Seguir este blog
Administration Create my blog

~~VOLVER A CASA

Ese día, Yolanda se levantó más pronto de lo normal. En pleno otoño, levantarse a las seis de la mañana es criminal. Tras una ducha caliente te espabilas. Ya hacía semanas que había que utilizar ropa de invierno.

Apareció la dueña y con un gesto serio, le indicó que se apartara de la ventana: “¿No recuerdas las normas?”. Yolanda asintió. “Pues ándate con cuidado”. Ya había probado los correctivos que empleaban los secuaces que cada semana les “visitaban”. Ese era un día que todas andaban nerviosas. No se sabía a quién le tocaba. Cualquier cosa podía considerarse una ruptura de las normas con el consiguiente castigo. Solo se oían los gritos y golpes. Sabían dónde pegar y cómo hacerlo. Eran expertos en no dejar señales en el cuerpo, solo en el alma. A la dueña no le dolían prendas en “chivarse” lo más mínimo. Luego los libros de contabilidad, donde quedaban marcadas las horas trabajadas por cada una y con arreglo a ello las llamaban a solas. y si alguno les daba un extra debian entregarlo tambien. Yolanda ya había pasado por algunos de esos “juicios” y recibido los “correctivos” correspondientes. Algunas se salvaban por ser los “ojitos derechos” de las dueñas.

Se procuraba evitar hacer críticas delante de ellas. La tristeza y los nervios la apretaban, se acercaba la hora. Estaba prohibido despedirse, por ello las demás chicas permanecían en sus habitaciones.

Según los previsto a las 8,45 aparcaba la furgoneta, verde oscuro frente al portal del chalet, tapado por dos setos que lo “protegían” . Bajó el copiloto el conductor quedaba dentro.

- ¿Está todo preparado? (preguntó aquel hombre, fuerte, de pelo largo, despeinado, sus manos eran grandes y fuertes. Era extranjero. Al menos por el idioma parecía ruso o rumano. Son más duros y mejor pagados, por su efectividad y facilidad para que con una sola mirada las jóvenes cumplieran con las normas previstas para el “negocio”)

- Si, ya está todo. (Dijo la dueña) - Pues nos vamos. Dile a la chica que coja las maletas y las baje a la furgoneta.

Yolanda salió del chalet y el conductor, le dijo de mala manera: Tú detrás. Lo que hizo sin mediar palabra. Salió el chulo y se montó al lado del conductor

: “Vámonos”. Yolanda estaba con miedo. El coche arranca y cuando comienza a caminar, cerca de 15 hombres armados y varios coches que se colocan a su altura, les impiden maniobrar. Otros entran en el chalet.

El chulo palideció. Yolanda respiro. Uno de los policías le dijo: “Venga conmigo señorita”. Y la metió en uno de los coches policiales. De dentro se escuchaban los gritos e insultos de la dueña. Veía volar el “negocio” tan lucrativo a costa de jóvenes chicas. Varias horas duro la operación. Habia que recoger todo lo que pudiera ser una prueba orgnizándolo en cajas. El Comisario General de extranjería sonreía; pues a la misma hora, en otras cuatro provincias se había desarrollado la misma operación con éxito, además lo mismo había ocurrido en el país de origen donde se habían detenido a los cabecillas.

Llevadas a la Comisaria se les ofrecio a las chicas un café o un té y un sándwich. Iban pasando a unas habitaciones donde se las tomaba declaración. En departamentos apartados, estaban el conductor, el chulo y la dueña. El Comisario General hablo con el Jefe Superior y este con el Juez y el fiscal, quienes se felicitaron por haber roto una de las redes más importantes de trata de blancas.

Fue un palo contra una red criminal que venía obteniendo más de un millón de euros al año.

Ahora volvía con sus pensamientos al pasado. ¿Cómo sabian su deuda?. ¿Cómo a una persona con deudas se le ofrece un trabajo y además fuera de su país?. ¿Cómo fui tan tonta para dejarme engañar o a menos sospechar?.

Mientras esperaba en Comisaría, se hacia mil preguntas y la respuesta: fui una ingénua. Pero ya no tiene remedio. Unas se prostituyen porque quieren, otras contra nuestra voluntad. Y las deudas nunca concluyen, como pasa con los prestamistas, los usureros del ayer, vampiros sin conciencia que no les duele pner bajo un puente a toda una familia. Funcionarios corruptos que se venden a los explotadores del sexo para que se les pase información de las jovenes endeudadas.

Sentía vergüenza de si misma por lo que había hecho, aunque fuera obligada. El haberse rebajado a los instintos mas perversos de mentes “enfermas”. ¿Podía haberse escapado?. Faltó valor. ¿Podía haber comentado a algún cliente lo que pasaba?. ¿Pero en quien confiar?. Sin duda alguien vió.

- Yolanda, pase por favor (un inspector le hizo una señal para que pasara a una sala, mientas la dueña salía esposada, con cara de muy pocos amigos) - Haber tu que cuentas, sino saes lo que te espera (dijo amenazadora).

- La verdad y es a usted lo que le espera. hay maneras honradas de trabajar y ganar dinero, no acosta nuestra. ( el policía dio un tiron del brazo de Yolanda)

- Tu no hables con ella, solo con nosotros ( le dijo). cuando terminó, algunas de las chicas se acercaron a ella y la abrazaron, otras, tres ni se movieron.

-¿Ahora de que viviremos, lo habéis pensado, imbéciles?. (dijo una de ellas)

- Pues vive de lo mismo, ya sabes como hacerlo. nosotras somos libres. Hubieron de ponerse varios policías por medio, para que no llegaran a las manos.

- ¿Libres?. Nunca lo sereis ( dijo sentenciosamente).

