a toda la humanidad y piensa en ella. Jesús entonces se dirige a María y nos la da por Madre. Desde ese instante comienza su acción Corredentora y acción de madre hacia toda la humanidad. María acepta con agrado.

 

También uno de los ladrones que habían crucificado junto a Jesús va a recibir los frutos de la Redención: En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso”.

 

San Lucas describe aquellos últimos momentos de la Pasión del Señor:

Hacia la hora sexta, las tinieblas cubrieron toda la tierra hasta la hora nona. Se oscureció el Sol, y el velo del Templo se rasgo por medio. Y Jesús clamando con una gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y diciendo esto expiró”

 

Horas después cuando pasaron a comprobar si Jesús había muerto y al verlo decidieron no cortar sus piernas, como solían hacer con los condenados para adelantar su muerte. Un soldado Romano clavó en u costado una lanza, saliendo agua y sangre. José de Arimatea solicitó a Pilatos el cuerpo de Jesús para enterrarlo, accediendo a ello. Nicodemo también acudió al sepulcro y llevó ungüentos para echar sobre el cuerpo de Jesús. Allí permaneció durante tres días, hasta su Resurrección. Durante las tres horas de agonía, en las que permaneció en la Cruz, Jesús pronunció unas palabras, que conocemos como “Las Siete palabras”.

 

1.       Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen

2.       En verdad te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso

3.       Mujer, he ahí a tu hijo...he ahí a tu Madre

4.       Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado?

5.       Tengo sed

6.       Todo está consumado

7.       Padre, en tus manos encomiendo Mi espíritu.

Pueblo mio, en qué te he ofendido? ¡ Respóndeme!

 

 La Pasión del Señor se encuentra ampliamente descrita en los cuatro  Evangelios; fue anunciada por Jesucristo; significada en el Antiguo Testamento con diversas figuras. El espíritu Santo hace notar, a través de los evangelistas como en ellos e cumplieron las profecías.

 

                 Los Evangelios, están escritos por autores humanos: San Mateo, San Marcos, San Lucas (Sinópticos) y San Juan, pero el autor es el mismo Dios. Así la Iglesia nos dice : Dios eligió a unos hombres a los que empleó usando ellos mismos de sus facultades y de sus fuerzas, de tal manera que obrando Dios en ellos y por ellos, nos transmitieron por escrito, como verdaderos autores, todo y sólo aquello que el mismo Dios quería”. La pasión y Muerte del Señor es la narración más larga del Evangelio. Los relatos de la pasión y Muerte del señor se refieren a la realidad de su  Muerte y concluyen en el testimonio de su  Resurrección.

 

                 Los Evangelios  Sinópticos inician la narración de la pasión y Muerte del señor unos días antes de la fiesta de Ázimos y de la Pascua. Esta era la  fiesta nacional y religiosa más importante de los judíos, pues en ella recordaban la liberación del pueblo de Israel, por Yavéh, cuando se encontraban esclavizados y oprimidos en Egipto. Esta fiesta se realizaba conforme a un rito: comer el cordero  pascual sacrificado la tarde anterior en el Templo. Jesús y los Apóstoles se preparan para la celebración.

 

                 Durante la noche de la  Última Cena, nuestro Jueves Santo, Jesús  instituye el Sacramento de la  Eucaristía. El Evangelio recoge ese solemne momento que recoge tres verdades fundamentales a tener en cuenta:

 

1.       La Institución de la Eucaristía y presencia real de Jesús en ella

2.       La institución del sacerdocio cristiano

3.       La Eucaristía, sacrificio del N.T. o Santa Misa

 

Así pues, encontramos en este momento solemne dos momentos culminantes, la institución de dos sacramentos: el de la Eucaristía, como alimento de vida, y el de la Eucaristía como Sacrificio; y el Sacramento del Orden, por el que Jesús les da el poder de que repitan con todos lo que en esos momentos hace con ellos: Haced esto en memoria Mía...

 

Finalizada la Cena, Jesús da una enseñanza de humildad a los Apóstoles, y en ellos, a nosotros; se quitó el manto, tomó una toalla y se la ciño. Después hecho agua en una jofaina, y empezó a lavarles los pies”. Jesús se humilla, como lo hará horas más tardes al ser clavado en la Cruz. Esa humillación, ese anonadamiento de Jesús, verdadero Dios y verdadero  Hombre, lo hace para enseñarnos que Él no ha venido a ser servido, sino a ser. Después salió y se fue como de costumbre” a hacer oración al Huerto de Getsemaní; y nos enseña una vez más cuál debe ser la actitud de para hacer oración, puesto de rodillas oraba. Pues de rodillas oraba describe San Lucas, quien nos describe la actitud exterior de Jesús, una actitud de humildad ante el Padre.

 

Judas, acompañado de un gentío armado de palos y espadas, entra en escena; una escena de triste. Guarecido por una cohorte de legionarios romanos, se acerca a Jesús y tras darle un beso en la mejilla, la señal de la traición, es aprendido y atado para ser conducido a la  casa del Sumo Sacerdote, Anás, quien  hará el primer interrogatorio a Jesús. En esos momentos, fuera del Palacio, reinaba un intenso frío. Pedro que había seguido de lejos al Maestro va a ser reconocido y señalado.  El miedo va a llevarle a negar al Señor una...dos...y tres veces. En ese momento Pedro recordará aquellas palabras proféticas de Jesús: Te aseguro, Pedro, que no cantará hoy el gallo sin que hayas negado tres veces haberme conocido. El gallo canta y Pedro saliendo fuera lloró amargamente 

 

Mientras, Jesús,  en la estancia de Anás y a la espera del nuevo día será injuriado, golpeado, burlado, escarnecido.

 

Cuando nace el nuevo día, Jesús es enviado ante el Sanedrín, tal como era la costumbre Judía, ya que prohibía tratar de los asuntos importantes durante la noche. Aquí Jesús se va a dar a conocer:

 

 

                 ¡Vosotros lo decís, soy Yo!