Yolanda ensaba, si todo el mundo viera la verdad, se daría cuenta que no todas estamos por vicio

Ver comentarios

Published by antonio tapia

~~ULTIMOS DIAS EN EL INFIERNO

Aquella noche, como otras tantas, había sido un infierno para Irina. Esta vez le había tocado paliza: bofetadas, golpes, escupitajos, empellones. No había logrado reunir la cantidad que exigía el chulo. Ya no sabía distinguir el terror del terror. Era lo mismo.

Más de una vez se le pasó por la mente, el suicidio, pero no lo hizo porque esperaba ver que llegara el día en que el chulo pagaría todos sus crímenes. Irina era su nombre, en su juventud debía haber sido muy bella: ojos verdes, pelo rubio, 171 centímetros. Ahora había engordado, había perdido la finura de su cara y su piel se había endurecido a base de los golpes y malos tratos. Aun así se mantenía en pie, el coraje de los que no habían sucumbido a la dictadura, les había hecho fuertes interiormente.

El chulo era un antiguo miembro de la policía política de Ceaucescu, la Securitate, la más brutal policía de los regímenes comunistas, entrenada y formada por la NKVD, la otra cara del KGB. Contaba con más de diez mil miembros sin contar con los informadores, se contaban por miles que se mezclaban con la población y pasaban información a la Securitate si alguna persona era sospechosa contra el régimen o hacia comentarios despectivos. Se vendían por un plato de lentejas.

Valerio era su nombre. Sabía pues presentar dos caras, la amable y romántica con la que conquisto a Irina. Y la brutal, posiblemente participo en los crímenes más sangrientos después de la segunda guerra mundial, los acaecidos en Timisoara y colaboro en el experimento Pitesti; una prisión situada en aquella ciudad, donde se lavaba el cerebro a una parte de los presos políticos para que golpearan y demás genero de brutalidades a otros presos, produciendo un estado de desconfianza de unos con otros.

Valerio conoció a Irina en la Universidad. Donde estaba infiltrado. 180 centímetros, brazos musculosos, curtido en las acciones de caza de los contra revolucionarios, los opuestos al Régimen del mas condecorado déspota Nicolau Ceaucescu y la también brutal Elena, su esposa, que era capaz de qitarse de en medio a quien le llevara la contraria. Tenía, Valerio, por su cargo acceso a alimentos de los que no disponía el pueblo y fue conquistando a Irina y a su familia proveyéndola de alimentos, bebidas, medicamentos que con mucha dificultad podían disponer las gentes.

De vez en cuando, en secreto la familia de Irina y ella misma los distribuían entre los más necesitados, con cuidado que ninguno perteneciera o estuviera vendido al servicio del Régimen. La Caída de Polonia y el desgajamiento de la URSS, determinaría el derribo del muro de Berlín, vergüenza para quienes lo permitieron.

La revuelta en Rumania, infrenable, propició la caída y rendición de Nicolau Ceaucescu y su mujer Elena, dura y fría como el hielo. Ejecutados sin juicio en un patio del palacio en el que vivían casi retransmitido en directo. Este hecho produjo la huida de los criminales de la policía política. Valerio se quedó en casa de Irina.

Sus padres dejaron que se quedara, porque ignoraban quien era en realidad, si bien el padre había aprendido a desconfiar. Pero antes que perder a una hija, prefirió mostrar una actitud normal. Pasados los años, la pobreza que aún se vivía en los países del ex Telón de Acero y la apertura de fronteras europeas fue aprovechada por Valerio.

- Vamos a España, ahí podremos ganar dinero. Hay trabajo. Tú podrás terminar tus estudios. (Pero la idea de Valerio era otra y no la de trabajar precisamente)

- ¿Y mi familia? (Preguntó Irina)

. - En cuanto nos asentemos podrán venir, te lo prometo... (dijo él para tranquilizarla)

- Nicolau, un viejo amigo tiene un restaurante y está ganando dinero y les manda a sus familiares. Anímate

. - Pero necesito los papeles, el pasaporte… (dijo ella)

- Ya los tengo preparados y 3.000 euros. Que vean en la aduana que somos un matrimonio y vamos a pasar una temporada a Madrid. Irina estaba tan sorprendida que se quedó sin reacción. Sino va, le perdería para siempre. Si va, seria empezar una vida nueva y dificultosa. Y bastantes problemas habían pasado. Por otra parte no le hacía gracia dejar a sus padres. Pero el sacar a sus padres de la pobreza que vivían y darles una vida mejor fue lo que motivó aceptar la propuesta.

Nicolau era otro de los huidos. Es nombre falso. Buscado por la policía rumana para ser juzgado su país: fue capaz de ejecutar a dos niños ante sus padres, para que estos dieran nombres de sospechosos contra el Régimen.

Fue destacado a Timisoara junto a Valerio. Ahora han montado un “negocio” de prostitución de mujeres y quien sabe que otras cosas más. Ahora la crisis española les afectado seriamente a los que viven del sexo. En muchos casos tiene que hacer precios “anticrisis”, a lo que Irina ha tenido que acogerse para poder llegar a la cantidad exigida.

Pero como dice el refrán a todo “cerdo le llega su san Martin”. El meticuloso y cuidadoso Valerio, iba a cometer un error fatal. Dejar sola a Irina, porque Nicolau había caído enfermo y ninguno del ramo podía acudir a vigilarla. Cerró todo con llave, bajó en el ascensor y cruzo hacia el supermercado. Irina se dio cuenta que el móvil y el ordenador estaba encima de la mesa. El móvil para nada le servía; pero si el ordenador, se introdujo en una de las páginas de anuncios y escribió, nerviosa, porque si la pillaba la destrozaría: “necesito ayuda por favor, 555.645.554”. Dejo el ordenador como estaba y volvió a su cuarto a la espera de algún cliente. Poco después llegaba Valerio que le dejo una botella de coca cola. Ella se hizo la dormida por lo que una vez dejada la botella, salió y cerró la puerta. Sobre media mañana, suena el teléfono. Lo coge Valerio

- ¿Quién es? ( pregunta con voz seria)

- Llamo por lo del anuncio (Valerio pensó que era por lo del anuncio que puso en la página de contactos. El que llamaba lo hacía por lo del otro anuncio, así que el llamante no hizo ninguna aclaración más). Con el teléfono se dirigió a Irina

- Toma una llamada de un cliente ( dijo el) - Dígame (pregunta Irina) -

- Llamo por el anuncio de ayuda (dice el llamante)

- Mira ahora no puedo hablar, está el chulo cerca y es muy peligroso… (y cortó)

¿Pero qué es esto? Se preguntó Luis. Y dejó el tema. Pero volvió a bombardearle. ¿Solo a mí se me ocurre llamar? ¿Estoy tonto o algo así?.

Por la tarde suena el teléfono: - Dígame (pregunto Luis)

- Soy la de esta mañana, no puedo hablar mucho. Estoy retenida desde hace dos años, me dedican a la prostitución. Ayúdeme (dijo ella)

- Veré que puedo hacer ( respondió Luis) - ¿Qué dirección tiene? (pregunta Luis) - No la sé, en dos años no he salido. Tengo que colgar (y se cortó la comunicación) La llamada se cortó.

Vaya en otro lio que me he metido. ¿Y si es mentira? ¿Pero y si es verdad? No se atrevía a llamar a la Policía, por miedo al ridículo. Fue aquella una noche de perros. ¿Qué debo hacer? Si es mentira se van a reír de mí y que no aparezca más por allí. Pero ¿y si es verdad? Por la mañana y cuando iba a por la prensa, casualmente había parado un coche de la local. Así que echando valor, se acercó a ellos y les dijo

- Miren, creo que en Madrid se está produciendo ahora mismo un delito. (El policía se le quedo mirando y le respondió).

- Mire usted, eso está fuera de nuestra jurisdicción. Vaya usted a la Policía Nacional. ¿Es usted vidente.(dicho esto arranco con una sonrisa y se fueron) Jarro de agua fría y una desconsideración policial. Me daría vergüenza ser policía y tratar así a una persona.

Es la segunda vez que le pasa algo parecido; sea verídica o no la información se debe contrastar todas las denuncias. Pero sin pensarlo más, llamó por el móvil a la Nacional y les conto todo lo sucedido desde el día anterior. Al día siguiente, recibía una nueva llamada de la Policía Nacional, de un inspector de extranjería, al que le conto lo mismo y reitero “como estos rumanos mienten más que hablan, no sé si será verdad esta historia”. El inspector le tranquilizo “hay que ver todas las posibilidades y no se preocupe, ha hecho lo que debía”.

Casi una semana después, volvían a llamarle para indicarle que el resultado había sido un éxito. La joven estaba en lugar seguro y el criminal detenido. Cuatro o cinco meses después recibe otra llamada de otro inspector para agradecerle en nombre del Juez el servicio prestado.

Hoy Irina es una persona libre en algún lugar. ¿Cuántas Irinas adultas, jóvenes y menores son pasto de estos criminales sin alma? Esta es la Historia novelada de una joven, envuelta en un hecho real. Ella salvo su vida, pero estuvo dos años probando lo que es el infierno.

Ver comentarios

Published by antonio tapia

 

 obligaron a uno que pasaba, Simón de Cirene, que volvía del campo, padre de Alejandro y Rufo, a que llevara la Cruz”, leemos en San Marcos.

Los soldados se limitan a su labor de escolta e impedir que nadie se acerque, además de azuzar al Señor, cuando ven que su caminar cansino se hace lento. No ayudan a llevar o a aliviar el peso de la Cruz. Cogen a un fornido hombre que pasaba y le obligan a ayudar al Señor a cargar con la Cruz. Este hecho de poner una ayuda a cargar con la Cruz era considerado degradante y humillante para el que cargaba con la Cruz. No es porque sintieran pena de Jesús, sino porque debido al debilitamiento su andar era cada vez más lento y quedaba aún mucho camino ¡y cuesta arriba! No había pena en los corazones de aquellos soldados acostumbrados a la dureza de las batallas, corazones endurecidos ¿Qué pena iban a sentir por un reo condenado a muerte en Cruz?  Para ellos era una cuestión “casera” ¡que les iba a ellos!

 

¿Hasta qué límites llega el odio y el rencor y el odio humano? ¿De dónde salió el repentino odio hacia Jesús? Dos días antes le ensalzaban, el recibían con canticos, vítores, palmas, pétalos de flores:

 

¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!

 

 

Ahora, todo se ha transformado en odio, insultos, ultrajes al sacratísimo cuerpo de Jesús, Dios, hecho hombre. ¿Puede el ser humano carecer de todo sentimiento? ¿Qué no haya en su corazón ni el más mínimo sentimiento de piedad ante el dolor humano? Cuando se llega al extremo de la pérdida de los valores, cuando no hay freno moral ni freno cristiano, se puede llegar a extremos inimaginables. Los vemos todos los días.

 

El Cireneo toma la Cruz. No se queja. En su corazón, pese a que le obligaron, había sentimientos de compasión por aquel Hombre, del cual quizás si había oído hablar. El Cireneo nos enseña a que nosotros también podemos ayudar a otros, necesitados, a cargar su cruz. No todo el mundo puede o sabe cargar con la cruz que le ha tocado, otros nos dan ejemplo, pues cargan con su dura cruz pero la acompañan con su sonrisa, reflejo de la sonrisa de Dios. ¡Qué grandes almas estas! ¡Que claras huellas sobre las que debemos pisar, sin miedo a perdernos!