 

Con esta afirmación, Jesús es condenado a muerte, aunque la sentencia estaba decidida con mucha anterioridad. Necesitaban un motivo. Pero les quedaba un paso más, confirmar la sentencia y ésta solamente la podía dar el Procurador Romano, por entonces Poncio Pilatos.

 

¿Pero quién era Poncio Pilatos? Siempre nos lo han descrito como un personaje justo y compasivo; pero la historia nos lo describe de otra forma, y así un contemporáneo de  su época, Filón de Alejandría, describe como un personaje violento, autor de innumerables brutalidades, de homicidios sin proceso. Era, pues un personaje  duro y despiadado. Para Poncio Pilatos la muerte de Jesús, un Galileo, carecería de importancia; para él primaba las relaciones con las autoridades judías. Roma había invadido Judea, y tenían numerosos conflictos motivados por la invasión y por parte de quienes querían ver al invasor Romano alejado de su nación. Dos rebeliones judías  se producirán años más tarde que provocaran seiscientos mil muertos la primera y ochocientos mil muertos la segunda..


              Jesús es conducido a presencia de Pilatos, quien tras interrogarlo, dice no ver culpa alguna, que solo ve inocencia. Por lo que decide enviarlo a presencia de Herodes, hasta ese momento enemigo de Pilatos. Desde ahora amigo, quien tras burlarse de Jesús, ciñéndole una túnica de color blanca vuelve a enviarlo a presencia de Pilatos, quien vuelve a interrogarlo. La presión que le hacía a Pilatos era muy grande: El Sumo Sacerdote, el Pueblo, Herodes, su prestigio... con intención de soltarlo, Jesús es flagelado, golpeado, burlado y coronado de espinas y presentado al pueblo “Ecce Homo” (he aquí el Hombre). Pero cuando intentaba soltarlo, los presentes  volvieron a solicitar su muerte. Quienes ayer gritaba  ¡Hosanna! hoy gritaban ¡Crucifícale, Crucifícale! Finalmente, Pilatos accede y entrega a Jesús para que lo maten, y retirándose se lava las manos como signo de quitarse la culpa de su muerte.

 

Jesús carga con una pesada Cruz y sale al camino que lo conducirá hacia el Gólgota, con el rostro tumefacto y ensangrentado por los golpes, agotado por la larga noche, por la sangre perdida...Jesús cae hasta tres veces; otras tantas se levanta ( enseñándonos como hemos de levantarnos cuando el peso de los pecados hace que nosotros caigamos también). Durante el camino se encuentra con su Madre, María y con las santas mujeres que lloran al ver a Jesús; también la Verónica que enjuga su rostro con un paño. Al llegar al Calvario y tras quitarle el ropaje que llevaba es crucificado, pies y manos clavan a  aquella Cruz. Junto a Él estaba María, su madre, y Juan, también algunas mujeres.

 

Pese al dolor de las heridas y al dolor de la traición de muchos que hasta horas antes le aclamaban, junto al dolor de un mundo futuro que no agradecerá con amor a su Amor, Jesús sigue amando a toda la humanidad y piensa en ella. Jesús entonces se dirige a María y nos la da por Madre. Desde ese instante comienza su acción Corredentora y acción de madre hacia toda la humanidad. María acepta con agrado.

 

También uno de los ladrones que habían crucificado junto a Jesús va a recibir los frutos de la Redención: En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso”.

 

San Lucas describe aquellos últimos momentos de la Pasión del Señor:

Hacia la hora sexta, las tinieblas cubrieron toda la tierra hasta la hora nona. Se oscureció el Sol, y el velo del Templo se rasgo por medio. Y Jesús clamando con una gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y diciendo esto expiró”

 

Horas después cuando pasaron a comprobar si Jesús había muerto y al verlo decidieron no cortar sus piernas, como solían hacer con los condenados para adelantar su muerte. Un soldado Romano clavó en u costado una lanza, saliendo agua y sangre. José de Arimatea solicitó a Pilatos el cuerpo de Jesús para enterrarlo, accediendo a ello. Nicodemo también acudió al sepulcro y llevó ungüentos para echar sobre el cuerpo de Jesús. Allí permaneció durante tres días, hasta su Resurrección. Durante las tres horas de agonía, en las que permaneció en la Cruz, Jesús pronunció unas palabras, que conocemos como “Las Siete palabras”.

 

1.       Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen

2.       En verdad te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso

3.       Mujer, he ahí a tu hijo...he ahí a tu Madre

4.       Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado?

5.       Tengo sed

6.       Todo está consumado

7.       Padre, en tus manos encomiendo Mi espíritu.

Pueblo mio, en qué te he ofendido? ¡ Respóndeme!

 

 La Pasión del Señor se encuentra ampliamente descrita en los cuatro  Evangelios; fue anunciada por Jesucristo; significada en el Antiguo Testamento con diversas figuras. El espíritu Santo hace notar, a través de los evangelistas como en ellos e cumplieron las profecías.

 

                 Los Evangelios, están escritos por autores humanos: San Mateo, San Marcos, San Lucas (Sinópticos) y San Juan, pero el autor es el mismo Dios. Así la Iglesia nos dice : Dios eligió a unos hombres a los que empleó usando ellos mismos de sus facultades y de sus fuerzas, de tal manera que obrando Dios en ellos y por ellos, nos transmitieron por escrito, como verdaderos autores, todo y sólo aquello que el mismo Dios quería”. La pasión y Muerte del Señor es la narración más larga del Evangelio. Los relatos de la pasión y Muerte del señor se refieren a la realidad de su  Muerte y concluyen en el testimonio de su  Resurrección.

 

                 Los Evangelios  Sinópticos inician la narración de la pasión y Muerte del señor unos días antes de la fiesta de Ázimos y de la Pascua. Esta era la  fiesta nacional y religiosa más importante de los judíos, pues en ella recordaban la liberación del pueblo de Israel, por Yavéh, cuando se encontraban esclavizados y oprimidos en Egipto. Esta fiesta se realizaba conforme a un rito: comer el cordero  pascual sacrificado la tarde anterior en el Templo. Jesús y los Apóstoles se preparan para la celebración.