 

Cuantas veces Jesús se convierte en nuestro Cireneo. Cuando caemos apesadumbrados por la Cruz que nos ha tocado

“Venid a mí todos los que estáis cansados y sobrecargados. Y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera”.

Jesús no solo carga con su Cruz, más pesada por los pecados de la humanidad, sino que además toma la nuestra, cuando ve que nos cuesta cargar con ella, cuando ve que estamos a punto de hundirnos. Realmente, me arrodillo cuando veo a esas personas que les ha tocado cargar con durísima cruz y la llevan sonrientes, con paz y además te ayudan a llevar la tuya, haciéndola más ligera y más suave. Mientras yo me quejo, el sonríe, mientras yo me deprimo, ella me da ánimos, mientras me hundo ella suelta el salvavidas. El Cireneo sigue saliendo a nuestro camino, ese Cireneo es Jesús.

 

El Cireneo toma la Cruz, siente lástima, en su corazón hay caridad y sentimientos, no comprende tan inhumano castigo, tampoco entiende tanto odio de las gentes por ese Hombre. A la vez se queda admirado de Jesús, que prosigue su camino sin una queja, prosigue cargando a pesar de que ya las fuerzas deben estar minadas. Va a paso lento, pero sigue adelante. No devuelve insultos a los que le hacen a Él; en su cara hay Paz.

 

El Cireneo nota el peso de la Cruz y se admira de cómo ha aguantado tanto, estando como está, sin fuerzas. El es un hombre fuerte, recio y siente el peso. El Cireneo fue tocado por la gracia, como recompensa de Jesús y él y toda su familia se convirtieron al cristianismo y seguro que más de un miembro de la comunidad cirenea también.

 

Siento Señor no haber reaccionado a tiempo y de haber sabido cargar con tu Cruz. Tampoco he sabido cargar con la mía, que era más suave y ligera. Gracias porque me ayudaste a cargar. Eres mi Cireneo y tomaste casi toda mi Cruz, tanto que ni la he notado. Perdona mi poca valía, perdona a éste cristiano de poca monta, incapaz.

 

Me pongo en tus manos, dame gracia para saber responder como tantos otros cristianos, ejemplos y huella. Quiero cargar con la Cruz, símbolo del cristiano y saber llevarla muy alto y sin vergüenza, y con dignidad. Gracias Señor

 

ADORAMOSTE CRISTO, Y TE BENDECIMOS

PORQUE POR TU SANTA CRUZ, REDIMISTE AL MUNDO

 

 

Ver comentarios

Published by antonio tapia - MEDITACIONES AL EVANGELIO

 

 

“ Sin mi, no hay nada” dice el Señor. Cuantas veces hemos probado el sabor de estas palabras, si hemos tenido la gallardía de analizar el porque de cada uno de nuestros pecados. El pecado nos aleja de Dios. Todos los pecados tienen su comienzo en una causa: la ruptura de un Mandamiento y esta coienza desde un pecado Capital: la soberbia.

¿Por qué he llegado a esta vida?. ¿Por qué he caído tan bajo?. ¿Por qué hice aquello otro?. Si nos examinamos bien, vemos que la soberbia, la falta de humildad, La ira… aparecen a la cabeza de unos u otros pecados, por ello se denominan pecados capitales, cabeza de otros pecados, que solo desaparecerán una vez rompamos con ellos. Además los pecados capitales nos hacen repetir una y otra vez en los mismos y otros pecados y solo serán vencidos si rechazamos la cabeza del pecado y nos mantenemos dentro de los Mandamientos por Dios establecidos.

Habremos de volver a Dios, poniendo voluntad de hacerlo. Las cadenas del pecado son difíciles de romper y mas si pretendemos hacerlo por nuestra propia cuenta. Es una lucha “encarnizada”, porque el enemigo común  en su lucha contra Dios por querer arrancar el alma humana acudirá a todos los ardides para retener al hombre o retardar su vuelta a Dios.

Para volver a Dios habremos de poner toda nuestra voluntad, como hiciera el hijo prodigo, cuando se vio solo y que el sólo no podría resolver su situación, sino únicamente contando con el Padre y acudiendo con el corazón verdaderamente arrepentido, “Padre, he pecado contra el Cielo y contra ti”.

Cuando estamos separados del Padre; cuando nos mantenemos en el pecado y se acaban las reservas espirituales nos encontraremos en la oscuridad de la que no sabemos salir o no podemos salir, porque somos como el paralitico de Cafarnaun, no nos podemos mover y precisamos ayuda, principalmente de la de Dios.

¡Sin mi nada podeis!. El paralitico de Cafarnaun preciso ayuda para su curación. Nosotros necesitamos la ayuda del Señor, si en verdad queremos curarnos. En casos se pierde a Dios de forma que no lo vemos ni en el horizonte, sin embargo el nos espera porque nos ama, porque si El nos dejara seria nuestro fin, pero por el amor que nos tiene no nos abandona y espera pacientemente a salir a nuestro encuentro.

Sin El nada podemos. Ahora, en cuaresma es el tiempo para pensar como estamos, que nos falta, que necesitamos. Proximos a la Semana Santa, debemos ver cuando es lo que dio el Señor por nosotros y que lo hizo para que se abrieran las pertas del Cielo, volviéndonos a la amistad con Padre Dios. Sin El nada podemos. 

Ver comentarios

Published by antonio tapia - MEDITACIONES AL EVANGELIO

   “ Después de haber sido apresado Juan, llegó Jesús    a Galilea, predicando el Evangelio de Dios,  y diciendo:    El tiempo está cumplido y está cerca el Reino de Dios;    Haced penitencia y creed en el Evangelio”     

 Juan el Bautista había sido apresado por orden de Herodes Antipas, hijo de Herodes el  Grande. Herodes Antipas mantenía relaciones adúlteras con Herodías, esposa de  Filipo su hermano. Esta relación ilícita era continuamente reprochada por Juan el Bautista, que por respeto o por temor a la reacción de los seguidores del Bautista no se atrevió, hasta entonces, a apresarlo; pero ante las continuas insistencias de  Herodías, accede y da orden de apresarlo y confinarlo en la fortaleza de Maqueronte. Podemos leer en San Marcos la actitud de Herodías: “le odiaba y quería matarle, pero no podía, porque Herodes temía a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y le protegía” (MC 6,19-20). 

 Pero si la voz de Juan el Bautista había sido silenciada públicamente, ahora comienza a oírse otra voz que llegará a todos los confines del mundo, y seguirá llegando hasta el fin de los tiempos: la Voz del Señor, la Palabra de Dios y el Ejemplo hecho carne. Jesucristo no comienza con suavidad, sino que desde el principio va a marcarnos un camino de exigencia: Haced penitencia y creed en el Evangelio. Nos habla de conversión y  de penitencia, y además que todos creamos en el Evangelio, en la Buena Nueva que ha venido a traer. 

 Esta petición que hace el Señor  está relacionada con  el aviso, la primicia que hace: está cerca el Reino de Dios. Para poder recibir el Reino de Dios es preciso la conversión  y la penitencia; el volver la cara a Dios, junto con las obras. Juan el Bautista predicaba un bautismo de penitencia, Jesús viene a exigirla, como medio fundamental para alcanzar el Reino de Dios. Esta conversión no es otra que el cambio de vida del hombre hacia Dios,  no sólo para los hombres y mujeres de aquella época, sino para todos hasta el final de los tiempos; pero esa conversión debe llevar unida la creencia en el Evangelio; y creer es aceptar. 

 En la magistral oración que Jesús nos enseña: el Padre Nuestro, pedimos como segunda petición: Venga a nosotros Tu Reino, (adveniat regnum tuum!. La Iglesia desde entonces pide unida la Venida del Reino de Dios. 

 En el  N.T. encontramos un total de 122 veces: Reino de Dios, con lo cual se nos hace ver su importancia. No estás ahí puesta por casualidad, por lo que si el Evangelio tiene como Centro a Jesucristo, el núcleo  central del mensaje es la Venida del Reino de Dios.  

 Respecto al Reino de Dios veamos que se nos dice: 

 San Cipriano: “pedimos que venga su reino: el que Dios nos ha prometido. Conquistado con la sangre y la pasión de Cristo, para que nosotros, que ahora, en esta tierra le hemos servido, reinemos con Cristo en la otra vida” 

 San Crisóstomo  nos dice que “quien se consagra a Dios y a Cristo no desea el reino de esta tierra, sino el del Cielo” 

             San Agustín nos dice que “ se trata del reino que vendrá al final (...) ¿qué reino pides que venga? Aquel del que está escrito en el Evangelio: venid, benditos de mi Padre, recibid el reino que ha sido preparado para vosotros desde la fundación del mundo” 

 Con el comienzo de la Predicación del Señor, acaba una época de espera y da comienzo a otra de esperanza y de dicha por el anuncio que nos hace de la venida del Reino de Dios, para el que hay que prepararse e implicarse en una conversión de corazón y de penitencia y de aceptación del Evangelio. 

   Al comienzo de este primer capítulo podíamos leer: "Comienzo del Evangelio de Jesucristo"  (MC 1,2). Ahora leemos: "Llegó Jesús a Galilea predicando el Evangelio de Dios" (MC 1,14). Con esta afirmación, el Evangelista San Marcos está haciendo hincapié en la divinidad de Jesucristo. Jesucristo es verdadero Dios y verdadero Hombre. 

 También leemos otra frase del Señor: "El tiempo se ha cumplido" (MC 1,15). Con estas palabras Jesucristo viene a decir que la larga espera del pueblo judío ha llegado a su fin e invita a la penitencia y a la conversión  como condición para poder recibir el Reino de Dios. 

 "El tiempo se ha cumplido”; parece una frase amenazadora, de desesperanza y sentenciosa, pero es todo lo contrario, pues trae consigo  el cumplimiento de toda una promesa que había sido anunciada con anterioridad por los profetas y en la que el pueblo elegido descansaba en la esperanza.  “Tiene dos sentidos principales: la acción de Dios sobre la humanidad (reinado); y la humanidad sobre la que Dios reina (reino)... En el Evangelio “el reinado de Dios” se realiza en vida del individuo por la comunicación del Espíritu Santo; “el reinado de Dios”, realidad social, ase va construyendo con lo que lo han recibido”.     

Ver comentarios

Published by antonio tapia - PENSAMIENTOS

 

RELATOS EVANGELICOS

 

 

                La Pasión del Señor se encuentra ampliamente descrita en los cuatro  Evangelios; fue anunciada por Jesucristo; significada en el Antiguo Testamento con diversas figuras. El espíritu Santo hace notar, a través de los evangelistas como en ellos e cumplieron las profecías.

 

                Los Evangelios, están escritos por autores humanos : San Mateo, San Marcos, San Lucas (Sinópticos) y San Juan, pero el autor es el mismo Dios. Así la Iglesia nos dice : “Dios eligió a unos hombres a los que empleó usando ellos mismos de sus facultades y de sus fuerzas, de tal manera que obrando Dios en ellos y por ellos, nos transmitieron por escrito, como verdaderos autores, todo y sólo aquello que el mismo Dios quería”. La pasión y Muerte del Señor es la narración más larga del Evangelio. Los relatos de la pasión y Muerte del señor se refieren a la realidad de su  Muerte y concluyen en el testimonio de su  Resurrección.