 

                 Durante la noche de la  Última Cena, nuestro Jueves Santo, Jesús  instituye el Sacramento de la  Eucaristía. El Evangelio recoge ese solemne momento que recoge tres verdades fundamentales a tener en cuenta:

 

1.       La Institución de la Eucaristía y presencia real de Jesús en ella

2.       La institución del sacerdocio cristiano

3.       La Eucaristía, sacrificio del N.T. o Santa Misa

 

Así pues, encontramos en este momento solemne dos momentos culminantes, la institución de dos sacramentos: el de la Eucaristía, como alimento de vida, y el de la Eucaristía como Sacrificio; y el Sacramento del Orden, por el que Jesús les da el poder de que repitan con todos lo que en esos momentos hace con ellos: Haced esto en memoria Mía...

 

Finalizada la Cena, Jesús da una enseñanza de humildad a los Apóstoles, y en ellos, a nosotros; se quitó el manto, tomó una toalla y se la ciño. Después hecho agua en una jofaina, y empezó a lavarles los pies”. Jesús se humilla, como lo hará horas más tardes al ser clavado en la Cruz. Esa humillación, ese anonadamiento de Jesús, verdadero Dios y verdadero  Hombre, lo hace para enseñarnos que Él no ha venido a ser servido, sino a ser. Después salió y se fue como de costumbre” a hacer oración al Huerto de Getsemaní; y nos enseña una vez más cuál debe ser la actitud de para hacer oración, puesto de rodillas oraba. Pues de rodillas oraba describe San Lucas, quien nos describe la actitud exterior de Jesús, una actitud de humildad ante el Padre.

 

Judas, acompañado de un gentío armado de palos y espadas, entra en escena; una escena de triste. Guarecido por una cohorte de legionarios romanos, se acerca a Jesús y tras darle un beso en la mejilla, la señal de la traición, es aprendido y atado para ser conducido a la  casa del Sumo Sacerdote, Anás, quien  hará el primer interrogatorio a Jesús. En esos momentos, fuera del Palacio, reinaba un intenso frío. Pedro que había seguido de lejos al Maestro va a ser reconocido y señalado.  El miedo va a llevarle a negar al Señor una...dos...y tres veces. En ese momento Pedro recordará aquellas palabras proféticas de Jesús: Te aseguro, Pedro, que no cantará hoy el gallo sin que hayas negado tres veces haberme conocido. El gallo canta y Pedro saliendo fuera lloró amargamente 

 

Mientras, Jesús,  en la estancia de Anás y a la espera del nuevo día será injuriado, golpeado, burlado, escarnecido.

 

Cuando nace el nuevo día, Jesús es enviado ante el Sanedrín, tal como era la costumbre Judía, ya que prohibía tratar de los asuntos importantes durante la noche. Aquí Jesús se va a dar a conocer:

 

 

                 ¡Vosotros lo decís, soy Yo!

 

Con esta afirmación, Jesús es condenado a muerte, aunque la sentencia estaba decidida con mucha anterioridad. Necesitaban un motivo. Pero les quedaba un paso más, confirmar la sentencia y ésta solamente la podía dar el Procurador Romano, por entonces Poncio Pilatos.

 

¿Pero quién era Poncio Pilatos? Siempre nos lo han descrito como un personaje justo y compasivo; pero la historia nos lo describe de otra forma, y así un contemporáneo de  su época, Filón de Alejandría, describe como un personaje violento, autor de innumerables brutalidades, de homicidios sin proceso. Era, pues un personaje  duro y despiadado. Para Poncio Pilatos la muerte de Jesús, un Galileo, carecería de importancia; para él primaba las relaciones con las autoridades judías. Roma había invadido Judea, y tenían numerosos conflictos motivados por la invasión y por parte de quienes querían ver al invasor Romano alejado de su nación. Dos rebeliones judías  se producirán años más tarde que provocaran seiscientos mil muertos la primera y ochocientos mil muertos la segunda..


              Jesús es conducido a presencia de Pilatos, quien tras interrogarlo, dice no ver culpa alguna, que solo ve inocencia. Por lo que decide enviarlo a presencia de Herodes, hasta ese momento enemigo de Pilatos. Desde ahora amigo, quien tras burlarse de Jesús, ciñéndole una túnica de color blanca vuelve a enviarlo a presencia de Pilatos, quien vuelve a interrogarlo. La presión que le hacía a Pilatos era muy grande: El Sumo Sacerdote, el Pueblo, Herodes, su prestigio... con intención de soltarlo, Jesús es flagelado, golpeado, burlado y coronado de espinas y presentado al pueblo “Ecce Homo” (he aquí el Hombre). Pero cuando intentaba soltarlo, los presentes  volvieron a solicitar su muerte. Quienes ayer gritaba  ¡Hosanna! hoy gritaban ¡Crucifícale, Crucifícale! Finalmente, Pilatos accede y entrega a Jesús para que lo maten, y retirándose se lava las manos como signo de quitarse la culpa de su muerte.

 

Jesús carga con una pesada Cruz y sale al camino que lo conducirá hacia el Gólgota, con el rostro tumefacto y ensangrentado por los golpes, agotado por la larga noche, por la sangre perdida...Jesús cae hasta tres veces; otras tantas se levanta ( enseñándonos como hemos de levantarnos cuando el peso de los pecados hace que nosotros caigamos también). Durante el camino se encuentra con su Madre, María y con las santas mujeres que lloran al ver a Jesús; también la Verónica que enjuga su rostro con un paño. Al llegar al Calvario y tras quitarle el ropaje que llevaba es crucificado, pies y manos clavan a  aquella Cruz. Junto a Él estaba María, su madre, y Juan, también algunas mujeres.

 

Pese al dolor de las heridas y al dolor de la traición de muchos que hasta horas antes le aclamaban, junto al dolor de un mundo futuro que no agradecerá con amor a su Amor, Jesús sigue amando a toda la humanidad y piensa en ella. Jesús entonces se dirige a María y nos la da por Madre. Desde ese instante comienza su acción Corredentora y acción de madre hacia toda la humanidad. María acepta con agrado.

 

También uno de los ladrones que habían crucificado junto a Jesús va a recibir los frutos de la Redención: En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso”.