 

                Los Evangelios  Sinópticos inician la narración de la pasión y Muerte del señor unos días antes de la fiesta de Ázimos y de la Pascua. Esta era la  fiesta nacional y religiosa más importante de los judíos, pues en ella recordaban la liberación del pueblo de Israel, por Yavéh, cuando se encontraban esclavizados y oprimidos en Egipto. Esta fiesta se realizaba conforme a un rito: comer el cordero  pascual sacrificado la tarde anterior en el Templo. Jesús y los Apóstoles se preparan para la celebración.

 

                Durante la noche de la  Última Cena, nuestro Jueves Santo, Jesús  instituye el Sacramento de la  Eucaristía. El Evangelio recoge ese solemne momento que recoge tres verdades fundamentales a tener en cuenta :

 

1.       La Institución de la Eucaristía y presencia real de Jesús en ella

2.       La institución del sacerdocio cristiano

3.       La Eucaristía, sacrificio del N.T. o Santa Misa

 

Así pues, encontramos en este momento solemne dos momentos culminantes, la institución de dos sacramentos : el de la Eucaristía, como alimento de vida, y el de la Eucaristía como Sacrificio; y el Sacramento del Orden, por el que Jesús les da el poder de que repitan con todos lo que en esos momentos hace con ellos : Haced esto en memoria Mía...

 

Finalizada la Cena, Jesús da una enseñanza de humildad a los Apóstoles, y en ellos, a nosotros; “se quitó el manto, tomó una toalla y se la ciño. Después hecho agua en una jofaina, y empezó a lavarles los pies”. Jesús se humilla, como lo hará horas más tardes al ser clavado en la Cruz. Esa humillación, ese anonadamiento de Jesús, verdadero Dios y verdadero  Hombre, lo hace para enseñarnos que Él no ha venido a ser servido, sino a ser. Después “salió y se fue como de costumbre” a hacer oración al Huerto de Getsemaní; y nos enseña una vez más cual debe ser la actitud de para hacer oración, “puesto de rodillas oraba”. Pues de rodillas oraba describe San Lucas, quien nos describe la actitud exterior de Jesús, una actitud de humildad ante el Padre.

 

Judas, acompañado de un gentío armado de palos y espadas, entra en escena; una escena de triste. Guarecido por una cohorte de legionarios romanos, se acerca a Jesús y tras darle un beso en la mejilla, la señal de la traición, es aprendido y atado para ser conducido a la  casa del Sumo Sacerdote, Anás, quien  hará el primer interrogatorio a Jesús. En esos momentos, fuera del Palacio, reinaba un intenso frío. Pedro que había seguido de lejos al Maestro va a ser reconocido y señalado.  El miedo va a llevarle a negar al Señor una...dos...y tres veces. En ese momento Pedro recordará aquellas palabras proféticas de Jesús: “Te aseguro, Pedro, que no cantará hoy el gallo sin que hayas negado tres veces haberme conocido”. El gallo canta y Pedro saliendo “fuera lloró amargamente  Mientras, Jesús,  en la estancia de Anás y a la espera del nuevo día será injuriado, golpeado, burlado, escarnecido.

 

Cuando nace el nuevo día, Jesús es enviado ante el Sanedrín, tal como era la costumbre Judía, ya que prohibía tratar de los asuntos importantes durante la noche. Aquí Jesús se va a dar a conocer :

 

 

                ¡ Vosotros lo decís, soy Yo !

 

 

Con esta afirmación, Jesús es condenado a muerte, aunque la sentencia estaba decidida con mucha anterioridad. Necesitaban un motivo. Pero les quedaba un paso más, confirmar la sentencia y ésta solamente la podía dar el Procurador Romano, por entonces Poncio Pilato.

 

¿Pero quien era Poncio Pilato?. Siempre nos lo han descrito como un personaje justo y compasivo; pero la historia nos lo describe de otra forma, y así un contemporáneo de  su época, Filón de Alejandría, describe como un personaje violento, autor de innumerables brutalidades, de homicidios sin proceso. Era, pues un personaje  duro y despiadado. Para Poncio Pilato la muerte de Jesús, un Galileo, carecería de importancia; para él primaba las relaciones con las autoridades judías. Roma había invadido Judea, y tenían numerosos conflictos motivados por la invasión y por parte de quienes querían ver al invasor Romano alejado de su nación. Dos rebeliones judías  se producirán años más tarde que provocaran seiscientos mil muertos la primera y ochocientos mil muertos la segunda. .

 

Jesús es conducido a presencia de Pilato, quien tras interrogarlo, dice no ver culpa alguna, que solo ve inocencia. Por lo que decide enviarlo a presencia de Herodes, hasta ese momento enemigo de Pilato. Desde ahora amigo, quien tras burlarse de Jesús, ciñéndole una túnica de color blanca vuelve a enviarlo a presencia de Pilato, quien vuelve a interrogarlo. La presión que le hacia a Pilato era muy grande : El Sumo Sacerdote, el Pueblo, Herodes, su prestigio... con intención de soltarlo, Jesús es flagelado, golpeado, burlado y coronado de espinas y presentado al pueblo “Ecce Homo” ( he aquí el Hombre). Pero cuando intentaba soltarlo, los presentes  volvieron a solicitar su muerte. Quienes ayer gritaba  ¡Hosanna! hoy gritaban ¡Crucifícale, Crucifícale!. Finalmente, Pilato accede y entrega a Jesús para que lo maten, y retirándose se lava las manos como signo de quitarse la culpa de su muerte.

 

Jesús carga con una pesada Cruz y sale al camino que lo conducirá hacia el Gólgota, con el rostro tumefacto y ensangrentado por los golpes, agotado por la larga noche, por la sangre perdida...Jesús cae hasta tres veces; otras tantas se levanta ( enseñándonos como hemos de levantarnos cuando el peso de los pecados hace que nosotros caigamos también). Durante el camino se encuentra con su Madre, María y con las santas mujeres que lloran al ver a Jesús; también la Verónica que enjuga su rostro con un paño. Al llegar al Calvario y tras quitarle el ropaje que llevaba es crucificado, pies y manos clavan a  aquella Cruz. Junto a Él estaba María, su madre, y Juan, también algunas mujeres.

 

Pese al dolor de las heridas y al dolor de la traición de muchos que hasta horas antes le aclamaban, junto al dolor de un mundo futuro que no agradecerá con amor a su Amor, Jesús sigue amando a toda la humanidad y piensa en ella. Jesús entonces se dirige a María y nos la da por Madre. Desde ese instante comienza su acción Corredentora y acción de madre hacia toda la humanidad. María acepta con agrado.

 

También uno de los ladrones que habían crucificado junto a Jesús va a recibir los frutos de la Redención: “En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso”.

 

San Lucas describe aquellos últimos momentos de la Pasión del Señor :

 

 

Hacia la hora sexta, las tinieblas cubrieron toda la tierra hasta la hora nona. Se oscureció el Sol, y el velo del Templo se rasgo por medio. Y Jesús clamando con una gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y diciendo esto expiró”

 

Horas después cuando pasaron a comprobar si Jesús había muerto y al verlo decidieron no cortar sus piernas, como solían hacer con los condenados para adelantar su muerte. Un soldado Romano clavó en u costado una lanza, saliendo agua y sangre. José de Arimatea solicitó a Pilato el cuerpo de Jesús para enterrarlo, accediendo a ello. Nicodemo también acudió al sepulcro y llevó ungüentos para echar sobre el cuerpo de Jesús. Allí permaneció durante tres días, hasta su Resurrección.

 

 

Durante las tres horas de agonía, en las que permaneció en la Cruz, Jesús pronunció unas palabras, que conocemos como “Las Siete palabras”.

 

 

 

 

1.       Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen

2.       En verdad te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso

3.       Mujer, he ahí a tu hijo...he ahí a tu Madre

4.       Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado?

5.       Tengo sed

6.       Todo está consumado

7.       Padre, en tus manos encomiendo Mi espíritu.

 

 

 

CAUSAS APARANTES, CAUSAS REALES DE LA CONDENA A MUERTE DE JESUS

VERDADERO MOTIVO. VALOR REDENTOR DE LA MUERTE DE JESÚS.

 

 

 

 

                Mucho antes de Jesús fuera  prendido y juzgado, primero ante el Sanedrín, después ante el Procurador Romano, Poncio Pilato, ya había sido dictada su condena de muerte.

 

                Algunos miembros del sanedrín habían venido buscando afanosamente una causa y un momento. La causa la tenían, ¡Se había declarado Hijo de Dios!. Faltaba el momento. El Padre José Luis Martín Descalzo nos describe ese momento.  Todo comienza aquel día, tras la resurrección de su amigo Lázaro:

 

                Acababa de ocurrir la resurrección de Lázaro y un grupo de sanedritas se habían reunido para plantearse el problema que este hecho acarreaba(...) Hasta este momento el Galileo Jesús se había limitado a predicar a la pobre gente. Carecía de todo influjo social. Pero ahora todo era diferente(...) Fue entonces, cuando Caifás tomo la palabra para retratarse a sí mismo en una sola frase: vosotros no sabéis nada, no reflexionáis que os interesa que muera un solo hombre por el pueblo y no que perezca toda la nación”.

 

 Poco más tarde se producía la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. Vitorees, cánticos, himnos mesiánicos, gentes con palmas, pétalos de flores en el suelo por donde iba a pasar Jesús...el  rencor crecía a cada momento. Se buscaba el momento, Pero además les faltaba el como hacerlo. Satanás pone la idea. Pare ello envenena la mente de un seguidor de Jesús, de un Apóstol; tal vez el Apóstol q                une más en duda estaba; el Apóstol que aún no se había definido totalmente: Judas Iscariote. Ya solo quedaba esperar el momento propicio

 

Un beso fue la señal que el traidor dio; treinta monedas el precio de la traición. En treinta monedas es tasado el Hijo de Dios, como también hicieran los hijos de Israel con Yavéh: 30 siclos. Una multitud de hombres debidamente armados; una cohorte de legionarios romanos, los servidores de los pontífices, de los fariseos, fueron a detener a Jesús. El trato no fue amable: lo ataron y se lo llevaron a empujones.

 

Se realizan dos procesos contra Jesús : uno de tipo religiosos, según precisaba la legislación judía; otro de tipo civil, que daba oficialidad, y era según la ley romana. Los sanedritas había determinado matar a Jesús, pero ellos no podían ejecutar la sentencia, por ello fueron a llevarlo al Procurador Romano, Poncio Pilato, que era el representante del poder político: Roma.

 

                Los miembros del  Sanedrín, indudablemente tenían miedo a que el pueblo reaccionara contra ellos, dada la popularidad de Jesús por sus obras y por sus palabras, por el mensaje de amor transmitido, por el cariño con que trataba a necesitados y marginados de aquella sociedad; por ello, buscan una causa, un motivo que a ojos del pueblo sea evidente para determinar la condena que  pensaban para Jesús, y que a su vez estuviera de acuerdo con sus leyes. Durante el proceso religioso, ante los príncipes de los sacerdotes, Jesús afirma contundentemente que es el Mesías, el Hijo de Dios, igual al Padre y en quien se cumplen todas las profecías. Muchas habían sido las acusaciones que se  habían vertido contra Jesús desde que comenzara su predicación por parte de los fariseos, de los príncipes de los sacerdotes, de los saduceos, de los escribas... pero ninguna tenia el peso especifico que motivara una fuerte condena, por ello se agarran como a un clavo ardiendo, cuando Jesús afirma que es el Hijo de Dios.