 

San Lucas describe aquellos últimos momentos de la Pasión del Señor:

Hacia la hora sexta, las tinieblas cubrieron toda la tierra hasta la hora nona. Se oscureció el Sol, y el velo del Templo se rasgo por medio. Y Jesús clamando con una gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y diciendo esto expiró”

 

Horas después cuando pasaron a comprobar si Jesús había muerto y al verlo decidieron no cortar sus piernas, como solían hacer con los condenados para adelantar su muerte. Un soldado Romano clavó en u costado una lanza, saliendo agua y sangre. José de Arimatea solicitó a Pilatos el cuerpo de Jesús para enterrarlo, accediendo a ello. Nicodemo también acudió al sepulcro y llevó ungüentos para echar sobre el cuerpo de Jesús. Allí permaneció durante tres días, hasta su Resurrección. Durante las tres horas de agonía, en las que permaneció en la Cruz, Jesús pronunció unas palabras, que conocemos como “Las Siete palabras”.

 

1.       Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen

2.       En verdad te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso

3.       Mujer, he ahí a tu hijo...he ahí a tu Madre

4.       Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado?

5.       Tengo sed

6.       Todo está consumado

7.       Padre, en tus manos encomiendo Mi espíritu.

Por antonio tapia
Monday 24 february 2014 1 24 /02 /Feb /2014 15:18

Si no me equivoco, para que haya división, se tiene que producir una ruptura por dos partes, como mínimo en el casi de la Iglesia Católica, no se da el caso y no se puede dar, al menos pensó yo así. Cristo fundo la Iglesia, con unas características que la hacen Una e indivisible; Santa, porque no peque, Católica, porque es Universal y Apostólica, porque debe llevar su Palabra a toda la humanidad. Representa el Amor de Dios hacia toda la humanidad, ya que a través de Ella quiere la salvación del mundo.

Jesús, resucitado, funda la Iglesia a quien todo cristiano la reconoce como Madre, entre a los Apóstoles, para bajo la autoridad del Papa, San  Pedro, como máxima autoridad, el poder de la apostolicidad y ellos, ayudados por los creyentes van expandiendo la Palabra y así hasta el fin de los tiempos. La Iglesia representa y es la unión de los creyentes con Cristo y de Cristo con los creyentes, unidad que no se puede romper. Podría aplicarse aquí, la frase que el sacerdote dice en uno de los momentos del Matrimonio: lo que Dios ha unido no lo separe el hombre. En cierta manera imprme carácter, aunque solo tres son los que lo imprimen: Bautismo Confirmación y Orden sacerdotal.  Ese carácter, es el sello espiritual e imborrable. Pr el que los recibe “no pueden ser reiterados”. En el Sacramento del matrimonio, se disuelve este por fallecimiento de uno de los esposos, por lo que pueden volver a casarse, o en el caso que de nulidad que de producirse, pueden volver a contraer matrimonio.

No existe, para mi tal división. La Iglesia se mantiene unida, lo que se produce una marcha, una salida de una parte de sus hijos, al no reconocer algunas verdades de Fe: como en no creer la virginidad de la Virgen María, no cree en la presencia de Corito en la Eucaristía, no creer en el Sacramento de la Penitencia, no reconocer la autoridad del Papa… estos mismos se apartan de la Iglesia de Cristo y dentro de ellas surgen divisiones, formándose otros grupos, según del país del que se trate.

Aquí, en España, tenemos la mala costumbre de mezclar la política con la religión, así que según sea llamamos progresistas o tradicionalistas, según sean próximos a izquierdas o derechas; por otra parte, los progresistas son acusados de innovar, por si, cuestiones de la Iglesia. Lo que es peligroso porque si puede producirse una división.

Seamos leales a Cristo, y defendamos a la Iglesia que ha puesto, con las puertas abiertas, con cariño infinito.

Por antonio tapia
Sunday 23 february 2014 7 23 /02 /Feb /2014 17:58

 

 

Llamamos iglesia, muchas veces, al lugar donde nos reunimos los cristianos para celebrar los sacramentos, como son generalmente el de la Eucaristía, la Penitencia, el Matrimonio… pero realmente eso es el Templo. Esto no quiere decir que lo estemos expresando mal. Jesús, fundo la Iglesia para que en ella nos acogiéramos toda la humanidad, por eso es universal, para ser salvos. Iglesia, significa “comunidad convocada” La Iglesia, como Madre nuestra que es nos acoge a todos, quiere acogernos a todos. La Iglesia, por ser fundada por Cristo es Católica y universal, por ello es para todos. Cuando rezamos el Credo, decimos: “Creo en la Iglesia que es Una, Santa, Católica y Apostólica. UNA, porque Cristo fundo una sola, a la que llamamos Madre, porque nos acoge en su seno, como una madre  acoge a sus hijos pequeños; es  SANTA, porque no peca. Otra cosa, muy diferente, es que miembros de la Iglesia pequen. CATOLICA, se refiere a su universalidad, para todos, con ello Cristo nos quiere decir que ha venido a salvar a toda la humanidad. APOSTOLICA, que su Palara ha de llevarse a todos los que no la conocen, por ello los bautizados tienen la obligación, con el ejemplo y la palabra, ser mensajeros de Cristo. Y el centro de reunión, es en  el Templo, que llamamos Iglesia.

Hay muchas Iglesias fundadas, no por Cristo, sino basadas en la que Cristo fundó, pero que interpretan la Palabra a su forma. Unos tan solo se basan en el Antiguo Testamento que lo aplican de memoria y sus  colaboradores en su apostolado te lo recitan de la misma Forma, creen el Jesucristo, en que María, es la Madre de Dios. Otros piensan que las imágenes de los santos deberían quitarse, porque piensan que les rendimos culto de adoración, cuando en la realidad los tenemos como ejemplo de que Dios nos pide puede cumplirse y además interceden por nosotros y nuestros ruegos. Otras no aceptan el sacramento de la Penitencia y que lo mas exacto es confesarse directamente con Dios. Otros, no creen en la presencia real de Cristo e la eucaristía. Todos ellos nos miran, cuales son nuestros movimientos. Cierto que se puede hablar con ellos, pero nuestros puntos de vista chocan pacíficamente: he hablado con evangelistas, protestantes, testigos de Jehová (por cierto a dos de ellos les debo la vida) y siempre han sido charlas edificantes y respetuosas.

Hablando del daño a la Iglesia, creo que se reúne en un solo punto: el pecado. Si por ejemplo, tiramos una piedra en un estanque, al chocar, se producen una serie de hondas, cada vez mas grandes, hasta que éstas pierden la fuerza. El pecado hace lo mismo. Todos tienen puesta su mirada en los católicos. El pecado, disfrazado de desobediencias a los mandamientos, ruptura con sacramentos como el del matrimonio desobediencia a la autoridad del Papa, interpretación por parte de algunos teólogos de normas fuera de la Luz de la Iglesia, algunas que son doctrina de fe: negación de la virginidad de la Virgen, negación de la presencia real de Cristo en la Eucaristía… algunas producen división entre los creyentes.

Aquellos que ponen sus ojos como ejemplo en la Iglesia, quedan confundidos. El enemigo común, satanás aprovecha estas situaciones en su lucha del bien contra el mal, haciéndola mas abierta al utilizar a los mismos cristianos contra Su Madre la Iglesia.

Creo que no miramos el  alcance del pecado; lo miramos como un acto normal que se acaba con el sacramento de la Penitencia. Pero entre el pecado y la penitencia hay un daño que se hace y se  produce contra la Iglesia, que no vemos y quizás no pensamos en ello, tal vez si nos diéramos cuenta nos alejaríamos de él. Todos ponen sus ojos en los cristianos, unos para poder criticar nuestras acciones y el vacío que tienen y que nosotros podemos ofrecer a solucionar su problema espiritual. Pero en ocasiones somos más que guías o huellas la decepción y tal vez para siempre. En esto  deberíamos pensar, pues luego hemos de justificar nuestras acciones y si hemos sido causa de que otros no hayan recibido la Buena noticia pirqué nuestros actos han sido todo lo contrario a lo que anuncia y nos encargó el Señor.

Con el daño que podemos producir a la Iglesia, nos lo producimos a nosotros mismos y a los que esperan ver en nosotros el cumplimiento de la Palabra del Señor. ¿Pero si hay más? Claro que hay mas trabajando en la viña del Señor, per puede que el Señor los haya puesto en nuestro camino, pero además como cristianos debemos pensar que somos responsables con nuestros del resto de la humanidad que busca, que no ha conocido la Palabra, o que la ha abandonado. Ser cristiano no es solo estar bautizado,  lo mismo que ser padre no es solo traer hijos al mundo, sino que tiene muchos mas pasos detrás, lo mismo ocurre en la religión católica, después del bautismo y conformación hay muchas mas cosas, muchos mas pasos. Nosotros somos esa piedrecita que cae al agua y produce esas hondas expansivas, cuando pecamos. Y Dios no nos ha llamado para eso, sino para servirle en los demás, dándole a conocer, llevándoles a ellos su Palabra y su cariño de Padre. El los espera

 

Por antonio tapia
Friday 21 february 2014 5 21 /02 /Feb /2014 10:54

  

Desde que aquel descerebrado de Hugo Chávez se alzó al poder, con la ayuda de los militares izquierdistas, apoyados por el gobierno de castro, interesado por esparcir su utópica y tirana política comunista, Venezuela se ha convertido en un hervidero de desgracias para la vida de los venezolanos. No solo la corrupción de los que le servían y secundaban, sino que la criminalidad de los sicarios y el índice de la pobreza han crecido día a día, Venezuela se ha convertido de un país rico en otro que toca el fondo con la bancarrota. Chávez que se presentó como el salvador de la Patria, poco a poco dejó ver su verdadero rostro, el de un falsario que trato de convertir a Venezuela en un puente del comunismo de Fidel Castro, cosa que logró que llegara a Brasil, Perú… donde los gobiernos son izquierdistas y donde uno de los presidentes no sabe ni escribir y trata de llevar a su país por el mismo sendero que su maestro. Y con el fin atraerse a la oposición y al mundo, llegada la Navidad se presentaba ante el mundo con sus predicaciones, como un misionero católico mas, rodeado de chiquillos.

Dice el refrán “muerto el perro  se acabó la rabia”, que en este caso no se cumple, porque ha surgido un nuevo iluminado, que acabara por “matar” a un país que fue brillante. Ahora es el turno de Maduro, quien continúa con la política de Chávez, pero como un iluminado, que aprovechando las creencias del pueblo de Venezuela no solo presenta a Chávez como a un dios, se presenta él como el heredero de su reino. A quien en continuas ocasiones se le aparece Chávez, como “una libélula”, como “un pajarillo”… y le transmite su doctrina, la que ha de seguir el pueblo venezolano.

Y sigue apoyado por los mismos corruptos que secundaron a Chávez. Pedro tal vez de peor maneras, por la persecución que están llevado a cabo contra la oposición: palizas, encarcelamientos y no me extrañarían que se produjeran asesinatos bajo las balas de los sicarios, con el fin de acobardar a los opositores. Vamos algo así como se intentó, con la ETA, en España.

Y la ONU no habla, como nos tiene acostumbrados. ¿Dónde esta ONU, cuando se la necesita? ¿Cuál es el trabajo de la ONU? Pues cobrar a fin de mes cobran. Ha habido que presionarles para que la OTAN pudiera actuar en Libia, por ejemplo; para que un conglomerado actuara en Irak… ¿Van a permitir que  este nuevo Hitler actúe en Venezuela? Son tantas cosas por los que la Historia juzgara a este organismo, que me parece que tampoco va a actuar contra el tirano venezolano.