 

El juicio civil, fue una maniobra en la que Pilato se vio implicado y ante la tolerancia que tenia  Roma hacia las cuestiones religiosas y la presión que se ejerció sobre él, acabará cediendo y confirmando la sentencia impuesta por el  Sanedrín.

 

                Entre las causas aparentes podemos citar algunas :

 

Quebranto del sábado

La expulsión de los mercaderes del Templo

Los  milagros realizados

La resurrección de Lázaro

La mala interpretación  acerca de la destrucción del Templo y su reedificación.

 

 

                La causa real de la muerte de Jesús fue el declararse Hijo de Dios. “Llamarse Mesías no constituía una blasfemia; tampoco lo constituía llamarse Hijo de Dios. La respuesta  de Jesús no sólo da testimonio de ser el Mesías, sino que aclara la trascendencia de su mesianismo. Con esta confesión da pie al gesto teatral del sumo sacerdote”, que rasga sus vestiduras, gesto con el que se lleva tras si a casi todos los asistentes, “¡Qué necesidad tenemos ya de testimonios! Nosotros mismos lo hemos oído de su boca”.

 

                Hasta que los apóstoles no se dan cuenta de la Resurrección de Jesús, tampoco le comprenden, como tampoco comprenden los motivos de su muerte. Aún habiendo estado al lado de Jesús, viviendo con Él durante estos años de predicación, ni le conocían y el mas claro ejemplo lo encontramos en aquellos discípulos que iban camino de Emaús “Esparábamos que el redimiera a Israel”. ¿Lo veían como un líder carismático? ¿ tal vez como a un libertador de un pueblo oprimido, como fue Moisés?. El verdadero motivo de la muerte de Jesús fue :

 

                                               LA SALVACION DEL HOMBRE

 

 

                Esta es la verdadera liberación y no aquella que pensaban los discípulos; ni aquella que pretenden hoy algunos. Jesús con su muerte salvo al hombre y lo liberó de la esclavitud del pecado, devolviéndonos así la amistad con Dios Padre. La Pasión del Señor fue el modo mas conveniente de redimir al hombre que había sucumbido por el pecado. Con su entrega amorosa, Jesús paga totalmente esa deuda que a lo largo de los tiempos el hombre había contraído con Dios, y con esa deuda que el hombre iba a seguir contrayendo, tras la muerte de Jesús. Debido a la magnitud del pecado del hombre no podía satisfacer por si a Dios, por eso, en su suma misericordia nos proporciona a quien si podía hacerlo: su propio Hijo, Jesús.

 

                Sobre la Pasión y Muerte de Jesús, podemos sacar estas consecuencias.

 

1.       Cristo por su pasión y Muerte, satisfizo por nuestros pecados.

2.       Cristo por su pasión y muerte nos libero de la esclavitud del pecado y del demonio

 

La eficacia, el valor de la Pasión y Muerte de Jesús no tiene fin, y ha llenado al mundo de paz, de gracia, de perdón, de felicidad en las almas, por esto decimos con firmeza que el valor de la muerte de Jesús tiende a la salvación del hombre, conforme a lo querido por Dios desde toda la eternidad, pero claro está, esta salvación ha de ser con la cooperación de la libertad del hombre. Este fruto de la acción liberadora de la muerte de Jesús no se hará esperar y ya desde la Cruz lo recibe uno de los ladrones : “Señor, acuérdate de mi cuando estés en Tú Reino”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SIGNIFICADO DE LA CRUZ.

 

 

                El Catecismo nos enseña que la señal del cristiano es la santa Cruz, porque en ella murió Cristo. Y es la señal de la Cruz, lo primero que enseñamos a los niños en la catequesis, a fin de que se vayan identificando con lo que va ser el sentido de su vida.

 

                Uno de los significados de la Cruz, es que en ella se ha consumado nuestra redención y es la consumación del amor que Dios tiene por toda la humanidad, y es aquí, en la Cruz, donde encuentra sentido el dolor en el mundo. El dolor, producido por el pecado, el dolor producido por una enfermedad, por un acontecimiento. Es aquí, en la Cruz, donde se encuentra la acción liberadora, como bálsamo eficaz con una mirada a la Cruz de Cristo; así actuaron los santos que nos anteceden; así actuaron los israelitas ante aquel emblema levantado por Moisés, y que tenia efectos curativos según determinará Yavéh,

 

                La Cruz es consecuencia del modo de vivir Jesús, de su opción por nosotros, los pobre pecadores, de su anuncio del  reino; una Cruz que asume por su fidelidad y amor al Padre, una Cruz que presenta la Resurrección, una Cruz inmensamente cargada de valores :

 

·         Es precio de nuestros pecados

·         Es el símbolo del amor de Jesús hacia nosotros

·         Es sacrificio y expiación

·         Es el símbolo del testimonio cristiano

·         Es signo de la liberación del hombre de la esclavitud del pecado

·         Es signo del establecimiento del Reino de Dios

 

En el  Catecismo de la Iglesia Católica, podemos leer : La elevación en la Cruz significa y anuncia la elevación en la Asunción al Cielo

 

 

 

 

 

 

Ver comentarios

Published by antonio tapia garcia - MEDITACIONES AL EVANGELIO

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 > >>

El blog de antonio tapia

El blog de antonio tapia

"EL CAMINO DE EMAUS"

Ultimos Posts

Alojado por Overblog