Siento que este pueblo termine bajo el yugo de un loco que su puesto real debería ser el manicomio de por vida

Por antonio tapia
Wednesday 19 february 2014 3 19 /02 /Feb /2014 00:00

No pensemos que si somos cristianos somos masque los que no lo son todos. A los ojos de Dios, todos somos iguales: sus hijos. Y por ello, cuando decimos “no somos nada”, sobre tod decimos esta frase con  motivo de alguna desgracia irreparable, de alguna enfermedad grave, estamos errando en esa apreciación, estamos faltando a la verdad. Somos mucho, y tal vez los pecadores, estamos faltando mas que otros, pues a pesar de todo Dios Padre nos sigue considerando hijos suyos. Ante Dios y ante los hombres todos somos mucho y mucho mas de lo que merecemos: hijos de Dios y por ello no somos unos mas que otros. Esto nada tiene que ver con la igualdad o desigualdad existente en nuestra sociedad, donde siempre debe existir una jerarquía; la clase dirigente y la clase dirigida; donde no puede ser igual un alcalde que un concejal, un ingeniero que un operario, un farmacéutico que un mancebo, un general que un sargento.

Aquí entra la interpretación de la maliciosa lucha de clases con                que se envenenó, a una parte de la sociedad, con las teorías marxistas. Iria un poco mas allá ¿No es lo mismo el voto de un profesional de la política que el mio?. Pues diría que no, el por su preparación, creo que puede ver con más claridad lo que la sociedad necesita. Puede que yo esté equivocado. Es solo un ejemplo comparativo.

La única diferencia entre un creyente practicante y un no creyente, es que el primero ha sido llamado por Dios para extender su Palabra, sus Mandamientos y el que todos son por igual hijos suyos. Se podrá decir ¿Por qué ha creado a unos creyentes y a otro no? ¿Por qué permite el hambre? ¿Por qué permite las guerras?. Dios no ha creado a unos creyentes y a otros no. La Palabra, es Jesús que comenzó su vida publica por Galilea, Samaria,… y preparó a los Apóstoles para que luego fueran ellos los que expandieran la Buena Nueva a todos los pueblos, de la misma forma estamos llamados a ser creadores de Paz, a llevar la Paz allí donde no la hay… ¿Para que sino estamos nosotros?. Si Dios nos ha llamado, no es para estar occiosos, llevar la marca imborrable del bautismo o del sacramento de la confirmación que nos convierte en soldados y apóstoles de Cristo. Nos ha llamado para suceder a los Apostoles y trabajar como ellos.

No somos mas que otros. Somos como todos, con la única particularidad de dar testimonio de Cristo ante el mundo. Por esto nuestra obligación es una lucha constante contra el pecado, pero Dios nos vuelve a acoger si en algún momento torcemos el camino, como lo hará igualmente no le conocen pero le buscan y con aquellos que no le conocen, pero nunca han oído hablar de El. Nuestra lucha debe ser constante apoyada en la oración (contacto directo con nuestro Padre) y los sacramentos (Eucaristía y Penitencia). Nuestro trabajo debe ser una lucha por nosotros y por los demás. Sería tremendo que pensaramos que por nuestra culpa, como cristianos, otros murieran a la Fe y a Dios, por nuestra culpa. ¿Cómo nos sentiriámos?. Si yo apagara la luz de Dios en otros? ¿Si yo desalara la sal que habría de dar a otros?. Nos lo dice San Pablo: “somos embajadores en nombre de Cristo”… “El me llamó desde la eternidad, para trabajar a su lado de forma que todos fueran salvos… os rogamos en nombre de Cristo reconciliaros con Dios”.

Por ello trabajemos y luchemos contra el pecado de forma de no dañar a la Iglesia fundada por Cristo para acoger en su seno a toda la humanidad.

 

                         

Por antonio tapia
Tuesday 18 february 2014 2 18 /02 /Feb /2014 00:00

Echamos muchas veces la culpa a las filosofías, de tergiversar, de presentarnos a un Dios que parece callar, de parecer que pasa de las guerras y del hambre en el mundo. Las filosofías solo son unas formas de pensamiento, algunas muy erradas, pero también ha filosofías, las que precisamente no leemos, que demuestran precisamente los errores de aquellas. Unos recogen y lo aplica, la forma de vivir en su tiempo; por ejemplo, nace el socialismo en defensa de la injusticia capitalista, que oprimía al trabajador. Entran en escena Marx y Engels y envenenan con su filosofía, volviéndolo insoportable para la razón, predicando la lucha de clases y la lucha revolucionaria. La Iglesia, desde León XIII, pone  a la luz las enciclícas, para tratar de solucionar este enfrentamiento.

Estas filosofías son aplicadas a la manera de vivir del hombre de una sugestiva, sobre todo en ya avanzado el siglo XX siendo objetivo directo la juventud; y, si, atacan aquello que les estorba en su camino: DIOS, y lo adentran en sus filosofías, porque es el hombre el que busca aplicarlo es pues el hombre el que trata de silenciar la voz de Dios, no es el mundo, aunque éste es uno  de los enemigos potenciales del alma, como estudiábamos en el catecismo que ya no hemos vuelto a estudiar, al menos en mis 21 años de catequesis, no los he visto en las varias parroquias en las que he estado. El mundo propone pero es el hombre, quien en uso de su liberad escucha o no lo que Dios dispone.

El hombre va a lo más fácil. Le parece mas costoso hacer oración, dedicar un poco de si tiempo a Dios, le aburre y prefiere el mundo del jolgorio y de la diversión, que no son torcidas siempre, solo cuando es insana, la basada en el consumo desmedido del alcohol, sexo y drogas. Pero para tomar ese camino se ha de silenciar la voz de Dios. Para ello o se lanza uno al vacio, como lo hace un suicida, rompiendo con Dios radicalmente, o paso a paso, abandonando la oración; vaciando el sagrario que es nuestra alma, sin recibir la Eucaristía; dejando que la podredumbre del pecado anide en nuestro corazón, dejando el sacramento de la penitencia.

No es culpable lo que viene de fuera, sino lo que nosotros conscientemente aceptamos. El hombre es la creación perfecta de Dios. Dios no ha creado nada imperfecto. No ha creado un ser imperfecto, sino que éste haciendo uso de su libertad opta por el camino erróneo, allí donde el enemigo común, y sus huestes, han tomado posesión. Cuando el hombre descubre esto, lo toma, de la misma manera Adán muerde la manzana que antes satanás había sido ofrecida a Eva, entonces descubren ese mundo prohibido, que les alejaba de la Ley Divina que Dios les había dado y a nosotros para regir nuestra vida. les engaña haciéndoles que serían como Dios y ellos lo aceptaron, per no era mas que un mundo corrompido, que no solo no les haría como Dios, sino que les alejaría de El. Sienten vergüenza, porque conocen el pecado; se esconde de Dios, porque conocen el temor del pecado.

Pero Dios en su infinta bondad, cono el Padre de la Parábola del Hijo Pródigo, espera la vuelta de su hijo para perdonarle. Espera, porque, a pesar de díscolos, como espera la madre a que su hijo vuelva de la guerra, asomada todo el día a la ventana, para cuando le vea aparecer salir rápida a  abrazarle y cubrirle de besos. Dios no es un ser de barba blanca, sentado en un trono, con un bastón dispuesto a golpearnos a cada pecado, o a dejarnos abandonados, como se hacía con los leprosos. Dios es Padre, dispuesto a perdonarnos si de corazón arrepentidos nos acercamos “Padre, perdóname, he pecado contra el Cielo y contra ti”. El lee nuestro corazón y nos perdona generosamente, borrando del libro de la vida nuestras ofensas.

¡Qué  fácil. Pecas y pides perdón, dicen algunos. No es fácil acercarse al sacramento de la penitencia, algunas veces es el acto de arrepentimiento mas difícil. Primero y de corazón has de romper con la vida que llevabas, si has ofendido a alguien públicamente has de retornarle lo que le has quitado , asi lo exigen el 7 y 8 Mandamiento; si has pecado contra el 6º Mandamiento en algunos o en todas sus variedades has de confesarlas tal cual, sin vergüenza. No es fácil para el que ha errado. Asi que para el Cristiano no es fácil, pues la vida es una constante lucha contra los medios que salen a su camino; si caes restituir a Dios en aquello en que le has ofendido y el dolor que le has causado porque los pecados iban en ese madero que Jesús cargó hasta el Gólgota.

Somos nosotros, cristiano y no cristianos los que silenciamos la Voz de Dios. Hay quienes se pierden y buscan, caen en sectas que les presentan una vida fácil, lejos de la Dios, y es un conglomerado de vicios. Y la Paz que Dios ofrece tampoco la encuentran ahí. Esa Paz que buscas Dios no te la ha quitado, sino el remordimiento de los males hechos que han causado tu pacientemente. ruptura con Dios.

Dios nos habla a diario, nos busca y nos espera. Pone a lo largo de nuestro camino obras y hechos para que nos despierten de este sueño que nos lleva a la perdición para que recomencemos oyendo con claridad su Voz.

Quienes no quieren que escuchemos la Voz de Dios hacen todo lo posible para que eso sea asi. Llámalo cuando sientas de cerca el peligro. Llama a María, nuestra Madre y a San Jose, hombre humilde y bueno y acudirán en nuestra ayuda

Por antonio tapia
Monday 17 february 2014 1 17 /02 /Feb /2014 00:02

Nuestra alma parece tubería llena de agujeros por donde escapa el agua. Tapamos un agujero y sale otro y otro y otro y los vamos tapando, hasta que perdemos la paciencia y dejamos la tubería por imposible, cuando podíamos  poner otra nueva, ¡ pero nos parece tan cara! ¡tenemos que privarnos de otras cosas!. Y resulta que una tubería que hace aguas nos ha vencido. No podíamos pero tampoco solicitábamos ayuda, en lugar de utilizar materiales buenos, a saber que usábamos. Al final lo dejamos peor de lo que estaba, antes goteaba, ahora sale a chorros. Terminamos protestando.

Por todo protestando, si tenemos trabajo, protestamos por el trabajo; si no tenemos trabajo, protestamos también. Procuramos “robar” horas al trabajo; antes se hacia yendo al entierro de “ una tia”, puede que al año se le murieran a uno tres o cuatro “tías” y si se acababan las de España, se nos morían las de Alemania.

Creemos que Adan y Eva lo tenían todo resuelto; pues seguro que tambien tuvieron que trabajar, pues no creo que Dios les pusiera un angel para hacerles la comida y otro para darles de comer. Después de ser expulsados del paraíso, tuvieron que seguir trabajando, per además trabajar para ir por el camino correcto. No era fácil y el trabajo diario tampoco. No creo tampoco que en el paraíso estuvieran ociosos, pues es como dejar una puerta abierta al peligro. Si estamos ociosos, es de seguro que comiencen  a entrar tentaciones en las que caeremos, por lo que es bueno estar activos y solicitar, buscar ayuda si la necesitamos.

Tenemos que tapar todos los agujeros, comenzando por el ques el mas grande, el pecado habitual, que suele ser generalmente un pecado Capital, o sea, cabeza de otros pecados. Derribando ese pecado original, de seguro que taparemos los agujeros que este pecado origina.

La manera de poder salir airosos, es disponer de un director espiritual, de la misma forma que cuando vamos al psicólogo para que nos ayude  a salir de un problema que nos deprima, que este revolviendo nuestra vida. ambos nos marcan las pautas a seguir, eso si, debemos ir con la verdad por delante, si queremos salir airosos. El director espiritual conocerá nuestra alma y nos marcara la pauta para corregir nuestra vida. por eso es importante tener siempre el mismo confesor al que denominamos director espiritual.

“aleja de ti ( si Dios esta contigo) el temor y la perturbación de espíritu… evita de raíz esas reacciones, pues solo sirven para multiplicar las tentaciones y acrecentar el peligro”, nos dice san Josemaria.  Ayúdate dejándote ayudar.

Por antonio tapia
Sunday 16 february 2014 7 16 /02 /Feb /2014 00:00

Me gusta el grupo IL Divo, no solo por sus  voces y el juego que con ellas hacen, sino porque algunas de ellas llevan mensaje, dicho en el habla juvenil, que bien podíamos escucharlo y meditarlo. “ Porque la norma sea el amor, que no gobierne la corrupción, sino lo mejor de alma pura”  dice uno de los  estribillos. Y es que escuchamos las canciones sin deparar lo que muchas de ellas transmiten. Creo que el oficio de una canción es transmitir, llegar al publico, tocarle el corazón. Recuerdo una canción de Sergio Dalma, Ave Lucia, que contaba la historia de una joven que quedo embarazada y pensó en abortar y su amigo, supongo que él, se  ofrece a ayudarla, pero que permita que ese niño vea la vida, esta es una parte de su contenido:

Nacerá de tu cuerpo nacerá
cuando pueda abrir los ojos te verá
y darás por buenas las peores de tus penas
ante todo, y sobre todo, vivirá.
Ave lucía
has crecido diez años o más en un solo día
ave valiente
decidiendo marchar por la vida
levantando la frente
y jugándote el tipo por algo que vale la pena
yo soy tu amigo
amiga mía
cuenta conmigo
ave lucía

 

Rápidamente los grupos abortistas, saltaron contra el cantante, porque consideraban que atentaba con su derecho a abortar. Sigo creyendo que a través de la música, de las canciones, como de la poesía, debe transmitirse lo mejor que hay en el corazón, para que los que las escuchen depuren todo aquello que pueda oscurecer su camino. Todos disponemos de algún don para trabajar y transmitir aquello que Dios nos ha dado gratuitamente.

 

Estamos viviendo unos tiempos donde parece                que se están perdiendo los valores: morales, sociales, económicos… se incrementa la corrupción, la educación de los jóvenes también ha caído, sobre todo en el comportamiento hacia los demás, en  cuanto al terreno moral, donde vence el alcohol, el sexo y las drogas; cae también la educación en los valores hacia la Patria; la falta de respeto hacia los padres, educadores resto de las personas que conviven cerca de nosotros.

 

La permisividad de los gobiernos y las leyes que han creado, impide a los padres y educadores imponer una disciplina que seguramente evitarían muchos problemas que ocurren en los hogares y colegios.

 

Observamos como todo se desmorona poco a poco. Nuestros gobiernos pasan de la educación de los jóvenes, con lo cual impiden que la juventud saque todo lo bueno que llegan dentro. No se les escucha cuando ellos están dispuestos a colaborar. No se les educa en el amor a los padres y si se rompe con el cuarto mandamiento

 Todo se desmorona. Lo digo por propia experiencia. Hubo un momento en mi vida que torci el camino. “Si antes yo no era asi”, me pregunté y no tardó en surgir la respuesta  “ desde que rompiste con el cuarto mandamiento”. El Señor nos hace ver la causa de nuestros errores. Este mandamiento es decisivo para nuestro comportamiento en general. Romper con este mandamiento, cambia nuestra vida espiritual. Pero también tiene efectos positivos, muchos se han convertido a la Fe por medio del cumplimiento del cuarto mandamiento.

 

Lo mejor del alma pura está en el seguimiento del sentido espiritual de aquello que Dios nos ha dado. Si perdemos esa pureza, si no nos volvemos como niños, que representa la pureza, todo se ira trastocando. Nunca recuperaremos la paz y la sociedad se vera afectada si no nos corrupción moral, social y política.

 

Por antonio tapia
Saturday 15 february 2014 6 15 /02 /Feb /2014 00:00

“ Si alguno que quiere venir detrás de mi, niéguese a si mismo, tome su cruz y sígame”. Son palabras del Señor. Estamos tan atentos a las cosas que nos ofrece el mundo que se nos hace costoso seguir a Jesus. Es como el escalador que trata de subir a una cima y llena la mochila de piedras, cada vez le costará alcanzar más la cima, pues según vaya avanzando, la carga se le hará mas pesada. Está claro que para poder llegar a la Cima hay que irse desprendiendo de las piedras que lo impiden o la retrasan.

Las cargas que nos impone el mundo no son tan fáciles de descargar, debido a los atractivos con que los disfraza, sabiendo la debilidad humana. Mordemos la msnzana engañosa, llena del veneno de la serpiente que hace que derivemos nuestro camino hacia otro lleno de peligros, del cual sin ayuda no sabremos salir solos y lo peor es que no aceptemos los consejos de otros que nos vean perdidos;

El veneno de la soberbia nos ciega ver a Dios, con los ojos del alma; nos cierra el paso a la oración, de forma que nos debilita más, convirtiéndonos en esclavos, alejándonos de los sacramentos de la penitencia y la eucaristía.

Gaudium cum pace!. Alegría y Paz. Puede que no la disfrutemos en esta vida y lo vemos con nuestros propios ojos: guerras, paro, corrupción, calumnias…, la vida no es fácil para nadie, incluso a los que torciéndose del camino, piensan que por pasarlo “bien” la vida les va bien. No piensan en la otra, la que viene, la verdadera, al lado de Dios, en su Gloria, donde no hay sufrimiento y todo es perfeccion. Por eso quienes piensan “ yo no quiero ir al Cielo, porque allá estaremos rezando todo el dia, prefiero ir al infierno, donde estaremos de juerga..”. esta es la letra de una canción, mas o menos, en síntesis, de un cantante español.

Alegría y paz que trataban de transmitírnosla los santos, aunque para ellos la vida tampoco la vida fue fácil, pero asi todo tomaron la sonrisa de Jesús, cuando subía cargado con la pesada Cruz de nuestros pecados hacia el Golgota, y trataba de animar a las mujeres llorosas, que le acompañaban en su camino.

Si miramos a la Virgen María, al rezar la Salve “Vita Dulcedo, spes nostra Salve”, nuestra esperanza que con su dulzura, nos acoge en sus brazos       como acogió a su Hijo en el descendimiento, porque nos ama con un amor que supera a  todo amor de Madre y quiere protegernos de todo peligro, porque quiere que despues de  esta vida resucitemos a la que su Hijo nos ha obtenido con su sacrificio en la Cruz. Podemos acudir a ella en la seguridad que no nos va a dejar abandonados nunca. Pensemos si somos capaces de jugarnos la Vida que nos espera, por la vida de ahora. Paz y Bien

 
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